Camdessus:

Camdessus: "Una inflación de dos dígitos durante muchos años es insostenible"

De paso por el país, el ex director del FMI habló sobre la economía argentina y admitió errores del organismo durante los '90. 23 de Junio 2011

Con 78 años, Michel Camdessus, ex director Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) entre 1987 y 2000, opina sobre la economía mundial y la situación actual de la Argentina desde la comodidad que otorga la distancia temporal con el cargo que supo ostentar. Tras realizar una exposición en el marco de la reunión anual de ACDE (Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa), en la que admitió que el FMI probablemente cometió muchos errores con la Argentina durante los ’90 –cuando el país llegó a ser considerado un “modelo a imitar” por el organismo, mientras crecía su endeudamiento externo en la era de la convertibilidad-, Camdessus dialogó en un aparte con un grupo de periodistas y brindó definiciones sobre los peligros de la inflación, las negociaciones con el Club de París y el rol de las instituciones financieras.

“Hay momentos en que es preciso estimular el consumo, y hay otros en que el Estado no debe expandirlo, sino limitarlo, para evitar que se dispare la inflación”, señaló el economista francés y advirtió, en alusión a la Argentina: “Cuando se aproximan las elecciones, puede existir la tentación de expandir el consumo, y si hay inflación, tratar de esconderla de alguna manera. Esto es una receta para la obligación de ajustes crueles unos meses después”.

Camdessus señaló que para reducir la inflación, la primera medida es transparentar los datos. “Me alegro de que la Argentina haya decidido pedirles a los organismos internacionales ayuda para que no haya sospecha en los números que produce, en particular la inflación. Cuando se dispone de datos certeros, en los que se puede confiar, se da un gran paso en pos del equilibrio”, aseguró, en referencia al Indec. El segundo paso, según el ex funcionario del Fondo, es un “mejor manejo de la política monetaria y fiscal, hacia el equilibrio y crecimiento sostenido”.

¿Cree una tasa de inflación de dos dígitos durante muchos años hoy es insostenible, dado que muy pocos países en el mundo tienen ese fenómeno?, le preguntó APERTURA.
Sí, es insostenible. Hubo momentos en que países con dos dígitos de inflación siguieron creciendo, como Colombia, manteniendo un cuasi equilibrio. Pero estamos en un mundo diferente. Un país no tiene nada para ganar con tasas altas de inflación, no sólo porque es un desorden económico, sino porque la inflación es un impuesto que lo pagan los pobres, que no se pueden proteger contra la pérdida de una moneda, respondió.

Si bien no precisó cuántos años se puede vivir con una inflación de dos dígitos, agregó que “en las circunstancias presentes, pocos años”.

Sobre la economía argentina en general, señaló que “lleva un período de casi 10 años de crecimiento continuo, algo no tan frecuente en su historia”. No obstante, dejó en claro sus reparos. “Me llama la atención que eso se debe a factores externos, principalmente el precio de las commodities, y un país como la Argentina no puede aceptar depender tanto de un factor externo”, cuestionó, tras lo que instó a que se creen las condiciones para que todos los sectores impulsen el crecimiento, y no sólo “lo que ocurre en otros continentes”.
Respecto de la relación con el Club de París, confió en que la Argentina pueda llegar a un acuerdo para saldar su deuda lo antes posible. “Quedan algunas asignaturas por resolver, pero no hay ninguna razón para que un país como la Argentina quede sin arreglo”, afirmó. Aunque, consultado sobre si el obstáculo para un acuerdo es la intervención del FMI en la negociación, dijo que no podía asegurarlo.

En cuanto a la situación económica mundial, luego de la crisis financiera de 2008, insistió en que se necesitan aun más regulaciones, además de reformar al FMI. Y bregó para que el G-20 tenga más peso en las decisiones. “Lo que me interesa, en lo que toca al G-20, es que todos los países del mundo, que son responsables del bienestar del mundo, tengan su voz y su posibilidad de expresarse”, dijo.

No quiso manifestarse a favor de ninguno de los dos candidatos que hoy existen para reemplazar a Dominique Strauss-Kahn al frente del FMI (la francesa Christine Lagarde y el mexicano Agustín Carstens). “Debe ser el mejor”, sostuvo, aunque recalcó que es “arcaico y prehistórico” el acuerdo no escrito por el cual el director del Fondo siempre es un europeo y el del Banco Mundial, un estadounidense.

La autocrítica, 11 años después
“Probablemente cometimos muchos errores, tonterías con la Argentina”, reconoció Michel Camdessus durante la etapa de las preguntas, tras su exposición en el encuentro de ACDE, y ante una consulta de qué autocrítica hacía sobre el papel que jugó el FMI en los años 90. No obstante, se apresuró en aclarar: “Nos costó mucho tiempo hacerles abrir los ojos a sus dirigentes (por el gobierno argentino) sobre la deuda. Finalmente, el problema se resolvió”. Camdessus dijo que desde 1998 hubo errores de ambas partes, y subrayó que el peso estaba sobrevaluado en un 40 por ciento antes de que se desatara el estallido de 2001.

Respecto del panorama en Europa, remarcó: “La crisis no es del euro, sino una crisis de deudas soberanas”. Dijo que confiaba en que Grecia superará su situación sin caer en default, y expresó que el desafío que tiene por delante el continente es frenar el efecto contagio. “Hay que diseñar sistemas de ayuda a los países más endeudados que no provoquen crisis dominó, porque eso terminaría no solo en una crisis europea aún mayor, sino en una crisis mundial”, alertó.



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