Claves para hacer la valija y no morir en el intento

Claves para hacer la valija y no morir en el intento

¿Cuánta ropa y qué tipo de prendas llevar a un viaje de trabajo? ¿Cómo guardarlas para conservarlas intactas? Preguntas frecuentes cuyas respuestas ayudan a muchos viajeros de negocios que, ni bien aterrizan en una ciudad, deben estar impecables para asistir a algún compromiso laboral. 17 de Mayo 2010

Muchas veces, llegar a destino luego de un largo viaje, abrir la valija y encontrar la ropa que hay que usar en media hora arrugada puede complicar las cosas, mucho más de lo previsto. Más si los compromisos a cumplir son laborales y de mayor importancia, como una conferencia, una feria o una convención. Por eso, aquí proponemos algunos tips para tener en cuenta y así evitar complicaciones de último momento.

Paso 1: Elegir la ropa
- Lo principal es definir una gama de colores, que puede girar en torno al negro, el azul marino o el marrón. Esto permitirá numerosas combinaciones entre las prendas. 
- No hay que olvidar los accesorios o joyas que convierten a una vestimenta de día o de trabajo en una de noche o para salir.
- Los sweaters y pullovers deben ser cómodos y livianos. De hacer mucho frío, conviene llevar un buen abrigo que pueda quitarse al entrar a un espacio calefaccionado.
- Para las horas libres, un elegante pantalón de denim se vuelve una prenda multifunción.
- Una echarpe es indispensable para imprevistos cambios de clima y es un accesorio elegante. Conviene envolverla en papel tissue.
- Dos o tres corbatas poco llamativas alcanzan, siempre que se tome la precaución de elegir colores combinables con el resto de la ropa.

Paso 2: No olvidar nada
- Un bolso con los elementos de baño es fundamental y antes de guardarlo es preciso chequear exhaustivamente que todo lo necesario esté allí. Afeitadoras, tijeras y crema de afeitar son algunos de los accesorios olvidados que más reclaman los pasajeros de los hoteles por haberlos dejado en casa. Además, esas ausencias siempre se notan en los horarios menos indicados (muy temprano por la mañana antes de una reunión o muy tarde, cuando todo está cerrado).

Paso 3: Preparar las prendas
- Conviene envolver las mangas y los forros de los sacos con papel tissue o papel madera, al igual que los cuellos y los pliegues de las camisas, para conservarlas sin arrugas. También se pueden envolver por completo para evitar roces o manchas.
- Los zapatos siempre deben colocarse en bolsas especiales. Para un viaje de pocos días, alcanza con llevar unos zapatos formales cómodos y unas zapatillas, si se suele hacer running.
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Si los sweaters son muy delicados o finos, conviene doblarlos colocando en medio un papel tissue o madera.
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Los trajes necesitan un poco de papel tissue en los bolsillos y en los hombros, para evitar que se deformen. El saco se dobla sin abrochar los botones y el pantalón se dobla en dos, respetando sus pliegues.

Paso 4: Empacar
- Siempre hay que empacar los elementos más pesados debajo, empezando por los zapatos y los bolsos de accesorios de baño. Se continúa con pantalones y camisas.
- Es importante contar con bolsas y accesorios especiales para guardar los diferentes elementos en la valija.
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Es recomendable poner los sweaters y remeras en el medio, seguidas por blusas y camisas. Siempre las prendas más frágiles van encima de todo. 
- Cinturones, pequeñas cajas y accesorios encuentran lugar entre la ropa, sin aplastarla. Esto también hace que las prendas se muevan menos dentro de la valija.

Paso 5: Desempacar
- Una vez llegado a destino, cuelgue todas las prendas del caño de la cortina del baño y abra la canilla del agua caliente por un buen rato. Las arrugas superficiales que pudiera haber ocasionado el viaje, desaparecerán.

¿Cómo elegir el equipaje adecuado?
Si bien es interminable la cantidad de valijas que pueden usarse en un viaje, ya puede decirse que hay algunos estilos que se volvieron clásicos para los viajeros frecuentes. Hoy, una gran parte de las maletas son duras, con ruedas y cierres seguros mediante claves de tres o cuatro dígitos.

Lo mejor es tener dos maletas de distintos volúmenes y elegir cuál usar inteligentemente. Una más grande para viajes largos o hacia destinos invernales, y otra vertical para travesías más cortas y viajes cercanos. Recuerde siempre que la valija regresa a casa con más elementos de los que salió, con lo cual, siempre debe quedar un espacio libre a la hora de la partida. Dos marcas de maletas icónicas que pueden conseguirse en cualquier destino del mundo son las elegantes Louis Vuitton y las súper funcionales Samsonite.



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