3 de cada 10 franquicias argentinas salen al mundo

3 de cada 10 franquicias argentinas salen al mundo

El franchising arrancó en el país de la mano de marcas extranjeras. Ya en los ‘90 comenzaron a destacarse las firmas nacionales, que tuvieron su auge a partir de la devaluación de 2002. Hoy, el sistema está consolidado y un 30% de las marcas exportan, principalmente al mercado latinoamericano. La expansión a nuevos rubros, como cosmética y servicios de bienestar, y la aparición de franquicias low cost de baja inversión y fáciles de operar, son algunas de las novedades que se presentan hasta mañana en la exposición Franquicias y Negocios 2010. 13 de Mayo 2010

Primero fueron las franquicias extranjeras, que desembarcaron en el país, trayendo nuevas marcas y modalidades de negocio, allá por la década del ‘80. Ya en los ‘90, empezaron a surgir franquicias nacionales, y esta tendencia se aceleró a partir de 2002, cuando la crisis económica y la devaluación volvieron inviable el pago de cánones y regalías en dólares. Ahora, llegó el momento de exportar las marcas y conceptos argentinos, una tendencia a la que ya suscriben tres de cada 10 franquiciantes (cuatro de cada 10 en el rubro indumentaria).

Lejos de ser una moda, el franchising, un sistema que permite replicar un negocio exitoso a cambio del pago de un canon, se ha consolidado y suma nuevos rubros, con un crecimiento anual a tasas de dos dígitos. En 2008 y 2009, crisis internacional mediante, lo hizo al 13 y 12% respectivamente (frente a un crecimiento de los locales propios del 3% para cada año). Para este año, la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AMF) espera un crecimiento del 10% en el número de locales franquiciados, frente a un 2% de los locales propios. Las proyecciones de la consultora en franchising Estudio Canudas son más moderadas y estiman un 7,5% de crecimiento para este año. De todos modos, puede decirse que las franquicias crecerán más que el promedio de la economía.Primero fueron las franquicias extranjeras, que desembarcaron en el país, trayendo nuevas marcas y modalidades de negocio, allá por la década del ‘80. Ya en los ‘90, empezaron a surgir franquicias nacionales, y esta tendencia se aceleró a partir de 2002, cuando la crisis económica y la devaluación volvieron inviable el pago de cánones y regalías en dólares. Ahora, llegó el momento de exportar las marcas y conceptos argentinos, una tendencia a la que ya suscriben tres de cada 10 franquiciantes (cuatro de cada 10 en el rubro indumentaria).

Lejos de ser una moda, el franchising, un sistema que permite replicar un negocio exitoso a cambio del pago de un canon, se ha consolidado y suma nuevos rubros, con un crecimiento anual a tasas de dos dígitos. En 2008 y 2009, crisis internacional mediante, lo hizo al 13 y 12% respectivamente (frente a un crecimiento de los locales propios del 3% para cada año). Para este año, la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AMF) espera un crecimiento del 10% en el número de locales franquiciados, frente a un 2% de los locales propios. Las proyecciones de la consultora en franchising Estudio Canudas son más moderadas y estiman un 7,5% de crecimiento para este año. De todos modos, puede decirse que las franquicias crecerán más que el promedio de la economía.

Una de las razones para el empuje de este sector está en la falta de crédito. “Al no conseguir financiación para abrir un nuevo local, los emprendedores optan por el sistema de franquicias, que les permite seguir creciendo ya que ellos aportan el modelo de negocios y la marca, y la inversión la hace el franquiciado”, destaca Lucas Secades, titular de la AMF. Entre las innovaciones que se presentan en la exposición internacional Franquicias y Negocios 2010, estarán algunos conceptos internacionales, como el de la multinacional Bridgestone que lanzará unidades de servicios para camiones. Pero también por el lado de las firmas locales habrá novedades, como el spa exclusivo para hombres Markus, que inauguró su primer local en 2005 en Callao y Santa Fe, y acaba de lanzar su primera franquicia en convenio con un hotel cuatro estrellas en Posadas, Misiones. “Esta es una tendencia muy fuerte en Europa, pero aquí somos pioneros”, destaca Marilyn Balaguer, socia del emprendimiento. “Hoy el hombre se cuida muchísimo y necesita tener su espacio para depilarse, hacerse las manos o simplemente aflojarse la corbata y tomar un baño relajante”, dice la emprendedora quien señala que el 80% de los clientes son heterosexuales, y hay un 20% de público gay. “La idea fue consolidar el negocio en Buenos Aires, y este año empezamos a expandirnos a través de las franquicias”, dice Balaguer. “Estamos en conversaciones con interesados de Rosario, Mendoza, y también del exterior. Hemos recibido consultas de México, Chile, Uruguay y Venezuela”.

También hay, por parte de firmas locales, novedades en microfranquicias o franquicias de nicho: libros personalizados, publicidad en lugares no convencionales como los individuales de los restaurantes, y otros conceptos que requieren una baja inversión para empezar, y poco personal por local.

El sueño del negocio propio
“Las microfranquicias nacieron para quedarse”, asegura Carlos Canudas, titular de la consultora en franchising homónima. Este formato permite alcanzar el sueño del negocio propio, con montos accesibles de inversión, un manejo operativo sencillo, muchas veces basado en el autoservicio, provisión directa desde la casa matriz y la posibilidad de ubicarse en locales pequeños o espacios reducidos (kioscos, carritos, islas o stands). El éxito de estos formatos se explica porque “de cada 10 interesados en franquicias, siete cuentan con un capital de inversión inferior a los $ 150.000”, según datos del Estudio Canudas.

Los food corners para vender panchos o los kioscos de bijouterie y accesorios fueron los formatos iniciales, pero hoy existen microfranquicias de casi todos los rubros: capacitación en idiomas, lectura rápida o computación, otros del rubro estética como cuidado de pies y manos, cosmética, lencería y también heladerías, venta de empanadas y hasta carritos para eventos de sushi y fondue.

Dentro de esta tendencia, se ubica Galletitas Mateo, donde el producto se vende al peso, como se hacía en los almacenes de antes, y las cajas con las distintas variedades (más de 150) están a la vista, para que el cliente se sirva solo. El primer local abrió en 2004 en Villa Luro, y pronto “la afluencia de clientes superó las expectativas”, cuenta Gerardo Serra, uno de los socios. Hoy, tienen 24 locales franquiciados en Capital y Gran Buenos Aires, ubicados estratégicamente en zonas de alto tránsito, como calles cercanas a estaciones de trenes y subtes. “Este negocio lo pueden manejar entre dos personas: una en la caja y otra en reposición y limpieza. Los locales deben tener un buen frente, de tres a cuatro metros, pero son pequeños con lo cual la inversión no es tan grande. El canon inicial es de $ 42.000 más $ 17.000 para el stock inicial”, dice Serra. Los franquiciantes se ocupan de la logística y entrega en el local de los productos, que reciben directamente de los proveedores. “Trabajamos con fabricantes independientes, y ofrecemos galletitas de primera calidad y segunda marca”, dice Serra.

For Export
Dentro de las tendencias en el mundo de las franquicias, la más auspiciosa es la salida al exterior de conceptos y marcas locales. Según el informe “Franquicias Argentinas en el Exterior”, realizado por el Estudio Canudas, el 32% de las franquicias argentinas tienen presencia internacional. Según este relevamiento, el rubro más exportador es indumentaria (representa el 33%), seguido por gastronomía (29%), y luego sectores varios como librerías y jugueterías, seguidos por servicios, capacitación y estética y salud (ver gráfico).

“Hoy, buena parte de las franquicias que salen al mundo lo hacen porque reciben una propuesta (muchas veces son extranjeros que conocieron el negocio en algún viaje a la Argentina y quieren llevarlo a su país); y aquellas que lo hacen en forma planificada”, señala Carlos Canudas. Para incentivar la exportación de franquicias como opción estratégica, se está conformando un Consorcio de Exportación de Franquicias Argentinas, con el apoyo de instituciones como La Fundación Standard Bank y Exportar, cuyos objetivos son: identificar mercados, promover las marcas argentinas a través de acciones conjuntas como participación en ferias internacionales y generación de rondas de negocios. Con este mismo fin, durante la feria Franquicias y Negocios, especialistas de Chile, México, Uruguay y Venezuela disertarán sobre las posibilidades que tienen sus respectivos mercados para las marcas argentinas y mantendrán reuniones con empresarios locales.

El informe de Canudas distingue varias categorías de franquicias de acuerdo a su comportamiento exportador. El grupo más grande (50%) es el de “Exportadoras de Inicio”, con presencia en uno o dos países y pocos locales. Generalmente se han internacionalizado “porque las vinieron a buscar”, según indica el estudio.

Le siguen las “Exportadoras Emergentes” (24%), con presencia en tres a cinco países (generalmente limítrofes). Cuentan con algún encargado de comercio exterior que comparte su tarea con otras vinculadas al mercado interno. Le siguen las “Exportadoras Ascendentes” (13%), con presencia en seis a nueve países. Suelen tener un plan elaborado de expansión internacional y participan activamente de misiones comerciales, exposiciones y ruedas de negocios. En el tope de la pirámide están las “Exportadoras Establecidas” (13%), con presencia en más de 10 países. Ejemplos de estas últimas son las firmas: Havanna (70 puntos de venta en 10 países); Cheeky, Mimo, Ricky Sarkany, Caro o Cuore, Garden Angels, Ilvem, Freddo y Pronto Wash, una franquicia de servicios que se está exportando a destinos no tradicionales como Libia, Moldavia y Emiratos Árabes.

Entre las exportadoras emergentes se destaca el caso de Dulce Carola, una marca con 20 años en el mercado de la lencería que creció en el país cien por ciento bajo la modalidad de franquicias y comenzó a exportar a Uruguay en el año 2000. Hoy tiene 32 locales en todo el país (más tres que se abrirán antes de fin de año) y cuatro en el exterior: uno en Brasilia, dos en Asunción del Paraguay y uno en Punta del Este.

Antes de pegar el salto
Una de las marcas de indumentaria que más ha crecido en los últimos años en el país, y está a punto de iniciar su expansión internacional es Cultura, una firma creada en 1997 por Martín Lafemina en la zona Sur del Gran Buenos Aires. Hoy, tiene 19 locales propios y 20 franquiciados, conectados mediante un software de gestión que les permite tener toda la información de los locales centralizada y actualizada. “Apostamos a consolidar la marca y crecer aún más en el interior antes de salir a exportar”, dice Franco Scalzo, gerente de la firma. “Pero ya hemos recibido propuestas de Brasil, Paraguay, Uruguay y Chile”, asegura.

Si bien el tiempo que transcurre entre la creación de una empresa y el lanzamiento de su primera franquicia se acortó (de nueve años en la década del ‘80 a dos en la actualidad), cuando una marca decide expandirse, es fundamental contar con un local propio “de bandera”.

“Cualquier negocio es franquiciable, pero lo importante es que sea rentable y ofrezca un concepto original y diferenciado, más allá del producto o servicio”, destacó el consultor Marcelo Shijman, de Franchising Company, durante la jornada “Franquicias de Indumentaria: cómo expandirse con éxito”, organizada por Emitex y la compañía de software de gestión para puntos de venta Zoo Logic, que se realizó a principios de mayo.

“Abrir locales propios requiere una gran inversión, los locales multimarca compran ciertos productos y no la colección entera que da identidad a una marca”, dice Shijman. “En cambio, los locales franquiciados permiten expandirse cuidando la marca, y se calcula que venden un 30% más que los locales propios, ya que están atendidos por los dueños (de la franquicia)”, destacó el experto. Por otra parte, también es fundamental a la hora de expandirse “contar con un buen software de gestión para poder controlar el stock, el ticket promedio y la rentabilidad mes por mes de cada local”.

Proyecciones
- El mercado de franquicias crecerá este año 10%.
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Hay una tendencia a abrir franquicias low cost con inversión inicial baja y fáciles de operar, como alternativa de autoempleo.
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Se suman nuevos rubros como cosmética gourmet y servicios de bienestar (spa).
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Crece la modalidad de autoservicio en los negocios, que operan con poco personal.
- El tiempo promedio entre la fundación de la empresa y el lanzamiento de la primera franquicia se redujo de nueve años, en los ‘80, a dos años, en la actualidad.
- El 32% de las franquicias tienen presencia en el exterior.
- Los rubros que más exportan son Indumentaria (41%) y Gastronomía (29%). El 45% lo hace a países limítrofes, le siguen el resto de América del Sur (17%) y América Central con el 15%.
- A mayor cantidad de locales nacionales, mayor cantidad de países donde está presente la marca.
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El 60% de los que no exportan creen que están en condiciones de hacerlo. Las principales trabas para salir al mercado internacional son el desconocimiento sobre cómo exportar y la necesidad de consolidar el mercado interno en primera instancia.

Fuentes: Estudio Canudas y Asociación Argentina de Marcas y Franquicias.



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