BP podría manejar el daño a la compañía por el derramamiento, dice el CEO.

BP podría manejar el daño a la compañía por el derramamiento, dice el CEO.

BP Plc, el dueño del pozo de crudo roto que lanza a borbotones miles de barriles de petróleo por día en el Golfo de México, podría hacerse cargo de los daños a la compañía y la industria, dijo Tony Hayward, CEO de la empresa. 11 de Mayo 2010
Por Stanley Reed 
  
“Todo depende de lo exitosos que seamos con nuestra respuesta”, dijo Hayward el lunes en una entrevista en Houma, Louisiana, cuando le preguntaron por las posbiles consecuencias del accidente. “Si manejamos la situación de manera que se minimice el impacto ambiental, podrá generar debate. Pero, si el impacto ambiental es serio, habrá poca o ninguna excavación petrolera en mar abierto”.

BP comenzó ayer a perforar un pozo de alivio que planea usar para tapa el otro, dijo Doug Suttles, chief operating officer de exploración y producción de la compañía, durante una conferencia de prensa. El barro pesado obtenido por la perforación será inyectado en la reserva para detener la pérdida, que luego será cubierta con cemento. BP dijo que tardará como mucho tres meses en completar el proceso.

La petrolera esperaba poder frenar al menos una de las pérdidas en estos días, dijo Suttles.
El derramamiento de petróleo causado por la explosión y el hundimiento de la plataforma petrólifera Deepwater Horizon el mes pasado amenaza en convertirse lo que el presidente Barack Obama consideró “un desastre ambiental sin precedentes”. El accidente del 20 de abril, que mató 11 personas, llegó en un momento en que Hayward venía encaminado en darle un turnaround a BP al mejorar los registros de seguridad y rentabilidad de la compañía.
 
“Imposible” estimar
La Guardia Costera de los Estados Unidos dijo que es imposible estimar cuánto petróleo se está derramando del pozo en al menos tres ubicaciones 1,5 kilómetros por debajo de la superficie. Obama vio la línea costera del Golfo y tuvo un encuentro informativo de una hora sobre lo rápido que el derrame se acerca a la costa de Louisiana.

Hayward, de 52 años, que dijo que su reciente agenda lo dejó cansado, repite una frase que dice que es de Winston Churchill. “Cuando estás pasando por un infierno, continúa caminando”, dijo Hayward durante una cena de pasta y pescado en un restaurante de Houma, cerca de donde BP tiene su base central para pelear contra el derrame.
 
Seguridad mejorada
Hayward mejoró los registros de seguridad de BP luego de una serie de accidentes que incluyeron la mortífera explosión de una refinería en Texas City en marzo de 2005, que impulsó la caída de su predecesor, John Browne, a quien sucedió exitosamente hace tres años. Hayward también reflotó proyectos retrasados como Thunder Horse en el Golfo.
Como indicación de su mejorada performance, BP dijo el 27 de abril que sus ganancias crecieron más del doble en el primer semestre a US$ 6080 millones, de US$ 2560 millones el año pasado. Excluyendo ganancias o pérdidas por los inventarios del holding e ítems únicos, las ganancias superaron las estimaciones de los analistas.

En cambio, BP cayó 10 por ciento en el trading de Londres la semana pasada, la mayor baja desde octubre de 2008, lo que refleja la preocupación de los inversores de que los costos para contener el derrame podrían escalar. Las acciones cerraron en 575,5 peniques el 30 de abril. El precio del crudo para junio aumentó 84 centavos de dólar, a US$ 86,99 por barril, según datos de la New York Mercantile Exchange.

BP empujó hacia delante la exploración del Golfo de México cuando otras compañías se retiraban. Sus descubrimientos del año pasado incluyen Tiber, en el Golfo, que podría tener entre 4000 a 6000 barriles. El pozo de 10.000 kilómetros, el más profundo hasta ahora, fue perforado por Deepwater Horizon, de Transocean Ltd.
 
La mayor productora
BP ahora produce el equivalente a 450.000 barriles de petróleo por día en el Golfo de México, el 12 por ciento de su total. El crudo de lugares como Thunder Horse, el segundo campo de mayor producción en los Estados Unidos, y Atlantis, están entre los de mayor rentabilidad del portfolio de la compañía.

Estos sitios también estimularon la producción de energía de los Estados Unidos. Por primera vez en años, la producción de crudo de la nación está creciendo, con el profundo Golfo de México contribuyendo con 1,2 millón de barriles de nueva producción por día. Los Estados Unidos produjeron 5,48 millones de barriles por día en 2009, la mayor cantidad desde 2003, según datos del American Petroleum Institute.

Las operaciones offshore de BP incluyen Angola, y en marzo adquirió los bienes de aguas profundas de Devon Energy Corp. en un deal de US$ 7000 millones.

La National Oceanic and Atmospheric Administration estima que el pozo está derramando 5000 barriles de crudo por día. A esta tasa, el volumen del derramamiento superará, en la tercera semana de junio, al accidente de Exxon Valdez en Alaska en 1989.
 
Un costo de US$ 8000 millones
El costo del derramamiento de BP podría alcanzar los US$ 8000 millones si continúa a estas tasas durante los dos o tres meses que podría tardarse en hacer un pozo de alivio, escribió en una nota a sus clientes el 20 de abril Neil McMahon, un analista de Sanford C. Bernstein & Co. basado en Londres.

“El costo para BP estará fuertemente influenciado por cuánto petróleo llegue a la costa del Golfo”, escribió McMahon. La industria de pesca de US$ 2500 millones de Louisiana y la facturación de US$ 3000 millones de turismo en la costa del Golfo de Florida están amenazadas por la contaminación del petróleo, escribió.

Hayward apuesta por un acercamiento multifase para detener el derramamiento y limitar el daño medioambiental. Los técnicos de BP están tratando de activar la prevención de la pinchadura, que falló en las fases iniciales del accidente de Deepwater Horizon, usando robots de aguas profundas controlados remotamente.

Están trabajando en válvulas e inyectando fluido hidráulico más de 1500 metros debajo de la superficie marítima en lo que Hayward dice que es “como un ejercicio de Apollo 13”.
BP también está preparándose para poner una cámara impermeable sobre el pozo dañado para llevar el petróleo a la superficie como en un embudo a un recipiente separado. La operación podría comenzar en menos de una semana.
 
Botes, aviones
BP armó una flota de 100 naves para quitar el petróleo y ponerle límites y tiene una fuerza área de seis aviones arrojando dispersantes. BP también está sumando botes pesqueros para la tarea –unos 700 hasta ahora- y entrenando miles de voluntarios para que sepan qué hacer en caso de que el petróleo llegue a las playas. BP hizo un acuerdo con Wal-Mart Stores para proveerlos con guantes y herramientas.

Los vientos fuertes y las mareas altas dificultaron los esfuerzos de la firma hasta ahora, haciendo más complicadas las operaciones de contención. Hayward dice que el esfuerzo está costando unos US$ 7 millones diarios.

BP está experimentando con la inyección de fluidos de dispersión en el lugar de la fuga, un método que Hayward cree que es una gran promesa. Hasta ahora, los fluidos estilo detergente, que al mezclarse con el petróleo y el gas crean un efecto de lavarropas, parecen estar funcionando bien, dijo Hayward. Hasta ayer, el petróleo no había alcanzado la superficie.

Hayward planea mantener su presencia en los Estados Unidos, volviendo a Londres solo cuando sea necesario, como la visita a su mujer la semana pasada luego de una operación. En Houma, se queda en el Ramada Inn, junto con la mayor parte de la gente trabajando para BP en el derramamiento.

Notando que pasó los primeros tres años como CEO restaurando la fortuna de BP, dijo: “Mi desafío para los próximos tres años es dejar este evento en el pasado”. 

--Con asistencia de Jim Polson en New York. Editores: Kim Jordan, Charles Siler. 



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