Alberto Schuster:

Alberto Schuster: "Se deben subsidiar determinadas áreas"

El Senior Partner de KPMG adelanta qué pasará el día de su retiro. Además, explica que se equivocó al confiar en algunas personas. Así, el ejecutivo participó del panel de oradores que tuvo lugar en un encuentro organizado por Revista Apertura y El Cronista Comercial y contó su experiencia profesional y de vida. 29 de Febrero 2012
Alberto Schuster está, desde 1980, en KPMG. Y si bien el tango dice que 20 años no son nada, el Senior Partner de la compañía ve en estos 30 años de trabajo “toda su vida”.

Hoy, en el marco del CEO Profile 2012, un evento organizado por Apertura y El Cronista Comercial en la Rural y que contó con los principales líderes de las empresas más importantes entre sus oradores, Schuster contó su experiencia al frente de la compañía y, además, habló del día de su retiro.

Con José Del Río, Director Periodístico adjunto de El Cronista y del grupo de revistas Apertura como moderador, las palabras del Senior Partner alcanzaron su vida profesional y se dieron una vuelta por alguna que otra anécdota.

Tantos años en la misma empresa dan lugar a la pregunta: “¿Qué pasará el día que se retire?”. Sin embargo, Schuster asegura: “El día después (a mi retiro) se improvisa. Nosotros tenemos una edad de retiro obligada a los 65 años. Pero mi idea no es quedarme en la firma hasta esa edad. Quiero retirarme a los 62. Me parece que es una buena edad para perseguir nuevos desafíos. Cuando me vaya, les dejaría a mis socios un buen líder, más allá de los que quieren el puesto”. Y eso es algo que resalta la risa del auditorio: a Schuster no le molesta que haya gente con el serrucho debajo de sus pies. Es más, le parece bien que la gente capacitada anhele el puesto. 

En su carrera, a Schuster le tocó vivir el período de las privatizaciones. De aquella época, recuerda que era “tuvo mucho éxito” en sus ideas sobre cómo llevar adelante las mismas. Sin embargo, aclara que “en los servicios públicos esenciales hay una función social”, por lo que “hay determinadas áreas que se pueden subsidiar: la salud, el transporte y la educación. Porque si no se invierte en eso no hay movilidad social y a la larga lleva a la crisis”.

Y como era de esperar, los grandes cargos traen consigo grandes dolores de cabeza. Schuster advierte, al respecto, que su mayor equivocación “fue haber confiado en personas que no se podía confiar”. Así, este fanático del golf explica: “La lealtad es seguir las normas de la firma… eso en el campo técnico. En el otro es lo que se llama ´ir de frente´. Se puede discrepar, pero no hacer jueguitos políticos”.

De esta forma, cuenta que la política la “sufre todos los días”. “En las organizaciones se desarrolla todos los días y depende de los valores: para mí lo importante es la integridad”, sostiene.

Mientras tanto, y como no podía ser de otra forma, más de 30 años en una empresa traen consigo anécdotas que valen la pena recordar. “Cuando hicimos la privatización del transporte de electricidad lo hicimos con nuestra firma en Reino Unido. Bajo del taxi en Londres y me quedé duro de la cintura con las valijas en la mano. Encima tuve que ir a un médico para que me recete, sino en Londres no se te vende. Me pasé tres días medio doblado. Caminando por el pasillo del hotel, se me cruzaron tres personas y me dicen: ¿Rugby?”, finaliza Schuster mientras con sus manos ejemplifica cuán doblado estaba por la lesión.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos