ART, un ramo fuerte que espera una nueva ley

ART, un ramo fuerte que espera una nueva ley

La eliminación de los topes a las indemnizaciones y el volumen de juicios que no deja de crecer, mantienen al sector en alerta. Los empresarios ahora pueden asegurarse por encima de la cobertura que da la ART con un seguro de Responsabilidad Civil. Qué tener en cuenta. 23 de Marzo 2011

Es uno de los segmentos más dinámicos y de mejor performance en cuanto a crecimiento en cantidad de clientes de la industria aseguradora. Sin embargo, los cambios regulatorios que les imponen periódicamente, el elevado nivel de juicios y la sanción de nueva ley que se demora más de lo deseable, ponen todo el vigor de las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART) bajo la lupa.

En 2010, la cantidad de trabajadores cubiertos por el sistema superó los 8,2 millones, con 819.000 empresas, que están bajo el paraguas de las ART. Estas cifras significan un crecimiento de 15 % respecto de fines de 2009. El volumen de primas asciende a $ 7.500 millones, 33% más que el año anterior. Pero, es sabido que en este segmento de la industria aseguradora, las espinas son abundantes: la cantidad de juicios creció más de 30% en 2010 y las indemnizaciones que se deben pagar son cada vez más elevadas.
“El año pasado fue particular porque arrancó con el impacto del decreto de fines de 2009, que elimina, entre otras cosas, el techo a las indemnizaciones. Los resarcimientos aumentaron en promedio un 60% y, en consecuencia, se vieron afectadas las alícuotas que pagan las empresas. Estas tuvieron un incremento, también en promedio, del 35%”, evalúa Adrián Sasse, presidente de Consolidar ART y titular de la Unión de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (UART).

El decreto del cual habla Sasse y que desveló y desvela a todos en el sector es el 1694, de fines del año 2009, que elimina los topes indemnizatorios por incapacidad y muerte, y pone un piso de indemnización equivalente a $180.000 (más modificaciones, en el recuadro aparte).

“El impacto de estas modificaciones representó un incremento del orden del 70% para las erogaciones de las aseguradoras por los conceptos de prestaciones dinerarias por incapacidad permanente, muerte y gran invalidez, y de un 30% para prestaciones dinerarias por jornales caídos”, aporta Edgardo Bovo, gerente General de Prevención ART, la empresa del Grupo Asegurador Sancor y líder del mercado con 18% del volumen de primas emitidas. Le siguen en el ranking Mapfre ART y Consolidar con 10% cada una.

Bovo continúa con el análisis y destaca que “la dimensión del cambio en las condiciones de cobertura obligó a todo el mercado a aplicar aumentos en los costos del seguro que oscilaron entre el 35% y 45%”. Para este año, en cambio, y de no mediar nuevas modificaciones a la regulación, la compañía “no tiene previsto incrementos generalizados de las alícuotas”.

“El Decreto 1694/2009 ha resultado una fuente adicional de incertidumbre y presión financiera al ordenar incrementar significativamente los beneficios otorgados por las ART”, evalúa Diego Nemirovsky, analista de Moody´s. La calificadora llevó de “estable” a “negativa” la perspectiva para el sector de riesgos del trabajo en ese año. “Esta modificación es el resultado de un incremento significativo en el nivel de litigiosidad, dado que muchos de los que reclaman, buscan compensaciones más allá de lo previsto por el marco normativo, imponiendo presión en la posición económica de las compañías y creando incertidumbre sobre el futuro mismo del sistema”, avanza el especialista, sin antes dejar de reconocer que ha tendido a disminuir la frecuencia de accidentes y fallecimientos en el ámbito laboral desde la vigencia de la Ley de Riesgos del Trabajo, 13 años atrás.

“Moody's estima que la incertidumbre respecto de una futura reforma seguirá latente, aún cuando el Decreto 1694/2009 (ver también pág, V) ya aumentó el monto de beneficios otorgado por las aseguradoras. Si bien las firmas han podido ajustar su nivel de primas de acuerdo al nuevo esquema de beneficios, el grado de litigiosidad se mantiene en niveles elevados”, apunta Nemirovsky.

Tomando el pulso al 2011
Para este año, los empresarios se mantienen optimistas en cuanto al desarrollo del negocio -incluso podrían incorporarse nuevos jugadores- aunque no dejan de subrayar una y otra vez que están inmersos en un sistema que necesita cambios profundos.

“El nivel de actividad económica que se espera para este año hace pensar que las cápitas cubiertas, lo mismo que el número de empresas, van a seguir creciendo”, proyecta Sasse y asegura que, actualmente, casi la totalidad de los asalariados están cubiertos ante eventuales riesgos laborales.

Las ART cubren a los empleados y a las empresas ante accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, pero también están obligadas a trabajar en la prevención. De acuerdo al artículo 6 de la Ley 24.557 del año 1996, se considera “accidente de trabajo” a todo acontecimiento súbito y violento ocurrido en el trabajo o en el trayecto entre el domicilio y el lugar de trabajo, conocido esto último como accidente in itinere (en camino al lugar de trabajo). Las situaciones que quedan fuera de cobertura son aquellas en las que se compruebe dolo por parte del trabajador, enfermedades inculpables, enfermedades profesionales o accidentes causados por fuerza mayor externa al trabajo.

De acuerdo a las últimas estadísticas de la Unión Argentina de ART, que nuclea a casi la totalidad de las aseguradoras que operan en el país (en total son 27), en el último año, se redujeron un 12% las muertes por accidentes y enfermedades laborales y la mejora asciende a casi el 60% desde el comienzo del sistema, hace 14 años. “Se lograron avances muy importantes y eso demuestra que las acciones de prevención están dando resultados”, dice Sasse. “Hay que remarcar que esto se trata de un cambio cultural en el cual no solo cuenta la ART, sino que tiene que haber por parte de la empresa receptividad para hacer los cambios necesarios que requieren inversión y capacitación”.

Por su parte, Bovo amplía: “Efectivamente, el mercado muestra una evolución positiva en muchos de sus indicadores e idéntico comportamiento evidencian las estadísticas de Prevención ART". El ejecutivo que ocupa, además, la vicepresidencia de la UART agrega: “Si analizamos las causas, entendemos que dicha situación obedece a múltiples factores. En primer lugar, es justo mencionar una maduración del sistema de riesgos del trabajo luego de casi 15 años de su puesta en vigencia, que hace que las empresas y los trabajadores tengan un mayor conocimiento de sus obligaciones y responsabilidades, y actúen en consecuencia”.

Esperando la nueva ley
Claro que es un mercado en el cual aún queda mucha tela por cortar. El principal problema que enfrentan es la creciente cantidad de juicios por parte de los trabajadores y la falta de una nueva ley que corrija a la actual y le dé un piso más estable al negocio.

“Sin lugar a dudas, la mayor preocupación está puesta en la litigiosidad, ya que desde hace bastante tiempo estamos atravesando un período en el cual se pone de manifiesto la judicialización generalizada de los siniestros”, dice Bovo, de Prevención ART. En las aseguradoras coinciden que desde los diferentes sectores, es decir tanto desde el ente de control, como desde las ART y las empresas, se han impulsado medidas para revertir la situación. “No obstante, la cantidad de demandas presentadas en la Justicia no ha disminuido y las estadísticas del año 2010 arrojaron un crecimiento del orden del 33% en relación a lo ocurrido en el año 2009", puntualiza.

“A fines del año pasado, hubo conversaciones con el Gobierno, incluso estuvimos reunidos con la gente del Ministerio de Trabajo y con la propia Presidenta, para analizar los cambios que es necesario hacer a la ley. Han sido muy receptivos y sabemos que tienen el tema presente pero hay que ser realistas y es muy difícil que esto pueda verse plasmado en cambios durante este año electoral”, comenta Sasse, como voz de todas las ART.
La principal modificación que está en la mesa de trabajo y discusión es la aceptación de la vía única para la determinación de la incapacidad. Lo que sucede actualmente es que el trabajador puede reclamar ante la ART y luego exigirle judicialmente a la empresa por la responsabilidad civil que le atañe. (conocido como la “doble vía”).

Las estadísticas de la UART indican que casi la mitad de los trabajadores que son compensados por la ART ante un problema, luego, van a demandar al empleador una nueva reparación. Esto comenzó cuando, en 2004, la Corte Suprema de Justicia declaró la inconstitucionalidad del artículo 39 de la Ley de Riesgos del Trabajo (LRT), en el caso Aquino, y habilitó a los trabajadores para que además de la indemnización tarifada de la ART, pudieran hacer un reclamo civil (más allá de lo tarifado).

Para poner algo de paños fríos sobre esta situación, en febrero de 2011, a través de la Resolución 35.550, la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) dispuso que las empresas pueden contratar un seguro de Responsabilidad Civil, en forma complementaria a la cobertura ART. Estas pólizas darán cobertura por reclamos de los empleados por sobre lo dispuesto en la ley de ART. Los contratos tendrán una franquicia de al menos el 5% de la indemnización, que se duplicará si el accidente se produjo por incumplimiento de las normas de seguridad.

La necesidad del cambio en la ley se impone y la reclaman tanto empresarios como compañías de seguro. El debate está abierto, aunque las posturas están encontradas. El caso más resonante es el de la CGT que insiste con defender la doble vía, apoyando un proyecto del diputado Héctor Recalde. Seguramente la resolución del tema quedará pospuesto para después de las elecciones.

Mientras tanto, en las ART siguen mirando las buenas chances de crecimiento del negocio, el ramo más importante dentro de la industria aseguradora. Eso sí, mantienen apretadas y a raya las cuentas porque los cambios en la legislación, que eliminaron los topes en las indemnizaciones, se verán enteramente reflejados en los balances y seguramente se traducirán en resultados técnicos negativos que, si el viento sopla a favor, se podrán compensar con resultados financieros que tiñan el total de azul.

“Es un ramo muy competitivo y eso obliga a controlar mucho los precios. Los ajustes no se hacen en forma masiva, para todas las empresas clientes sino, en relación a la siniestralidad de cada uno”, finaliza Sasse, de Consolidar.



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