200 Frases que no se llevó el viento

Muchas, las más recientes, quedaron grabadas en letra de molde o en algún dispositivo audiovisual. Otras tantas, en cambio, fueron retenidas por la memoria y transmitidas de boca en boca a través de las generaciones. Aquí, una recopilación con las frases que hicieron historia y resistieron el paso del tiempo. 27 de Julio 2010

1810 /1919
“El gobierno antiguo nos había condenado a vegetar en la oscuridad y abatimiento pero, como la naturaleza nos ha criado para grandes cosas, hemos empezado a obrarlas, limpiando el terreno de tanto mandón ignorante.” 
Mariano Moreno,  mayo de 1810. 

“Juro a la Patria y a mis compañeros que, si a las tres de la tarde del día de mañana, el Virrey no ha renunciado, lo arrojaremos por las ventanas de la fortaleza.” 
Manuel Belgrano,  24 de mayo de 1810. 

“Quiere que este Excmo. Cabildo proceda a hacer nueva elección de los vocales que hayan de constituir la Junta de Gobierno y han de ser los señores D. Cornelio de Saavedra, Presidente de dicha Junta y Comandante General de armas, el Dr. D. Juan José Castelli, el Dr. D. Manuel Belgrano, D. Miguel Azcuénaga, Dr. D. Manuel Alberti, D. Domingo Matheu, y D. Juan Larrea, y Secretarios de ella, los Doctores D. Juan José Paso y D. Mariano Moreno.” 
Fragmento del acta final de la sesión del 25 de mayo de 1810.

“Hacía falta tanta agua para apagar tanto fuego...” 
Declaraciones de Cornelio Saavedra, en 1811, al enterarse de la muerte de Mariano  Moreno en altamar. 

“Es verdad que Peña, Vieytes y otros querían de antemano hacer la revolución, esto es, desde el 1ro de enero de 1809, y que yo me opuse porque no consideraba tiempo oportuno. Es verdad que ellos y otros, incluso, Castelli, hablaron de esto antes que yo. Pero también lo es que a dar la cara en lo público, aún cuando yo les decía que lo hiciesen, y que yo aseguraba no hacer oposición a nada. En sus tertulias, trataban, trazaban planes y disponían; mas personarse para realizar lo mismo que aconsejaban o querían, ¿quién lo hizo? ¿Se acuerda Ud. que mis respuestas fueron siempre: No es tiempo y lo que se hace fuera de él no sale bien?” 
Cornelio Saavedra, 1811.

“Que el ciudadano obedezca respetuosamente a los magistrados, que el magistrado obedezca  ciegamente a las leyes.” 
Mariano Moreno, Gazeta de Buenos Aires,28 de octubre de 1810. 

“Sea la escarapela nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata, de color blanco y azul celeste...”
Con este decreto, el Triunvirato creó la escarapela, el 18 de febrero de 1812.

“Soldados de la Patria, en este punto, hemos tenido la gloria de vestir la escarapela nacional que ha designado nuestro excelentísimo Gobierno: en aquel, la batería de la Independencia, nuestras armas aumentarán las suyas. Juremos vencer a los enemigos interiores y exteriores, y la América del Sur será el templo de la independencia y de la libertad.” 
Proclama dirigida por Manuel Belgrano a su ejército, al enarbolar por primera vez la bandera argentina, el 27 de febrero de 1812.

“Siendo tan desdoroso como ultrajante a la humanidad, el que, en los mismos pueblos, que con tanto tesón y esfuerzo caminan hacia su libertad, permanezcan por más tiempo en la esclavitud los niños que nacen en todo el territorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata, sean considerados y tenidos por libres, todos los que en dicho territorio hubiesen nacido desde el 31 de enero de 1813 inclusive en adelante.”
Asamblea del Año XIII, 2 de febrero de 1813.
 
“No tengo ni he tenido quién me ayude y he andado por los países en que he hecho la guerra como un descubridor; pero no acompañado de hombres que tengan  iguales sentimientos a los míos de sacrificarse antes que sucumbir a la tiranía. Se agrega a esto la falta de conocimiento y práctica militar, como usted lo verá, y una soberbia consiguiente a su ignorancia con la que, todavía, nos han causado mayores males que con la misma cobardía. En fin, mi amigo, espero en usted un compañero que me ilumine, que me ayude, y que conozca en mí la sencillez de mi trato y la pureza de mis intenciones, que Dios sabe no se dirigen ni se han dirigido más que al bien general de la patria y a sacar a nuestros  paisanos de la esclavitud en que viven…” 
Manuel Belgrano, 25 de diciembre de 1813, carta a San Martín.  

“En el caso de nombrar quien deba reemplazar a Rondeau, yo me decido por Belgrano: éste es el más metódico de los que conozco en nuestra América, lleno de integridad y talento natural. No tendrá los conocimientos de un Moreau o Bonaparte en punto a milicia pero créame usted que es lo mejor que tenemos en la América del Sur”. 
José de San Martín, 12 de marzo de 1816, carta a Tomás Godoy Cruz. 

“La Patria no hace al soldado para que la deshonre con sus crímenes, ni le da armas para que cometa la bajeza de abusar de estas ventajas, ofendiendo a los ciudadanos con cuyos sacrificios se sostiene.” 
José de San Martín, Cuartel General de Mendoza, 4 de septiembre de 1816. 

“Nos, los representantes de las Provincias Unidas en Sud América, reunidos en Congreso General, invocando al Eterno que preside al Universo, en el nombre y por la autoridad de los pueblos que representamos, protestando al Cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia, que regla nuestros votos, declaramos solemnemente a la faz de la tierra que es voluntad unánime e indudable de estas provincias romper los violentos vínculos que las ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojadas, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando VII.” 
Declaración de la Independencia Argentina, Tucumán, 9 de julio de 1816. 

“Van los 200 sables de repuesto que me pidió. Van 200 tiendas de campaña o pabellones, y no hay más. Va el Mundo. Va el Demonio. Va la Carne. Y yo no sé cómo me irá con las trampas en que quedo, para pagarlo todo, a bien que, en quebrando, cancelo cuentas con todos y me voy yo también para que usted me dé algo del charqui que le mando y no me vuelva usted a pedir más, si no quiere recibir la noticia de que he amanecido ahorcado en un tirante de la Fortaleza.”
Juan Martín de Pueyrredón, carta del 2 de noviembre de 1816 a San Martín.  

“Mi sable nunca saldrá de la vaina por opiniones políticas.” 
José San Martín, en ocasión de haber donado parte de su sueldo para la organización del Cruce de los Andes, 1816.

1820/1929
 “La provincia de Santa Fe ya no tiene qué perder desde que tuvo la desgracia de ser invadida por unos ejércitos que parecía que venían de los mismos infiernos. Nos han privado de nuestras casas porque las han quemado; de nuestras propiedades porque las han robado; de nuestras familias porque las han muerto por furor o por hambre.” 
Carta del gobernador de Santa Fe, Estanislao López, al Cabildo  de Buenos Aires, 18 de septiembre de 1820. 

“Las tierras de propiedad pública, cuya enajenación por la ley del 15 de febrero es prohibida en todo el territorio del Estado, se darán en enfiteusis, cuando menos, durante el término de 20 años, que empezarán a contarse desde el 1° de enero de 1827.” 
Artículo 1° de la Ley de Enfiteusis de Bernardino Rivadavia, el 6 de febrero  de 1826.  

“Mi querida Angelita, en este momento, me intiman que dentro de una hora debo morir; ignoro por qué; mas la Providencia Divina, en la cual confío en este momento crítico, así lo ha querido. Perdono a todos mis enemigos y suplico a mis amigos que no den paso alguno en desagravio de lo recibido por mí.” 
Manuel Dorrego, carta a su mujer, el 13 de diciembre de 1828.  

“Participo al gobierno delegado que el coronel don Manuel Dorrego acaba de ser fusilado por mi orden.” 
Juan Lavalle, 13 de diciembre de 1828. 

“Hablo de la fusilación de Dorrego. Hemos estado de acuerdo en ella antes de ahora. Ha llegado el momento de ejecutarla. Prescindamos del corazón en este caso. La ley es que una revolución es un juego de azar, en la que se gana la vida de los vencidos cuando se cree necesario disponer de ella. (...) Si usted, General, la aborda así, a sangre fría, la decide; si no, yo habré importunado a usted; habré escrito inútilmente y, lo que es más sensible, habrá usted perdido la ocasión de cortar la primera cabeza de la hidra y no cortará usted las restantes. Nada queda en la República para un hombre de corazón.” 
Salvador María del Carril, carta a Lavalle, 12 de diciembre de 1828.  

“La voluntad de los pueblos... será respetada como el dogma fundamental de la organización de la república.” 
Juan Manuel de Rosas, circular a los gobernadores de provincia, 12 de diciembre de 1829.  
1830/1939

“Aguarde pues un momento, me informaré y sabré cuál es el sentimiento o parecer de los pueblos y, entonces, se lo comunicaré, puesto que es justo que ellos obren con plena libertad porque todo lo que se quiera, o pretenda en contrario, será violentarlos.” 
Facundo Quiroga, carta a Juan Manuel de Rosas, 12 de enero de 1832. 

“En el estado de pobreza en que las agitaciones políticas han puesto a los pueblos, ¿quién ni con qué fondos podrán costear la reunión y permanencia de ese congreso, ni menos de la administración general?(...) Fuera de que si, en la actualidad, apenas se encuentran hombres para el gobierno particular de cada provincia, ¿de dónde se sacarán los hayan de dirigir toda la república? ¿Habremos de entregar la administración general a ignorantes aspirantes, a unitarios y a toda clase de bichos?” 
Carta de Rosas a Quiroga, el 20 de diciembre de 1834.  

“El señor Dorrego fue fusilado en Navarro por los unitarios. El general Villafañe, compañero de Quiroga, lo fue en su tránsito de Chile para Mendoza por los mismos. El general Latorre lo ha sido a lanza (...). El general Quiroga fue degollado (...) ¡Que tal! ¿He conocido o no el verdadero estado de la tierra? Pero ni esto ha de ser bastante para los hombres de las luces y los principios. ¡Miserables! ¡Y yo, que me metí con semejantes botarates! Ya lo verán ahora. El sacudimiento será espantoso y la sangre argentina correrá en porciones.”
Rosas, al saber del asesinato de Quiroga, ejecutado el 16 de febrero de 1835.  

“Creíamos que unitarios y federales, desconociendo o violando las condiciones peculiares de ser del pueblo argentino, habían llegado con diversos procederes al mismo fin: el aniquilamiento de la actividad nacional; los unitarios, sacándola de quicio y malgastando su energía en el vacío; los federales, sofocándola bajo el peso de un despotismo brutal; unos y otros apelando a la guerra.” 
Esteban Echeverría,  “Ojeada retrospectiva sobre el movimiento intelectual en el Río de la Plata desde el año 1837”.
 
“El sable que me ha acompañado en toda la Guerra de la independencia de la América del Sud le será entregado al General de la República Argentina Don Juan Manuel de Rosas, como prueba de satisfacción que como argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido, el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que tratan de humillarla.”
José de San Martín, en su testamento, redactado en 1844.

1850/1959
“Aviso importante a los hombres de Estado su-damericanos: las escuelas primarias, los liceos, las universidades, son, por sí solos, pobrísimos medios de adelanto sin las grandes empresas de producción, hijas de las grandes porciones de hombres.” 
Juan Bautista Alberdi “Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina”, 1852.  

“La gloria de constituir la República debe ser de todos y para todos”,
Justo José de Urquiza, carta a Juan B. Alberdi, julio de 1852. 

“Teniendo por objeto acercar el día de la reunión de un Congreso General que con arreglo a los tratados existentes y al voto unánime de todos los pueblos de la República, ha de sancionar la Constitución política que regularice las relaciones que deben existir entre todos los pueblos argentinos como pertenecientes a una misma familia, que establezca y defina los altos poderes nacionales y afiance el orden y prosperidad interior y la respetabilidad exterior de la Nación.” 
Primer párrafo del Acuerdo de San Nicolás, 31 de mayo de 1852. 

“Nosotros, en la infancia aún, contentémonos con la humilde tarea de enviar a aquellos bazares europeos nuestros productos y materias primas, para que nos los devuelvan transformados por medio de los poderosos agentes de que disponen.” 
Gervasio Posadas, 1858.

“Buenos Aires se declara parte integrante de la Confederación Argentina y verificará su incorporación por la aceptación y jura solemne de la Constitución Nacional.”
Artículo 1º del Pacto de San José de Flores, 10 de noviembre de 1859.   1860/1969

“No trate de economizar sangre de gauchos. Este es un abono que es preciso hacer útil al país. La sangre es lo único que tienen de seres humanos.” 
Domingo Faustino Sarmiento, 1861. 

“Que la verdad era que las Repúblicas americanas eran naciones independientes que vivían su vida propia y debían vivir y desenvolverse en las condiciones de sus respectivas nacionalidades, salvándose por sí mismas, o pereciendo, si no encontraban en sí propias los medios de salvación.” 
Bartolomé Mitre, carta dirigida a Sarmiento, 24 de marzo de 1865. 

“Buenos Aires, a título de Capital, es la provincia única que ha gozado del enorme producto del país entero, mientras en los demás pueblos, pobres y arruinados, se hacía imposible el buen quicio de las administraciones provinciales, por falta de recursos y por la pequeñez de sus entradas municipales para subvenir los gastos indispensables de su gobierno local.” 
Proclama de  Felipe Varela, el 6 de diciembre de 1866.

1870/1979 
“Las ideas no se matan.”
Sarmiento, en 1872 en San Juan, camino a su destierro a Chile.

“¿Lograremos exterminar los indios? Por los salvajes de América, siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa canalla no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría colgar ahora si reapareciesen.”
Sarmiento, 1876. 

“Poner de por medio, entre nosotros y el habitante del desierto, el río Negro; porque todos comprenden que mientras no se haga, no habrá seguridad para la propiedad y la vida de los habitantes de la campaña.” 
Julio Argentino Roca, 24 de abril de 1876. 

“Naides, mas que naides, y menos que naides.” 
Inscripción en el facón de Vicente “Chacho” Peñaloza, 1876. 

1870/1979
“Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera, tengan unión verdadera, en  cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos pelean, los devoran los de afuera.”  José Hernández,  “Martín Fierro”, 1872.

“Nada hay dentro de la nación superior a la nación misma.” 
Nicolás Avellaneda,  1874. 

“Hay dos millones de argentinos que ahorrarán hasta sobre su hambre y sed para responder, en una situación suprema, a los compromisos de nuestra fe pública en los mercados extranjeros.”
Avellaneda, 1877. 

1880/1989
“Declárese Capital de la República el municipio de la ciudad de Buenos Aires, bajo sus límites actuales y después que se haya cumplido el requisito constitucional de que habla el artículo 8º de esta ley.” 
Artículo 1º de la Ley 1029, que designó la capital de la República, 20 de  septiembre de 1880.

“La falta de reclamo por parte de las provincias del ejercicio de muchos de sus derechos, por razones de economía o de abandono, ha favorecido la tendencia, y muchos usurpaciones han tenido lugar impunemente.” 
Carlos Tejedor, 1881. 

“La instrucción primaria debe ser obligatoria, gratuita, gradual y dada conforme a los preceptos de higiene.” 
Artículo 2º de la Ley 1420 de Educación, 1884. 

1890/1899
“Buena política quiere decir respeto a los derechos; buena política quiere decir  aplicación recta y correcta de las rentas públicas; buena política quiere decir protección  a las industrias útiles y no especulación aventurera para que ganen los parásitos  del poder.” 
Leandro N. Alem,  1890.

 “El país debe mucho al extranjero y está obligado a pagar. Sé que dicen por ahí que el Gobierno no tendría cómo hacerlo y que es mejor suspenderlo. Es un gravísimo error. El día que dejemos de pagar ese servicio no seremos nada ni nadie.” 
Carlos Pellegrini, 1890.  

“El pueblo donde no hay vida política es un pueblo corrompido y en decadencia, o es víctima de una brutal opresión.” 
Alem, 1890. 

“¡Que se quiebre, pero que no se doble!” 
Testamento político de Alem, realizado en Buenos Aires, el 1o de julio de 1896.

1900/1909
“Densos nubarrones se levantan, que presagian tormentas proteccionistas en las colonias inglesas, y la tendencia imperialista que va mordiendo fuerte el espíritu británico  no es, por cierto, una garantía para el porvenir de nuestro comercio internacional.” 
Ezequiel Ramos Mejía, presidente de la Sociedad Rural Argentina, en la  inauguración de la exposición rural de1902. 

“No puede haber gran Nación si no se es Nación Industrial, que sepa transformar la inteligencia y la actividad de su población en valores y riquezas por medio de las artes mecánicas.” 
Carlos Pellegrini, 1902. 

“Donde el trabajo y la escuela reinan, la cárcel cierra.” 
Perito Francisco Moreno, 1904.

“¡Cuán curioso, cuán abigarrado panorama nos presenta Hispanoamérica, (nuestra América) de razas y de ideas, de instituciones y de cacicatos, de riquezas, de miseria, de civilización, de barbarie!” 
Carlos Octavio Bunge, 1905.  

1910/1919
“Quiera el pueblo votar.”
Roque Sáenz Peña, 1912.

“La civilización feudal, imperante en las naciones bárbaras de Europa, ha resuelto suicidarse, arrojándose al abismo de la guerra.”
José Ingenieros, 1914. 

“Que se pierdan 100 gobiernos. Pero que se salven los principios.” 
Hipólito Yrigoyen, 1916.

“La guerra de Independencia inició las calamidades del gaucho. Éste iba a pagar hasta extinguirse el inexorable tributo  de muerte que la sumisión comporta, cimentando la nacionalidad con su sangre.” 
Leopoldo Lugones, 1916. 

“Se reserva, pues, para el Estado, en razón de la incorporación de estas minas de petróleo a su dominio privado, el derecho de vigilar toda explotación de esta fuente de riqueza pública, a fin de evitar que el interés particular no la malgaste, que la ignorancia o precipitación la perjudique, o la negligencia o la incapacidad  económica la deje improductiva.” 
Hipólito Yrigoyen, en defensa del petróleo nacional, 1919.  

1920/1929
“No hay nada más noble ni más eficiente en el hombre que la conciencia de bastarse a sí mismo, en todas las contingencias y los órdenes de la vida.” 
Hipólito Yrigoyen, 1922.  

“Uno aviva a los giles incautos y, después, los giles lo quieren pasar a uno por encima.”  Carlos Gardel, 1922.

1930/1939
“Ha sonado otra vez, para bien del mundo, la hora de la espada.” 
Leopoldo Lugones, el 6de septiembre de 1930. 

“Cuando no tengas  ni fe ni yerba de ayer secándose al sol, cuando rajés los tamangos buscando un mango  que te haga morfar...” 
Enrique Santos Discépolo, “Yira Yira”,  1930. 

“Es un país triste, señora. La música también es triste.  Es el reflejo del país.” 
Carlos Gardel, 1932. 

“La Argentina, por su independencia recíproca, es, desde el punto de vista económico, una parte integrante del imperio británico.” 
Julio Argentino Roca (h), tras firmar el pacto Roca-Runcimann, por el comercio de carne con el Reino Unido, en 1933.

“Mi Buenos Aires querido, cuando yo te vuelva a ver, no habrá más pena ni olvido.” 
Carlos Gardel, “Mi Buenos Aires Querido”, 1934. 

“El que no llora no mama y el que no afana es un gil.”
Discépolo, “Cambalache”, 1934. 

“La industria más genuina del suelo argentino, la ganadería, se encuentra en ruinas  por obra de dos factores principales: la acción extorsiva de un monopolio extranjero  y la complicidad de un gobierno que, unas veces, la deja hacer y otras, la protege  directamente.”
Fragmento de la acusación de Lisandro de la Torre contra el Gobierno Nacional,  18 de junio de 1935.

“Se conoce al nombre del matador pero hace falta conocer al del asesino” 
De la Torre, 1935, cuando apresaron a Ramón Valdez Cora, quien mató al senador Enzo  Bordabehre en el Congreso, el 23 de julio de ese año.

1940/1949
“La vida económica del país gira alrededor de una gran rueda maestra que es el  comercio exportador. Nosotros estamos en condiciones de crear, al lado de este mecanismo, unas ruedas menores –la industria nacional– que permitan cierta circulación de la riqueza.” 
Federico Pinedo, 1940. 

“Se terminó el fraude.” 
Edelmiro Farrell, en 1943, después del golpe de Estado contra Ramón Castillo. 

“Señores capitalistas, no se asusten de mi sindicalismo. Nunca mejor que ahora estará seguro el capitalismo, ya que yo también lo soy, porque tengo estancia, y en ella, operarios.”
Juan Domingo Perón,  1940. 

“Hace casi dos años, desde estos mismos balcones, dije que tenía tres honras en mi vida: la de ser soldado, la de ser un patriota y la de ser el primer trabajador argentino.” 
Perón, el 17 de octubre de 1945. 

“Braden o Perón” 
Slogan de campaña delas elecciones de 1946. 

“Más bien que elecciones fraudulentas, corresponde decir que, en esas ocasiones, no hubo elecciones porque nadie pretendió hacer creer que había actos eleccionarios normales en que el pueblo había expresado su opinión.”
Federico Pinedo, 1946. 

“El aluvión zoológico del 24 de febrero parece haber arrojado a algún diputado a su banca.”  Diputado radical Ernesto 
Sanmartino, 1947. 

“Confío en la juventud de mi Patria, en su ansia de perfeccionamiento y en su voluntad de luchar por adelantar y enaltecerse. No sé si lo que ansío y espero se conseguirá en dos, diez, 100 o 500 años, pero estoy seguro de que llegará, sin ninguna duda. Por todas esas razones soy profundamente optimista.” 
Bernardo Houssay,  en la sesión académica efectuada en su honor en la Asociación Médica Argentina  el 14 de mayo de 1948, con motivo del Premio Nobel de Medicina que ganó en 1947 . 

“La duda es uno de los nombres de la inteligencia.”
Jorge Luis Borges, El Aleph, 1947. 

“De todos los instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones del brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria  y la imaginación.”  Jorge Luis Borges, “El Aleph”, 1947. 

“Prefiero ser Evita antes de ser la esposa del Presidente, si ese Evita es dicho para calmar algún dolor en algún hogar de mi Patria.” 
Eva Duarte de Perón, discurso pronunciado el 1o de mayo de 1949, en la Plaza de Mayo.   

1950/1959 
“Yo le pido a Dios que no permita a esos insensatos levantar la mano contra Perón  porque, ¡guay de ese día! Ese día, mi General, ¡yo saldré con el pueblo trabajador, con las mujeres del pueblo, con los descamisados de la Patria, para no dejar en pie ningún ladrillo que no sea peronista!” 
Eva Perón, 1º de mayo de 1952. 

“Por cada uno de los nuestros que caiga, caerán cinco de los de ellos.”
Perón, 1955. 

“La victoria no da derechos. En esta lucha, no hay vencedores ni vencidos.” 
Eduardo Lonardi, el 23 de septiembre de 1955. 

“No habrá desarrollo sólido de la industria si no reposa sobre una agricultura próspera.” 
Raúl Prebisch,  26 de octubre de 1955. 

“Conservo toda mi serenidad ante la muerte. Nuestro fracaso material es un gran triunfo moral. Nuestro levantamiento es una expresión más de la indignación incontenible de la inmensa mayoría del pueblo argentino esclavizado.” 
Juan José Valle, antes de ser fusilado, el 12 de junio de 1956.  

“Siempre hay que tratar de ser el mejor pero nunca creerse el mejor.” 
Juan Manuel Fangio, 1957. 

“A las Fuerzas Armadas las queremos al servicio de la Nación y no como guardia pretoriana del presidente de la República.” 
Arturo Frondizi, en su primer mensaje al Congreso de la Nación, 1958.  

“Hay que pasar el invierno.” 
Álvaro Alsogaray, el 28 de junio de 1959, al anunciar un plan antiinflacionario que incluía un drástico ajuste del gasto público.  

1960/1969
“La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose.” 
Julio Cortázar,  “Rayuela”, 1963. 

“Para encontrar la salida a las tragedias argentinas, deberíamos conocer el mapa de la cárcel donde estamos confinados. Si lo tuviéramos, podríamos matar al gendarme. Pero no hay mapas. Quizás, ni siquiera hay gendarmes. Todo lo que nos queda es sentarnos a la puerta de nuestra celda y ponernos a llorar.” 
Ezequiel Martínez Estrada, 1964.  

“Creo en la lucha armada como única solución para los pueblos que luchan por liberarse y soy consecuente con mis creencias. Muchos me dirán aventurero, y lo soy, sólo que de un tipo diferente y de los que ponen el pellejo para demostrar sus verdades.”  Ernesto “Che” Guevara, carta a sus padres, marzo de 1965. 

“Usted es un vulgar faccioso. No es más que un bandido.” 
Arturo Humberto Illia al general Julio Alsogaray, cuando fue depuesto, el 28 de junio de 1966. 

“Lo dejamos ahí” 
Bernardo Neustadt, 1966. 

“Vermouth con papas fritas y… ¡Good show!” 
Tato Bores, 1967. 

“La medida trascendental de fijar una nueva paridad del peso argentino igual a $ 350 por dólar, o su equivalente en otras monedas, asegura, por su magnitud, que no habrá más devaluaciones.” 
Adalbert Krieger Vasena, ministro de Economía, al anunciar su plan, el 13 de marzo de 1967. 

“El arte de nuestros enemigos es desmoralizar, entristecer a los pueblos. Los pueblos deprimidos no vencen. Por eso, venimos a combatir por el país alegremente. Nada se puede hacer con la tristeza.”
Arturo Jauretche, 1968.  

1970/1979
“La experiencia es un peine que te dan cuando te quedas pelado.” 
Oscar “Ringo” Bonavena, 1970. 

“La conducción de Montoneros comunica que hoy a las 7.00 horas fue ejecutado Pedro Eugenio Aramburu.” 
Montoneros, comunicado Nº 4, 1º de junio de 1970.  

“Yo me quiero casar, ¿y usted?” 
Roberto Galán, 1971. 

“No voy a admitir que me corran diciendo que Perón no viene porque no puede. En mi fuero íntimo diré: no viene porque no le da el cuero para venir.” 
Alejandro Agustín Lanusse, en 1972. 

“Estoy comprometido con mi tierra, casado con los problemas y divorciado de sus riquezas.”
Roberto Fontanarrosa, “Inodoro Pereyra”, 1972. 

“¿Qué hacés... Tri tri?”
Juan Carlos “Minguito” Altavista, 1972. 

“Cámpora al Gobierno, Perón al Poder.”
Slogan electoral del Justicialismo, 1973. 

“Nadie está obligado a permanecer en una fracción política. El que no está contento, se va. No le pondremos el menor inconveniente (...) Lo que no es lícito, diría, es estar defendiendo otras causas y usar la camiseta peronista (...) Por perder un voto, no nos vamos a poner tristes.” 
Perón a los diputados de la JP, el 22 de enero de 1974, dos días después del atentado contra el regimiento de Azul, por parte del ERP; los legisladores se oponían al proyecto de reforma del Código Penal que impulsaba el Presidente. 

“¿Qué pasa, General? Está lleno de gorilas el Gobierno Nacional”, 
Montoneros a Perón, 1º de mayo de 1974. 

“La calidad de la organización sindical, que, a través de 20 años... Pese a esos estúpidos que gritan... (...) Decía que, a través de 21 años, las organizaciones sindicales se han mantenido inconmovibles y hoy resulta que algunos imberbes pretenden tener más mérito que los que, durante 20 años, lucharon.” 
La respuesta del General.

“Me llevo en mis oídos la más maravillosa música que es, para mí, la palabra del pueblo argentino.”
Último discurso de Perón, 12 de junio de 1974.

“Este viejo adversario despide a un amigo.”
Ricardo Balbín, en el funeral de Perón, 1º de julio de 1974.

“El pasto es para las vacas.” 
Guillermo Vilas, en el Master de Australia, 1974.

“No habrá devaluación brusca. La tendencia de los últimos días se acaba esta semana.”
Celestino Rodrigo, 1975.

Muchacha, hacete el papanicolaou.” 
Tita Merello, 1976.

“No me le den mucho a Mondelli.” 
María Estela Martínez de Perón, febrero de 1976, en referencia a Emilio Mondelli, flamante  ministro de Economía.

“Yo me borré.” 
Casildo Herrera, secretario General de la CGT, marzo de 1976. 

“Las Fuerzas Armadas desarrollarán, durante la etapa que hoy se inicia, una acción regida por pautas perfectamente determinadas. Por medio del orden, del trabajo, de la observancia plena de los principios éticos y morales, de la Justicia, de la realización integral del hombre, del respeto a sus derechos y dignidad.” 
Jorge Videla, Emilio Massera y Orlando Agosti, proclama del 24 de marzo de1976.  

“La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares descampados y en  horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga.” 
Rodolfo Walsh, carta a la Junta Militar, 1976.
 
‘Tenemos que ir a Plaza de Mayo porque allí se produjeron, a través de los años, las más grandes concentraciones y los hechos políticos y sociales significativos...” 
Azucena Villaflor, en 1977.

“Sólo le pido a Dios, que la guerra no me sea indiferente.” 
León Gieco, 1978.

“Me estoy probando los pantaloncitos para bañarme en el Pacífico.” 
Luciano Benjamín Menéndez, 1978, en pleno conflicto con Chile por el Canal de Beagle.

“¡Tiren, tiren papelitos!”
Carlos Loiseau, “Caloi”, “Clemente”, 1978.

“Los argentinos somos derechosy humanos.” 
Campaña del Gobierno, 1978.  

“Sí, la firmante se preocupó por la infancia pero jamás pensó que iba a vivir en un país-jardín de infantes.” 
María Elena Walsh, 16 de agosto de 1979.

1980/1989
“La Comisión ha llegado a la conclusión de que, por acción u omisión de las  autoridades públicas y sus agentes, en la República Argentina, se cometieron durante  el período al que se contrae este informe – 1975 a 1979– numerosas y graves violaciones de fundamentales derechos humanos.”
Comisión Interamericana de Derechos Humanos, 1980.

“No tenemos mucho que decir pero sí mucho que compartir, para lograr, a través de la lucha no-violenta, la abolición de las injusticias, a fin de alcanzar una sociedad más justa y humana para todos.” 
Adolfo Pérez Esquivel, 1980, al recibir el Premio Nobel de la Paz.

“El régimen de tabla cambiaria seguirá hasta el fin de la década.”
José Alfredo Martínez de Hoz, 1980.

“La gente nunca tuvo más plata que ahora.” 
Martínez de Hoz, 1980.

“La inflación está muerta.”
Christian Zimmermann, vicepresidente del Banco Central, 1980.

“Las urnas están bien guardadas.”
Leopoldo Galtieri, 1981.

“El que apuesta al dólar pierde.” 
Lorenzo Sigaut, 1981.

“Si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla.” 
Leopoldo Galtieri, 1982.  

“¡Qué traigan al principito!” 
Mario Benjamín Menéndez, 1982.

“Con la democracia no sólo se vota: con la democracia, se come, se cura y se educa.” 
Raúl Alfonsín, 1983. 

“El peronismo triunfará conmigo o sinmigo.”
Herminio Iglesias, 1983. 

“Si querés que me baje los pantalones, me los bajo.” 
Bernardo Grinspun, ministro de Economía, en 1984, ante el emisario del FMI, Joaquín Ferrán. 

“Señores jueces, quiero utilizar una frase que pertenece ya a todo el pueblo argentino: Nunca más.”
Julio César Strassera, fiscal del Juicio a las Juntas, 1985. 

“He querido llegar a la ciudad de La Plata para hacer entrega del proyecto que hemos sometido ayer al Consejo para la Consolidación de la Democracia, por el cual procuramos transferir la Capital Federal hacia la zona donde están hoy ubicadas las ciudades de Viedma y Patagones.”
Raúl Alfonsín, abril de 1986. 

“Fue la mano de Dios.”
Diego Maradona, 1986. 

“Barrilete cósmico, ¿de qué planeta viniste?” 
Víctor Hugo Morales, 1986. 

“A vos no te va tan mal, gordito.”
Raúl Alfonsín, 1987. 

“Hoy podemos dar gracias a Dios: la casa está en orden y no hay sangre en la Argentina. ¡Felices Pascuas!”
Raúl lfonsín, 1987, después del alzamiento de Semana Santa. 

“Y... Si no me tienen fe”
 Alberto Olmedo, 1987.

“¡Con las manos limpias!” 
José Corso Gómez, slogan del Partido Blanco de los Jubilados, 1987. 

“Yo no dudo, los soldados no dudan.  La duda es una jactancia de los intelectuales.” 
Aldo Rico, 1988. 

“El argentino tiene una mentalidad de huésped de hotel. El hotel es el país y el argentino, un pasajero que no se mete con los otros. Si los administradores administran mal, si roban y hacen asientos falsos en los libros de contabilidad, es asunto del dueño del hotel, no de los pasajeros a quienes, en otro sitio, los espera su futura casa propia, ahora, en construcción.” 
Marco Denevi, 1989.

“Síganme, que no los voy a defraudar.”
Carlos Menem, 1989. 

“Por los niños pobres que tienen hambre. Por los niños ricos que tienen tristeza.”
Slogan de Menem, 1989. 

“No me atosiguéis” 
María Estela Martínez de Perón, 1989. 

“Si el mercado quiere dólares, le vamos a dar con el látigo.”
José Luis Machinea, presidente del Banco Central, 1989. 

“Les hablé con el  corazón y me contestaron con el bolsillo.”
Juan Carlos Pugliese, ministro de Economía,1989.

1990/1999
“En este país, nadie hace la plata trabajando.”
Luis Barrionuevo, 1990. 

“En 1000 días,  vamos a poder tomar agua del Riachuelo.”
María Julia Alsogaray, secretaria de Medio Ambiente, 1990.  

“No sé si voy a  sacar el país del  problema económico.  Pero, seguro, que voy a hacer un país más divertido.” 
Carlos Menem, 1990. 

“La Ferrari es mía, mía”.
Carlos Menem, 1991. 

“No importa de dónde vengan los capitales, sino que vengan.” 
Alberto Kohan, secretario General de Presidencia, 1991. 

“Con la Convertibilidad, habrá más de seis décadas de crecimiento y prosperidad en la Argentina”. 
Domingo Cavallo, 1991.

“Hacia 1997, la deuda externa comenzará a reducirse. Y, hacia fin de siglo, será insignificante.” 
Domingo Cavallo, 1993.

“Me cortaron las piernas.” 
Diego Maradona, 1994. 

”Voy a hacer m… a los evasores.” 
Carlos Tacchi, secretario de Ingresos Públicos, 1995. 

“Debe entenderse que todos somos educadores. Cada acto de nuestra vida cotidiana tiene implicancias, a veces, significativas.  Procuremos, entonces, enseñar con el ejemplo.” 
René Favaloro, 1995. 

“En las sesiones largas, algunos legisladores se dan un nariguetazo.” 
Alberto Lestelle, secretario para la Lucha contra la Drogadicción, 1995.  

“En este país, tenemos que dejar de robar por dos años.” 
Barrionuevo, en 1996.

“Dentro de poco tiempo se va a licitar un sistema de vuelos espaciales mediante el cual, desde una plataforma que, quizás, se instale en Córdoba, esas naves espaciales se van a remontar a la estratósfera y desde ahí elegir el lugar adonde quieran  ir, de tal forma que en una hora y media podamos estar desde la Argentina en Japón, Corea o en cualquier parte del mundo” 
Carlos Menem, 1996. 

“Yo no escribo nombres en las servilletas, ni presiono a los medios de comunicación.” 
Néstor Kirchner, 1997.

“No se olviden de Cabezas” 
Clamor popular por el asesinato del reportero gráfico José Luis Cabezas, 1997.
 
“El poder es impunidad.” 
Alfredo Yabrán, 1997.

“Hay que meterle bala a los delincuentes.”
Carlos Ruckauf, vicepresidente y candidato a gobernador de la Provincia  de Buenos Aires, 1999.

“Cavallo es capaz de vender a la madre por un poco de poder.” 
Gustavo Béliz, 1999.

“Dicen que soy aburrido.” 
Fernando de la Rúa, durante la campaña presidencial de 1999. 

“La causa de las armas me tiene podrido.” 
Guido Di Tella, ministro de Relaciones Exteriores, 1999.
 
2000/2009
“Para los senadores, tengo la Banelco.”
Atribuida a Alberto Flamarique, ministro del Trabajo, en 2000. 

“Aquí no hay crisis, ni problemas.” 
De la Rúa, horas antes de la renuncia de su vicepresidente,  Carlos “Chacho” Álvarez, 2000.  

“El 2001 será un gran año para todos. ¡Qué lindo es dar buenas noticias!” 
De la Rúa, mensaje de fin de año de 2000. 

“De la Rúa es el Sarmiento del siglo XXI.” 
Domingo Cavallo, 2001. 

“La situación del país  comienza a mejorar.” 
De la Rúa, julio de 2001. 

“Cavallo es el Maradona de la Economía.” 
Horacio Liendo, 2001.  

“Yo me equivoqué y pagué. Pero la pelota no se mancha.” 
Diego Maradona, noviembre de 2001. 

“El Estado nacional, en ningún caso, podrá alterar las condiciones pactadas entre el/los depositantes y la entidad financiera, esto significa la prohibición de canjearlos por títulos de deuda pública nacional, u otro activo del Estado Nacional, ni prorrogar el pago de los mismos, ni alterar las tasas pactadas, ni la moneda de origen, ni reestructurar los vencimientos, los que operarán en las fechas establecidas entre las partes”. 
Artículo 2º de la Ley 25.466, de Intangibilidad de los depósitos, promulgada el  24 de septiembre de 2001. 

“Que se vayan todos; que no quede ni uno solo.” 
Clamor popular, diciembre de 2001. 

“Voy a poner el país en orden y vamos a crear un millón de empleos” 
Adolfo Rodríguez Saá, flamante Presidente de la Nación, diciembre de 2001.

“Vamos a tomar el toro por las astas. En primer lugar, anuncio que el Estado argentino  suspenderá el pago de su deuda externa.” 
Adolfo Rodríguez Saá, 23 de diciembre de 2001. 

“El Presidente no me convocó por mi prontuario, sino por mi inteligencia.” 
Carlos Grosso, diciembre de 2001. 

“El que depositó dólares, recibirá dólares.” 
Eduardo Duhalde, al asumir, en enero de 2002. 

“Si el FMI no nos aprueba el préstamo, que sea lo que Dios quiera.”
Eduardo Duhalde, 2002. 

“He visto algo que no puedo contar.” 
Carlos Reutemann, 10 de julio de 2002, al bajarse de la candidatura a Presidente. 

“Presidente, ¿es verdad que se viene el zurdaje?” 
Mirtha Legrand, a Néstor Kirchner, junio de 2003.  

“No somos ni coimeros ni corruptos.” 
Aníbal Fernández, 2003. 

“Los piqueteros ven una pala y les da fiebre.” 
Aníbal Fernández, 2004. 

“Fueron discusiones de alta peluquería.” 
Aníbal Fernández, 2004, después del Congreso partidario del PJ, en el que se enfrentaron Cristina Fernández, “Chiche” Duhalde y Olga Ruitort (entonces, esposa del gobernador de  Córdoba, José de la Sota). 

“Cuando a alguien se le ponen escollos para gobernar, eso no es libreto peronista. Es más bien un guión de Francis Ford Coppola. Y no es doctrina peronista; es El Padrino.” 
Cristina Fernández, julio de 2005. 

“Hay vida después del Fondo.” 
Néstor Kirchner, 2005. 

“Minga les vamos a aumentar las tarifas.” 
Néstor Kirchner, 2005. 

“El año que viene, vamos a tener un candidato que será pingüino o pingüina.”
Néstor Kirchner, 2006. 

“Espero poder ofrecerles a los porteños el mejor plan para el período 2007-2011.” 
Daniel Scioli, junio de 2006, cuando su objetivo era ser jefe de la Ciudad de Buenos Aires. 

“No me asusta la posibilidad de tener que gobernar la provincia.” 
Scioli, diciembre de 2006. 

“En cualquier momento, Scioli termina siendo candidato en Santa Cruz.” 
Gerardo Morales, presidente de la UCR, 2006. 

“En los próximos días, lloverá gasoil.” 
Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior, 2006. 

“Sí. Y nosotros vamos  a estar con cucharas para juntarlo.” 
Respuesta de Roberto Lavagna, ya ex ministro de Economía, 2006.

“No me gorilée.” 
Antonio Cafiero,  17 de octubre de 2006, a un periodista.

“Si no disparaba, hubiera sido una tragedia.” 
Emilio “Madonna” Quiroz, empleado del sindicato de camioneros  que disparó en los disturbios durante el traslado de los restos de Juan Domingo Perón, 17 de octubre de 2006. 
“La plata me la prestó mi hermano.” 
Felisa Miceli, 2007.   

“No va a faltar mucho tiempo en que solamente los camioneros llenemos la Plaza de Mayo.” 
Hugo Moyano, diciembre de 2007.

“Mi voto no es positivo.”
Julio Cobos, 17 de julio de 2008.

“Estos son los piquetes de la abundancia” 
Cristina Fernández de Kirchner, marzo de 2008.

“¿Qué te pasa Clarín, estás nervioso?”
Néstor Kirchner, 2009.

“Cuando veo lo que hace Obama en los Estados Unidos, digo: ‘¡Pero este hombre  leyó a Perón!’”
Cristina Fernández de Kirchner, 2009.



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