Basura tecnológica: un lastre que pesa

Basura tecnológica: un lastre que pesa

Cada argentino genera dos kilos de desechos tecnológicos por año para conformar una montaña de 80.000 toneladas anuales. Sin embargo, sólo se recicla el 7% de esta basura electrónica, según datos privados. La vorágine del consumo y la renovación IT preocupan. 29 de Junio 2010

El recambio tecnológico y la vorágine de consumo acortan los plazos de la renovación de equipos y de terminales electrónicas. Tanto que para los especialistas consultados la situación demanda de la intervención pública en conjunto con un acuerdo sobre buenas prácticas y responsabilidades.

“Entre 2008 y 2009, los desechos de los sistemas de impresión sumaron 300.000 unidades (láser de pequeño porte e inkjet), e aumentaron en 3,5 millones de kilos sobre los 12,5 millones de kilos de 2007”, resalta Carlos Scimone, gerente de la Cámara Argentina de Máquinas de Oficina, Comerciales y Afines (Camoca). Entre el descarte de computadoras, la cámara registró un incremento de 400.000 monitores de tubos de rayos catódicos, que se tradujeron en 4,5 millones de kilos más que los 6,1 millones de kilos de 2007.

Televisores, celulares, monitores, baterías y un sinfín de componentes electrónicos conforman el 5% de los residuos sólidos urbanos (RSU) a escala global, según publica Greenpeace en su informe Basura electrónica, el lado tóxico de la telefonía móvil. Allí también señala que cada argentino genera dos kilos de este tipo de desechos por año, para conformar una montaña de unas 80.000 toneladas anuales. Sin embargo, de los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) que circulan en el mercado sólo se recicla menos del 2% y apenas un 5% de aquellos provenientes del sector de tecnología.

“En los últimos dos años, se alcanzó un alarmante nivel de descarte de celulares de casi 10 millones de aparatos por año, es decir, casi el 30% del parque actual compuesto por 32.5 millones de líneas en servicio. A su vez, los niveles de descarte aumentaron cuatro veces en los últimos cinco años. Si se consideran además las 16 millones de líneas activas pero en desuso, se puede estimar que el descarte es aún mayor”, señala Yanina Rullo, integrante de la Campaña de Basura Electrónica de Greenpeace.

En materia de televisores, El informe de Prince & Cooke, La Tele es e-basura: cuantificación del impacto de la renovación de equipos receptores de televisión en Argentina, señala que, entre 2005 y 2009, se vendieron 11 millones de televisores. Esto equivale a la cantidad total de hogares (10,5 millones). También señala que, si se cumplen las expectativas de la industria, en 2010, se habrán vendido entre 2,1 y 2,5 millones de unidades, de las cuales más del 90% habrán sido ensambladas en el país.

“Reciclar, reciclar y reciclar es la única solución a este tema y al incremento del 10% de kilos anuales promedio”, señala Scimone y dispara: “Si los gobiernos no toman la decisión política de ejecutar un plan integral de reciclado, seguiremos enterrando casi 50 millones de kilos de materiales, como metales, plástico, cobre, estaño, plata, oro, cadmio y otros, de los cuales el 75% es reutilizable”.

Legislaciones
Daniel Filmus, senador nacional por Frente para la Victoria, presentó el proyecto de Ley de Presupuestos Mínimos de Gestión de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos. La iniciativa propone crear el Fondo Nacional de Gestión de RAEE para financiar la gestión de estos componentes con los aportes obligatorios de los productores de aparatos eléctricos y electrónicos en forma anticipada a su primera puesta en el mercado.

Sin embargo, Rullo, de Greenpeace, expresa su “preocupación por la falta de tratamiento de este proyecto de ley que viene trabajándose desde 2008” y reclama respuestas por parte de la Comisión de Ambiente del Senado: “Desde 2008, diferentes actores sociales trabajamos junto a senadores por un proyecto de Ley de Gestión de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos, que debió ser presentado nuevamente en 2010 por haber perdido su estado parlamentario por falta de tratamiento”. El atraso parece indicar que, en tanto no exista una legislación que obligue a las firmas a trabajar en reciclaje, control y tratamiento al cabo de la vida útil de sus productos, todo parece quedar librado a las iniciativas individuales.

Desde el lado corporativo, IBM aseguró tener una política de “apoyo a todo tipo de esfuerzos en materia de reciclaje de productos electrónicos”. La apuesta de la compañía se da en la producción: “En el uso de estándares para el diseño de productos, que minimicen el impacto ambiental, como en la prohibición de materiales como PCB, asbestos, PBBs, PBDEs, entre otros”. Se suma la compra de 40 toneladas de plástico reciclado “para incorporarlos a sus productos y la apuesta por la eficiencia energética en el funcionamiento de los mismos”. De acuerdo a la información de la empresa: “se reutilizó más de 94% del volumen total procesado, que se tradujo en un 1% de desperdicios en 2008”.

Corporaciones
General Electric (GE) también optó por dar una respuesta para esta nota. Entre sus iniciativas, señaló la “donación de equipos en funcionamiento pero no aptos para el estándar de uso corporativo. Fue el caso de enero, cuando 17 desktops, 18 notebooks, 11 monitores, 5 faxes, 4 scanners, 7 switches, 2 UPS y 1 servidor de comunicación se donaron a través de la organización Dibuja una Sonrisa”. La iniciativa Shred-It es responsable de retirar el papel para reciclar.

Por su parte, Gabriel Kvitca, gerente Comercial del distribuidor mayorista Beltech, cita cifras de IDC. “En 2010, se incrementó un 49% a compra notebooks en el país, que se suma al descarte de 10 millones de celulares en 2011”, agrega y resalta que la firma trabaja “en programas de recupero para la reutilización de equipos y la conciencia de los canales”.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos