Aterrizar en un spa

Aterrizar en un spa

Para recuperarse después de un viaje largo o matizar esperas entre vuelos, los aeropuertos ofrecen opciones cada vez más sofisticadas, reparadoras y placenteras para los viajeros de negocios. 22 de Junio 2010

Al principio los spa ubicados en las terminales aéreas eran una rareza. Algo propio de aeropuertos fuera de serie como Changi, en Singapur; o de enormes hubs como Heathrow, en Londres. Pero, los tiempos han cambiado, y las prestaciones de las bases aéreas también. Hoy cualquier aeropuerto mediano de los Estados Unidos tiene un spa exprés a mano o bien un espacio más sofisticado donde dejar atrás el estrés. En Guarulhos, San Pablo, las sillas de masajes se han transformado en un clásico y, con el tiempo, estas facilidades se han convertido en materia de comparación y competencia entre diversos destinos.

En el marco de esta oferta, aparecen servicios llamativos, como la propuesta de “Back to Life” ubicada en Schiphol, Amsterdam. Al principio esta base ofrecía masajes en silla, tan prácticos y rápidos como efectivos. Pero ahora incluyen un masaje con agua: 36 jets con presión y tratamientos entre cinco y 20 minutos, con precios desde 10 a 27,5 euros. ¿Qué es lo novedoso? No hace falta sacarse la ropa para disfrutar el servicio. Se provee un traje impermeable, de manera que uno entra a la ducha, se relaja, deja el traje húmedo y sigue su camino. De acuerdo a la duración y el precio, los tratamientos se llaman “Back in Time”, “Back to Earth”, “Back to Life” y “Back to Heaven”.

Otro aeropuerto que se destaca en esta carrera por ofrecer más y mejores servicios a los viajeros es el de Helsinski, donde la aerolínea Finnair inauguró el espacio Via Spa. Se trata de un área de 600 metros cuadrados con capacidad para 100 personas que cuenta con cuatro saunas: uno de piedras calientes, otro de madera de abeto de los Alpes, un tercero de vapor y un sauna tradicional finlandés. Para la construcción de este spa Finnair contrató a Haslauer, una empresa alemana que es conocida por ser una de las más innovadoras en la industria del wellness. Los tratamientos, al igual que en otros aeropuertos, oscilan entre 15 y 30 minutos, no más, con precios entre 30 y 55 euros.

También en Europa, uno de los hubs con mejores servicios es Heathrow. La más grande de las terminales londinenses ofrece, por un lado, el clubhouse Cowshed de Virgin Atlantic, que dispone de innovadores tratamientos faciales, masajes, una piscina de hidromasaje, un sauna y seis cabinas de duchas con jets. Lo más interesante es que aquí también se puede optar por los novedosos espacios bautizados “Elemis”, diseñados por Noelle Gabriel para British Airways. Son de acceso gratuito para los viajeros de primera y business de la línea británica y están ubicados en las salas vip de las terminales 3, 5 y 5B de Heathrow, además de la Terminal 7 de del aeropuerto JFK de Nueva York.

En otra de los grandes aeropuertos estadounidenses, O’Hare Chicago tiene, en su Terminal 3 (en las puertas de American y Delta Airlines), un sitio donde hay masajistas expertos en cuellos y espaldas, mientras que quien tenga tiempo puede llegar hasta el centro de salud del Hotel Hilton, que tiene la base aérea y someterse a un tratamiento más relajante e integral.

En Barajas, Madrid, la moda spa llegó de la mano de la española NH. En las terminales T2, T4 y T4 satélite se inauguraron centros de estética, entre los que sobresale el Elysium Travel Spa. No se trata solamente de masajes, sauna, jacuzzis; además aquí se pueden recibir tratamientos faciales y corporales, manicuras, maquillaje, peluquería, bar de oxígeno, musicoterapia, aromaterapia, bronceado facial y corporal, y hasta asesoramiento en alta cosmética.

Finalmente, en Munich, Alemania, la cita obligada es el Fit & Fly Spa del Kempinski Hotel Airport München, entre las terminales 1 y 2. Piscina climatizada, sauna, baño turco, jacuzzi y gimnasio están disponibles con precios que comienzan en los 22 euros.

Lounges para disfrutar
Con y sin spa, hay sitios en los que vale la pena detenerse aún en el apuro del viaje. Uno de ellos, sin dudas, es el Smoker’s Lounge de Swissair, en Zurich. Está claro que no se trata de un área para fumadores comunes y corrientes, sino que es un bar de cigarros de estilo cubano, en donde los puros, los cognacs y los whiskies más apreciados del mundo están a la espera de viajeros con cierto expertise. Otro lounge mítico es The Wing, de Cathay Pacific, en el aeropuerto de Hong Kong. Construido con madera y granito, con terrazas abiertas, el Long Bar con su barra de casi 30 metros de largo, sus cuatro restaurantes entre los que se destacan el Heaven (solo para pasajeros de primera clase), o el bar de pasta japonés son parte de un menú espectacular, que se completa con el spa que incluye duchas personales y hasta camas para dormir una siesta antes de seguir viaje.

Paralelamente, el nombre Silver Kriss remite a la comodidad sin límites de Singapore Airlines. Sus 16 lounges alrededor del mundo se ubican entre los más cómodos. Pero para sorpresa de muchos pasajeros, uno de los salones vip más prestigiosos del mundo es el Sumaq, situado en el aeropuerto Jorge Chávez de Lima, Perú.



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