Alfonso Prat Gay:

Alfonso Prat Gay: "Hoy en la distribución del ingreso estamos igual que en 2001"

El diputado de la Coalición Cívica, Alfonso Pray Gay, cuestiona la renovada embestida oficial contra la prensa y advierte que los Kirchner quieren adueñarse del “relato histórico” para mantenerse en el poder. También dice que el Banco Central está estimulando la inflación y sostiene que la actual distribución del ingreso es igual a la de 2001 . Además, defiende la “coherencia” política de Lilita Carrió y asegura que el Acuerdo Cívico aún tiene chances de rearmarse con vistas a 2011. 03 de Septiembre 2010

Se llama Alfonso de Prat Gay, pero “era complicadísimo el apellido compuesto y en Europa el Gay tampoco ayudaba mucho”. Así que quedó simplemente “Prat Gay” como nombre artístico. Diputado por la Coalición Cívica, economista, hincha de Boca, 44 años. “Soy padre, hijo y amigo...soy idealista. Amo a mi país y creo en Dios”, asegura desde su página web personal, aunque en la entrevista se manifestó en contra de Twitter y Facebook. 

¿Cómo evalúa la gestión de Marcó del Pont?
Es corta, pero cuando asumió, la base monetaria venía creciendo al 11%. No sería un problema si la inflación fuera del 3%. Pero la inflación es del 25% y claramente el Banco Central está estimulando la inflación. 

Pero institucionalmente...
Pignanelli, yo, Redrado y Marcó del Pont tenemos la misma carta orgánica. Se puede tener una opinión de cómo hacer las cosas, pero no en cuanto a cumplir o no con la ley. Y en el caso del Banco Central, la ley es clara. El primer objetivo es defender la estabilidad de la moneda, y eso me parece que Marco del Pont no lo está cumpliendo. 

Esta semana el BCRA modificó su programa y amplió la emisión en $ 20 mil millones...
Es una situación que no tiene justificación. Seguramente no genera menos inflación. Lo que me preocupa es que manifestó ya con claridad que no le importa el crecimiento de la inflación.

¿Duhalde respetó la independencia del Banco cuando usted fue presidente?
Mientras yo estuve en el Banco Central tanto Duhalde primero, y Kirchner después, respetaron la autonomía del Banco. Kirchner nunca me dio una instrucción. Porque saben con quién se pueden meter y con quién no. 

Carrió sigue diciendo que Duhalde es narcotraficante...
No narcotraficaba conmigo. Nunca me ofreció (se ríe). Lo he hablado con Lilita más de una vez y en alguna medida ella sabe muy bien que no tenemos la misma opinión. Creo que Duhalde fue un gran presidente, con lo que le tocó en su momento.

Esta semana hubo una denuncia contra Mercedes Marcó del Pont porque habría invertido en bonos de la deuda. ¿Le parece ético?
Hay que ver los detalles. Porque si no los presidentes del BCRA no pueden hacer nada. Si hubiese comprado dólares también la hubieran criticado. Lo más neutro es colocar los ahorros en un bono del Tesoro argentino y olvidarse.

¿Está de acuerdo con haber abandonado el Acuerdo Cívico?
No dejamos el Acuerdo Cívico.

Carrió dijo que sí, que no hay vuelta atrás...
Siempre hay vuelta atrás. Hay que leer a fondo la carta de Carrió, que diría que es extraoficial porque se la escribe a cuatro amigos en la que explica con muchísimo cariño las cosas que no están funcionando bien. Nosotros mantenemos el diálogo. Y yo aspiro a que en los próximos meses podamos rearmar el Acuerdo.

¿O sea que todavía puede apoyar a un radical para Presidente el año próximo? Alfonsín o Cobos...
Si hubiera una interna previa, creo que sí. Yo quiero que gane Carrió una eventual interna. Si no funciona y vamos por afuera, me veo afuera. Pero no está todo perdido.

Para Carrió pareciera que sí...
Carrió, como siempre, tuvo un acto de coherencia. Lo que veíamos es que las promesas electorales se estaban doblando un poquito, que algunos socios del Acuerdo las estaban reinterpretando. El tema de retenciones es uno, pero no es el único. 

Carrió también confunde. Porque se fue diciendo que Alfonsín tenía poca experiencia política, que Cobos es un kirchnerista arrepentido...
Lo que no se le puede achacar nunca a Carrió es falta de coherencia, y yo en esto la apoyo hasta el final. 

Se le pide al kirchnerismo consenso y la oposición, en este caso el Acuerdo, no lo puede generar...
No nos estaba funcionando el consenso y por eso no podíamos hacernos los distraídos. Porque sino podía suceder lo que pasó con la Alianza, y eso es pan para hoy y hambre para mañana. Creo que en el Acuerdo no se rompió nada. Simplemente hubo un cambio de velocidad.

Entonces no tiene ningún cuestionamiento hacia la movida de Carrió...
Yo trabajo para que Carrió sea presidente. La verdad es que creo que es más probable que suceda dentro del Acuerdo que fuera del Acuerdo. 

¿Y con partidos políticos débiles no termina ganando Kirchner?
No lo sabemos. Es verdad que los nombres se van reciclando. Te faltó nombrar a Reutemann que es el eterno candidato, que nunca quiere y que siempre le están pidiendo. Es una tarea pendiente: que aparezca una generación que se pueda hacer cargo. 

¿Cree que los Kirchner pueden volver a ganar?
Tienen dos ventajas enormes: el aparato estatal en un país con instituciones muy débiles y la ausencia total de escrúpulos. Y eso los pone, a priori, en ventaja respecto del resto de los partidos. Yo no creo que se traslade en las encuestas, que marcan que mejoraron pero están lejos de ganar en primera vuelta. Además los Kirchner tienen una imagen negativa difícil de dar vuelta.

¿Le preocupa la pelea del Gobierno contra el Grupo Clarín?
Me preocupa que nunca podamos hablar del futuro, me preocupa que estemos siempre atrapados en una discusión sobre cuál es el relato de la historia que termina ganando. Y no lo veo sólo en la política, sino en la dirigencia privada también. 

¿Por qué lo dice?
Porque nosotros en el Congreso estamos discutiendo la ley de entidades financieras. Tenemos distintos invitados y hasta ahora a nadie se le ocurrió decir nada acerca del futuro. Todo tiene que ver con que es una ley de la dictadura, que en el 2001 pasó tal cosa, que en los ‘70 pasó otra. No veo en la dirigencia vocación por enamorarse del futuro. Y hablo de la dirigencia pública y privada. La historia, es historia. 

¿Y es sólo la dirigencia?
Está extendido en toda la sociedad argentina. Quizás tiene que ver con la melancolía de lo que fuimos y ya no somos más. O con el cortoplacismo que tiene nuestra cultura, tanto a nivel empresarial, a nivel sindical o a nivel político. En la Argentina es difícil ver a un empresario que piense a diez años vista. Hemos perdido el largo plazo, porque en el mejor de los casos estamos dando vueltas en el presente o nos estamos yendo 30 años para atrás. 

Lo dice por Kirchner...
Los Kirchner se fueron más para atrás todavía y usaron los derechos humanos para su propio beneficio. Con Papel Prensa queda bastante claro cuál es su estrategia. Yo prefiero vivir en un país donde los líderes marquen un rumbo y no estén todo el tiempo discutiendo qué pasó y reescribiendo a mano la historia. 

¿Cree que este Gobierno es progresista como lo definió Kirchner?
Este gobierno definitivamente no es progresista. Ellos buscan que su discurso sea progresista, pero es contradictorio, porque por definición el progreso es hacia adelante no hacia atrás. La Asignación por Hijo, que es quizás la única medida en lo económico verdaderamente progresista, no fue idea de ellos, sino de Carrió, de la Coalición Cívica. Porque no estuvo en ninguna plataforma ni del PJ ni del Frente para la Victoria.

En términos económicos, ¿cree en el 7,9 por ciento de desocupación que dio a conocer el Indec?
Al Indec no le creo nada. 

¿Cuál es su diagnóstico de la economía hoy?
El crecimiento está muy bien, pero la economía no está bien porque padece de una enfermedad grave que es la alta inflación. Kirchner nunca entendió que hay un compromiso entre crecimiento e inflación. Crecer a cualquier costo no es bueno, porque tarde o temprano lo terminás pagando. O con más inflación o con recesión. Entonces, todo lo que escribís con la mano del crecimiento, lo borrás con el codo de la inflación. Por eso tenemos la distribución del ingreso que tenemos.

La Presidente asegura que nunca se hizo tanto por la distribución...
Ojalá....pero estamos igual que en el 2001 en distribución del ingreso. A pesar de que la economía creció. Es un modelo que es progresista en el discurso y de mucha concentración en el resto. Y la decisión de Fibertel es eso: en el discurso se dice que se quieren democratizar los servicios públicos y en la práctica es regalarle el mercado a los dos proveedores principales. Y si hoy desapareciera Fibertel tenés un sistema mucho más monopólico que el anterior.

¿Cuál cree que es el trasfondo de esa pelea?
Creo que los Kirchner se quieren quedar con el relato histórico. Porque no es solamente a Clarín que buscan doblegar. No nos olvidemos de lo que pasa con las radios o con los otros diarios que surgen con fondos sino de Kirchner, de los amigos de Kirchner. Quieren apropiarse del relato presente y utilizarlo como un arma para mantenerse en el poder. Lo hacen con los medios, lo hacen con el fútbol.

¿Es excesivo hablar de chavización?
Creo que estamos en ese camino. La Argentina no es la Venezuela de Chávez, pero está más cerca de Chávez que del resto de América Latina, y las últimas decisiones presidenciales acortan la brecha con Chávez. Creo que llevarte por delante una empresa de cable y servicio de internet en un mercado donde hay tres o cuatro, lleva a más concentración y se parece más a medidas que podría tomar Chávez que a medidas que podría tomar Lula o Piñera.

En 2002 dijo que la coyuntura iba a beneficiar al próximo presidente. ¿Hoy su pronóstico para el presidente que viene cuál es?
El próximo gobierno hereda una situación internacional inmejorable. En el 2002 era más difícil pronosticar que hoy íbamos a estar donde estábamos, con la soja que de 160 en el 2001 está hoy en 380 dólares. El que viene tiene una enorme oportunidad para la Argentina. Claro que internamente se hereda una sociedad que va a desconfiar mucho de las autoridades por lo que se ha hecho, especialmente en el Indec y se hereda un nivel de inflación que va a tomar un tiempo resolver. Pero ninguna de estas cuestiones son comparables con las que recibieron gobiernos anteriores, en los ‘80 y los ‘90. Soy muy optimista.

¿No se va al default como dijo la Presidente si se aprueba el 82 por ciento móvil?
Esa es una mentira. Hay que hacer los números. En promedio, sería 30 mil millones de pesos anuales, que son algo más que 2.500 millones de pesos por mes, en tres meses serían 7.500 millones por mes. Se puede hacer, pero ellos prefieren hacer otra cosa, como darle plata a Aerolíneas, al Fútbol para Todos, prefieren dedicarle más dinero a los negocios de De Vido. Pero la plata está.

¿Cuál es su posición con respecto al proyecto que ingreso a Diputados sobre Papel Prensa?
Lo leí en diagonal y hay un artículo que va bastante en contra de la Convención de Costa Rica. Pero básicamente es un tema fuera de agenda.

“No creo en Twitter”
¿Tiene Twitter?
Tengo pero no lo uso. No creo en Twitter. La verdad es que me cuesta creer que a la gente le importa si estoy tomando el desayuno o por ir al baño.

Pero es una política de estado en el Gobierno...
Para dos ministros sobre todo (N. de R: por Aníbal Fernández y Héctor Timerman). No creo en Twitter como una herramienta política. No creo que Twitter sea compatible con la responsabilidad de un funcionario público. Cuando estaba en el Banco Central, creo que hubo cinco noches que llegué a mi casa antes de las doce de la noche. No me puedo imaginar en qué momento podría haber estado twitteando. Si te pasas el día twitteando, seguramente no estás resolviendo los problemas que tenes que resolver.

Barack Obama sí cree...
Sí, Obama cree en Twitter, ganó las elecciones y ahora le está costando gobernar.

“Macri prometió y no cumplió” 
Tiene una hija adolescente. ¿No tomó ningún colegio?
No... Ahí se va mezclando todo. Pero si los colegios estuvieran en forma no habría espacio para el reclamo. Y eso lo vimos durante la campaña con mucha claridad. A las escuelas les faltaba gas, infraestructura. Sin duda fue el caldo de cultivo para las protestas de hoy.

¿Cree que la responsabilidad es de Macri?
Macri tiene que hacerse cargo de la desinversión, aunque viene de antes. El problema de Macri es que prometió que en dos meses iba a resolver todo y pasó bastante más de dos meses desde que asumió. Macri prometió y no cumplió.

¿Le gustaría ser candidato a jefe de Gobierno porteño?
Ahora estoy concentrado en Diputados, acabo de empezar en el Congreso. Tengo cuatro años por delante.

No sería ni el primero ni el último en dejar la banca para ser candidato...
La verdad es que yo no vine a la política para ser uno más.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos