CEOs argentinos: a las aulas

CEOs argentinos: a las aulas

Dónde y qué estudiaron algunos de los empresarios y ejecutivos más importantes del país. 28 de Febrero 2011
Aunque no hay formas puras a la hora de convertirse en CEO de una empresa, la carrera elegida orienta el destino pero no lo establece, ya que también interesan los logros personales: qué hizo, cómo lo hizo y con quién lo hizo. Y, en ese sentdio, el curriculum academicus de los CEOs argentinos es de lo más variado: contadores, licenciados en administración de empresas, ingenieros y abogados. Algunos, le suman a ellos el empuje ganado en la experiencia laboral, otros, además, posgrados de prestigiosas universidades del mundo.

Tal es el caso de Luis Pagani, el número uno de Arcor, que es contador público por la Universidad Nacional de Córdoba y se especializó en Marketing en la New York University. El ejecutivo entró a la compañía en 1986 como director Comercial. En cambio, Enrique Alemañy, piloto de Ford Argentina desde 2005, se graduó de contador en la Universidad de Buenos Aires (UBA). El ejecutivo hizo carrera en la empresa en la que trabaja desde 1981: fue vicepresidente y CFO de la filial, tras un paso por Brasil hasta ocupar la presidencia de la firma con planta en General Pacheco.

Entre los locals que crecieron en la empresa se encuentra Miguel Kozuszok, CEO de Unilever, que se graduó de contador por la UBA y entró a la firma multinacional hace 30 años. Tras su paso por distintas áreas y filiales del gigante angloholandés (Reino Unido y México), llegó a la cabeza de la filial local. Por su parte, el suizo Félix Allemann, número uno de Nestlé, se licenció en Administración de Empresas y realizó estudios de gerencia y marketing. Sus inicios fueron en el Banco UBS, en Zurich, y luego en marketing de Unilever, hasta que, en 1987, ingresó en Nestlé, donde pasó por el área de Marketing y Ventas, y completó su experiencia internacional en los mercados brasileño y chileno, antes de aterrizar en Venezuela, en 2005, donde se desempeñó como Country Manager.

La migración
Enrique Cristofani, presidente del Santander Río, es uno de aquellos que pertenece a la fraternidad de quienes combinaron la carrera de contador con la licenciatura en Administración de Empresas, en su caso, en la UBA. También Alejandro Luis Bottan, CEO de GE, es contador y licenciado en Administración por la universidad nacional. Luego de obtener este título, optó por juntar experiencia laboral durante cuatro años en Andersen & Co, antes de migrar a los Estados Unidos, donde cursó un master en Administración en la Universidad de Indiana.

Entre los que tienen el título de contador como plataforma profesional se encuentra Daniel Fernández, presidente de Grupo Carrefour. El ejecutivo de la firma de retail egresó de la UBA, realizó una especialización en Finanzas en el Instituto de Altos Estudios Empresariales (IAE) y en la Escuela Superior de Comercio de París (ESCP), en Francia. Quien también eligió un posgrado en el extranjero fue Gustavo Lopetegui, CEO de LAN. Tras graduarse de contador y licenciado en Administración de Empresas de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), realizó un MBA en el IESE Business School de España.
Mientras, Juan Bruchou, número uno del Citibank, está en la liga de los abogados. Es egresado de la Universidad Católica Argentina (UCA) y posteriormente, realizó noblesse oblige un master in Law en Harvard. Eduardo Costantini, el presidente de Consultatio Inversora y Consultatio Asset Management, además de la Fundación Eduardo F. Costantini, es licenciado en Economía por la Universidad Católica Argentina, clase 1971. Completó su formación con un master en Economía de la University of East Anglia, en Norwich, Gran Bretaña, y con el Capital Markets Course que ofrece la London School of Economics. Por su parte, Alejandro Macfarlane, CEO de Edenor, se graduó en Economía y Administración de Empresas. Gano experiencia en compañías como Aerolíneas, Iberia o Prosegur y fue director y presidente de Telinfor, Interfax y Papel Prensa. Ex director de YPF, en 2005, asumió la silla máxima de Edenor, luego de que fuera adquirida por el grupo Dolphin. 

Por su parte, Cristiano Rattazzi estudió en Italia. En la Universitá Luigi Bocconi de Milan, se convirtió en doctor en Economía y Comercio y agregó, luego, un master en la Universidad de Harvard. Finalmente, Eduardo Elsztain, el número uno de IRSA y Banco Hipotecario, entre otras empresas, cuenta con una licenciatura en Economía de la UBA.

Cuestión de principios
Entre los ingenieros se destaca la variedad de la especialización. En el caso de Sandra Yachelini, presidenta de Microsoft, es ingeniera electrónica por la Universidad Nacional de Rosario. Por su parte, Felipe Bayón, CEO de Pan American Energy, es ingeniero mecánico, graduado en la Universidad de los Andes, de Bogotá, Colombia. De la rama de la ingeniería química proviene Juan José Aranguren, número uno de Shell, donde ingresó como becario, allá en los roaring seventies (1979). Finalmente, Guillermo Hang, director General de Techint desde 2001, es Ingeniero agrónomo con título de la UBA y, en 1980, obtuvo el master en Economía y Administración en el IESE, en Barcelona. Juan Waehner, titular de Telefónica de Argentina, es ingeniero de la UBA, pero tiene posgrados en Harvard (EE.UU.), IESE (España) e INSEAD (Francia). Alejandro Stengel, CEO de Los Grobo, viajó a Inglaterra para completar su grado de Ingeniería Industrial con un MBA en Wharton. El número uno de IBM Argentina, Guillermo Cascio, realizó especializaciones en ingeniería, finanzas, marketing y comunicaciones, tanto en la Argentina como en los Estados Unidos. La carrera de estos capitanes de la empresa local demuestra: en el vaivén que es la Argentina moderna, una sólida formación académica, apuntalada sobre una firme base de especialización no es una garantía para el éxito, pero ayuda.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos