Aprender y volver a empezar

Aprender y volver a empezar

Con una propuesta que une diseño y tecnología, dos emprendedoras idearon una plataforma que permite al usuario generar sus propias tarjetas personalizadas. 23 de Febrero 2012

Las oportunidades de negocios pueden aparecer en cualquier momento; sólo hay que tener los ojos abiertos. Así, al menos, le sucedió a las diseñadoras Bárbara Rojkes (de indumentaria) y Gabriela Skorka (gráfica), quienes mientras estaban embarcadas en un emprendimiento de marroquinería, encontraron un nuevo nicho: tarjetas personales que se pueden diseñar online a gusto de cada cliente.

Las emprendedoras se hicieron amigas cuando cursaban el secundario en las escuelas técnicas ORT y allí surgieron las ganas de generar un proyecto interdisciplinario de diseño. Así, en 2008, se lanzaron a fabricar carteras de cuero de diseño. Siguiendo los pasos de todo emprendedor, las jóvenes se ocuparon de la investigación del mercado, diseño de las carteras, desarrollo de la marca, la web y, finalmente, la búsqueda de proveedores y la comercialización. Pero las cosas no salieron como esperaban. "Es un rubro muy difícil, nos dimos cuenta de que hacía falta mucho capital. Hicimos un producto exclusivo que resultó muy caro para el mercado local", cuenta Bárbara.

Oportunidad al cruce
El negocio de las carteras, con un precio promedio al público de $ 700, está hoy stand by mientras buscan un inversor para reflotar la marca. Pero, mientras el emprendimiento se desarrollaba con sus luces y sombras, las diseñadoras tuvieron necesidad de imprimir sus propias tarjetas personales. Se pusieron en contacto con un conocido que tenía una imprenta y fue allí, entre tintas y papeles, donde surgió la idea de BePoket Print.
"La impresión digital se asemeja en calidad a la tradicional, pero permite tiradas cortas. No sólo eso, posibilita personalizar las tarjetas porque no lleva matriz. Entonces, cada una se puede hacer de manera diferente", dice Rojkes. Como contaban con un proveedor conocido, empezaron a hacer pruebas para realizar tarjetas de presentación e invitaciones. Los resultados fueron satisfactorios. Luego, contrataron un programador para desarrollar el software, un proceso que demandó dos años de trabajo y una inversión de unos $ 100.000. La mitad salió de ahorros y aportes de la familia. El resto provino de un subsidio del programa Buenos Aires Emprende, del Gobierno porteño, por $ 50.000. "Nos fuimos metiendo en el mundo emprendedor y descubrimos que hay muchas oportunidades para aprovechar. Presentamos el proyecto, el plan de negocios y eso nos dio un puntapié fundamental", cuenta la diseñadora. Además, obtuvieron un crédito de $ 30.000 del programa Capital Semilla, que otorga la Secretaría Pyme.

Cómo funciona
El servicio que ofrecen las diseñadoras permite al cliente ingresar a una plataforma web y elegir el diseño entre varias opciones. "Le damos las herramientas para que cada uno pueda diseñar sus tarjetas, con impresión color de los dos lados y en seis tamaños diferentes, en calidad premium", detalla. Todo el proceso se hace por Internet, incluso el pago. También existe la posibilidad de abonar a través de Rapipago o PagoFácil. Las entregas se realizan a domicilio.

La plataforma ya está operando y la firma proyecta facturar $ 600.000 este año. "Ninguna imprenta quiere hacer sólo 100 tarjetas con diseño, de diferentes colores, porque el costo es muy alto", argumenta la emprendedora.
Por el momento, la impresión está tercerizada, pero el objetivo de las empresarias es hacerse cargo de la producción durante este año. El equipamiento demandará una inversión de unos $ 100.000, para lo que están gestionando otro subsidio.

El target al que apunta Bepoket está dividido en grupos de clientes principales: el primero está integrado por creativos, ilustradores, fotógrafos y artistas. "Creo que son los que le sacarían más provecho y el nicho que primero lo adoptaría", evalúa Rojkes. También apuntan a emprendedores, profesionales, pymes, que necesiten pequeñas cantidades y buena calidad de tarjetas. Por último, ofrecen tarjetones para eventos sociales (eventos, casamientos, cumpleaños o Bar Miztvah). El precio es similar al de una imprenta.
Las emprendedoras aseguran que este proyecto las encuentra fortalecidas. "La experiencia de las carteras nos sirvió para empaparnos de lo que es ser emprendedor. Sobre todo nos enseñó la importancia de hacer un buen análisis de mercado, de armar un producto competitivo y nos dio experiencia con proveedores, distribución de tareas y cuál es el rol de cada uno en la sociedad. Nos fuimos preparando, recibimos tutoría y hoy tenemos una empresa", afirman, orgullosas.

Perfil
- Actividad: portal que brinda herramientas para diseñar tarjetas sociales o personales de manera creativa
- Inversión inicial: $ 100.000
- Facturación prevista 2012: $ 600.000



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos