Cariló quiere ser la estrella de la temporada

Cariló quiere ser la estrella de la temporada

Con los índices de reservas más altos de la costa y novedades que la siguen posicionando a la vanguardia, la villa turística de General Madariaga promete ser protagonista de un verano excelente. 17 de Diciembre 2010

Las calles de arena, el bosque de pinos, el estilo aristocrático y la lucha de los últimos años por balancear el crecimiento y el éxito como destino con su espíritu apacible y relajado son las características más salientes de Cariló. Pero sobre el final de 2010, habrá que sumar a la pintura la calidad de protagonista especial de la próxima temporada de verano. Niveles de reservas record, inauguraciones en todos los rubros y valores en los alquileres de las casas que van de u$s 500 a 25.000 mensuales; todo indica que 2011 marcará un hito en la zona.

Clásicos y renovados
Entre las principales novedades de Cariló aparecen los condominios del grupo Samba, sigla que significa South American Mountain and Beaches. En diciembre se está inaugurando el Sea Point, un condominio moderno, de líneas limpias con predominio de piedra y madera, que se suma al ya existente Seabreeze.

También lugares con historia, como el Paseo Camelia Sesnsi, que fue el primer centro comercial de la villa, se renueva y crece. Además de una mejora estética, este mini shopping a cielo abierto mostrará antes de fin de año su ampliación y la incorporación de locales de primeras marcas.

Más restaurantes y casas de comidas completan el movimiento de cara al verano. De fondo, se verán los trabajos de construcción de más de 60 casas, casi una decena de edificios y hasta un complejo con estilo de barrio privado. Pero todo esto será una preocupación para más adelante. A las puertas del verano, la infraestructura cada vez más completa del destino es la que convoca al viajero.

Sitios como el hotel Australis Rumel, con sus duplex con vistas panorámicas, pisos de madera, amplios vestidores integrados y muebles especialmente diseñados invitan a descansar. O a deleitarse con la carta de su restaurante Manjares, elaborada por el chef ejecutivo Mariano Tejada, finalista del concurso tenedor de oro nacional. Con intenciones gourmet, ofrece una fusión de sabores de cocina tradicional argentina y elaborados platos con combinación de productos del mar, carnes variadas y pastas artesanales, además de una repostería con amplias variedades. El SPA Acqua di Mare completa la oferta con camillas de vapor y ozono, tratamientos de presoterapia, masajes descontracturantes o localizados, con piedras calientes o con esferas chinas, talasoterapia, jacuzzis con sales aromáticas y aceites, fangoterapia facial o integral, y más.

Otro ícono local es el Hotel Marcín, un gran edificio con detalles únicos como el desayunador ubicado en el cuarto piso, que ofrece imponentes vistas del mar; la biblioteca Marcín, un gran salón de lectura ideal para escaparse de todo; o los jacuzzis y el sauna en la suite presidencial. El hotel no sólo es grande en tamaño, sino que se comporta como si perteneciera a una gran cadena internacional. Hay dos televisores por cada uno de los 67 departamentos, sistema de climatización de control individual, servicio médico, seguridad privada, servicio de playa y recreación para grandes y chicos.

En el bosque
Casi tan grande como el Marcín, el complejo Cariló Village tiene a disposición 59 bungalows con capacidad entre 2 y 8 personas, 2 restaurantes y 3 piscinas, 2 cubiertas climatizadas y la restante con solarium. Sin embargo, la manera en que semejante infraestructura se despliega en un terreno de dos hectáreas hace que no se note el tamaño y que se mantenga de algún modo ese espíritu de alojamiento en el bosque. La combinación entre el entorno y el completísimo menú de opciones que ofrece el spa, convierten al Village en uno de los sitios más indicados para quien busca descansar en serio. En el spa, además de todo lo esperable como sauna, hidromasajes o duchas finlandesas, hay alternativas como reiki o tratamientos a base de vino, rosa mosqueta o caviar.

A pocas cuadras, en la calle Cerezo y Avutarda, un lugar que se destaca por su arquitectura y por su historia es el Cariló Sweden, un complejo de 3 bloques de cuatro departamentos, cada uno de 170 metros cuadrados, que llevan los nombres de 12 islas suecas. Es que la idea original vino desde aquel país y por eso las referencias son constantes. Lo más interesante de Cariló Sweden es el tamaño de cada dúplex: tres plantas en las que se distribuyen living, comedor, cocina totalmente equipada, parrilla interna y deck individual con vista al bosque; dormitorios, uno de los cuales es una suite con hidromasaje; playroom y todo con dimensiones generosas, pensadas para sentirse a gusto, como en casa. Algo que Cariló promete a sus visitantes, al mismo tiempo que no deja de crecer. Siempre avanzando con un delicado equilibrio entre su pasado y su futuro.

Direcciones útiles
www.hosteriacarilo.com.ar
www.carilovillage.com
www.carilosweden.com.ar
www.hotelesaustralis.com.ar
www.hotelmarcin.com.ar
www.sambagroup.com.ar



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