Autos: los desafíos 2011

Autos: los desafíos 2011

Se estima que el ramo tendrá un crecimiento en torno al 25%. Sin embargo, el aumento en la judicialización de los siniestros y el alto costo de los repuestos originales preocupan. Ganar clientes, con servicios completos pero sin descuidar las tarifas será clave en este año en el que la inflación estará en la mira de las compañías. 23 de Febrero 2011

La industria automotriz está en auge, con récord de ventas en 2010, de 660.000 autos 0 km y perspectivas de colocar más de 700.000 unidades en 2011. Y claro, el derrame es inmediato sobre el sector asegurador que se nutre de esa explosión de autos con aroma a nuevo y que “devoran” rápidamente las letras del abecedario que los alinea.

“El ramo automotor, viene acompañando el acelerado ritmo de fabricación y venta de vehículos del último año. Esto ha generado cierta estabilidad desde hace un tiempo, pese a los reacomodamientos de precios necesarios desde el punto de vista macroeconómico y técnico”, evalúa Jose Nanni, gerente Comercial de San Cristóbal Seguros.

Las oportunidades
“Las proyecciones de aseguramiento son buenas, tanto en la cartera de seguros generados por planes de ahorro, de la cual esperamos continuar con el crecimiento logrado en el ejercicio pasado; como en lo referente a otros canales de venta. Se estima un incremento consolidado entre prima y cartera del orden del 26% para este año”, adelanta el ejecutivo de San Cristobal.

Silvina López Freyre, Head of Motor en Zurich Argentina, coincide con el buen pronóstico. “Estamos convencidos de que encontraremos, en 2011, excelentes oportunidades de crecimiento en el ramo Automotor. En este sentido, nuestra estrategia consiste en profundizar la propuesta de productos y servicios a los clientes y expandir nuestros equipos de venta a través de programas de capacitación y desarrollo diseñados de acuerdo a sus necesidades”.

Los números grafican por sí mismos la situación y apabullan con sus índices de crecimiento. Los datos de la primera semana de enero son un indicador a todas luces: en un periodo inusual para tanto movimiento, en los primeros siete días hábiles del año, se patentaron 38.000 unidades. Para todo 2011, la proyección de la Secretaría de Industria es que los patentamientos lleguen a 700.000 y la producción sobrepase las 840.000 unidades.
El correlato en la producción del ramo -el más fuerte de toda la industria- fue un crecimiento de 23% en el último ejercicio (cierran su balance en junio), según los datos suministrados por la calificadora de riesgo Moody´s. El volumen de primas brutas pasó de $ 9.900 millones a $ 12.200 millones.

Jorge Flores, director de Automóviles de Mapfre Argentina, planea sacarle partido a la buena racha automotriz, después de un 2010 en el que la compañía se enfrentó a algunos ajustes en el ramo. “Las perspectivas son alentadoras, teniendo en cuenta el récord de ventas. Esto implica que, si llegamos a esos consumidores con productos seductores y tarifas acordes, nuestro negocio también va incrementar su volumen”. El ejecutivo define: “Para nosotros, particularmente, luego de superar un año de transición en el cual tuvimos que ordenar nuestros resultados, es un desafío muy interesante aumentar nuestra cuota de mercado”.

En el Grupo Asegurador La Segunda, el plan comercial para este 2011, que se plantea como de fuerte crecimiento pero también de mucha disputa entre las empresas, “es no competir por precios, sino ofrecer coberturas nobles, con productos que siempre estén a tono con la actualidad del mercado y con las necesidades de nuestros asegurados”, dice Adolfo Cinalli, jefe de área Automotores Suscripciones del grupo.

Ir en busca del segmento de autos más nuevos también está dentro de los planes. “Hemos determinado una nueva estructura de tasas a fin de incentivar la producción de coberturas integrales, que incluyen una importante diversidad de beneficios para vehículos de poca antigüedad”, explica el ejecutivo.

Nanni, a cargo de la política comercial de San Cristóbal -tercera en el ranking de producción en el ramo automotor con el 6% del mercado total- aclara que para 2011, “las expectativas inflacionarias se ubican en un nivel similar a las del año finalizado, por lo que para mantener los niveles aceptables de siniestralidad, deberemos continuar con las actuales estrategias de anticipación tarifaria y contención de costos, que han sustentado nuestros resultados en 2010”.

Desborde de autos
Claro que un crecimiento tan abrupto en ciudades y rutas, que no están debidamente preparadas, no es una buena noticia y, en ese sentido, las compañías de seguro deben “pagar” el costo de una mayor siniestralidad. “Lamentablemente este récord histórico (de patentamientos) no se logra con el reemplazo de unidades que no se encuentran en buen estado, sino que pasan a formar parte del mercado con idéntica infraestructura, las mismas rutas, igual capacidad de estacionamiento y sin restricciones vehiculares”, advierte Julio Gómez, responsable de Automotores en Federación Patronal, una de las dos compañías líderes en market share dentro de este segmento. Se ubica detrás de La Caja, con cerca del 13% del mercado, según datos de la Superintendencia de Seguros.

Sin embargo, coinciden en general los entrevistados en destacar que, en los últimos meses y en especial en la actual temporada de verano, se logró bajar el número de accidentes fatales gracias a los mayores controles del Gobierno. El dato no es menor, ya que el peso de la responsabilidad civil, que cabe a los asegurados en estos siniestros y que debe ser asumido por las aseguradoras, tiene una incidencia fuerte en los balances. La situación mejoró pero las luces de alerta lejos están de apagarse.

Datos publicados recientemente por el Instituto de Seguridad Vial indican que la cantidad de muertos en todas las rutas argentinas diminuyó, en 2010, a 2,6% versus una tasa de 2,9%, en 2007. “Esta disminución en accidentes fatales o con al menos un herido grave fue posible gracias al incremento de controles sobre los automovilistas como alcoholemia, uso de celular, entre otros”, explica Freyre.

Más severo en el análisis se muestra Gómez, de Federación Patronal. “Es cierto que disminuyó la frecuencia de accidentes fatales en rutas pero aumentó dentro de las ciudades, fundamentalmente, con peatones y moto vehículos”, dice. “Entendemos que el inicio de una política de Estado en seguridad vial no se logra solamente con poner móviles en la calle que detengan unidades y que multen a los infractores, sino que se debe tender a la educación vial, desde las escuelas y explicando las normas tanto para peatones como para conductores”, sostiene.

Los desafíos
Otro de los retos que históricamente persigue este ramo es el de luchar contra la ola creciente de juicios y fallos a valores muy altos. “El ramo de Automotores en la Argentina, a diferencia de lo que sucede en otros países de América latina, se ve fuertemente impactado por la alta judicialización de los siniestros. A lo largo de los últimos años, esta tendencia se fue profundizando, encontrándonos con incrementos en la cantidad de reclamos de terceros presentados directamente por vía judicial, sin pasar por una instancia administrativa previa. Es decir, los terceros inician demandas judiciales sin siquiera darle la oportunidad a la compañía de seguros para brindar una solución a su problema”, comenta López Freyre de Zurich.

El impacto de los accidentes sobre las cuentas de las aseguradoras, el aumento de robos y la falta de repuestos (ver recuadro) forman un combo difícil de digerir cuando se le suma la incidencia de la inflación sobre la estructura del negocio.

“La inflación sostenida en el tiempo provoca aumentos progresivos en los costos de la reparación de daños materiales y también en el costo salarial de las propias compañías de seguros y proveedores. Este último punto no es menor si tenemos en cuenta que el costo laboral es uno de los egresos de mayor importancia en las compañías aseguradoras, luego del pago de siniestros”, advierte López Freyre.

“Bajo el contexto de inflación previsto para los próximos meses, nos veremos obligados a monitorear muy de cerca los principales indicadores del negocio y ajustar el precio responsablemente cuando sea necesario, de forma de garantizar la solvencia del negocio, en el largo plazo, y el cumplimiento de nuestras obligaciones”, adelanta el ejecutivo.
En promedio, los ejecutivos estiman que el ajuste de tarifas rondará el 25% en 2011. “Para compensar los efectos inflacionarios, modificamos el esquema de comercialización por pólizas de ajuste mensual que permiten seguir mucho más de cerca los cambios”, advierte Flores, de Mapfre.

Para amortiguar el efecto de los robos, la compañía implementó también algunos cambios a partir de este año. “Realizamos una nueva segmentación de vehículos por marca y modelo, en función de la experiencia siniestral, lo que permite aplicar tarifas más adecuadas y diferenciar entre aquellos modelos con mayor siniestralidad de los que no la tienen. Esto sirve, además, para orientar no solamente nuestros esfuerzos hacia los vehículos con mejores ratios de robo sino también para encender una alarma entre los fabricantes a fin de que incorporen en las unidades sistemas de seguridad contra robos”, avanza.

Fundamentos críticos
El año acaba de arrancar y las perspectivas disparan optimismo. Pero a nadie en la industria se le escapa que el trabajo por delante no será sencillo, porque al viento de cola, que significa la gran venta de autos nuevos, se enfrenta la fuerza de la inflación, los juicios y los robos, y la necesidad imperiosa de equilibrar los resultados técnicos, algo que muchas compañías aún no habían logrado en el último balance. “Estoy convencido de que ninguno arriesgará más de lo debido, ya que una competencia por precios que no se encuentre basada en fundamentos técnicos, lo único que ocasionará será quebrantos que las compañías tendrán que afrontar en el marco de una resolución (de la Superintendencia de Seguros), que es muy clara en ese aspecto, y que obliga a tener resultados equilibrados”, finaliza Flores.



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