Los emprendedores que pasaron de compartir clases en la universidad a abrir una oficina en Miami
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Los emprendedores que pasaron de compartir clases en la universidad a abrir una oficina en Miami

Cansados de tener conflictos con sus socios cada vez que encaraban un nuevo proyecto, un grupo de ex ITBA decidió crear su propia empresa, y hoy, a 5 años de su nacimiento, emplean a 100 personas y facturan U$S 2 millones al año.

Por Carolina Potocar 18 de Octubre 2016

Ni una idea disruptiva, ni un un prototipo innovador, ni un talento sobrenatural;  lo que motivó a Santiago Bermúdez Baglietto, Matías Williams, Nicolás Magni, Pablo Giorgi, Luciano Zemin, Santiago Samra y Guido Marucci Blas a fundar Wolox fue otra cosa: el compartir carrera y universidad.

Cansados de no encontrar buenos coequipers con quienes emprender, los 7 ingenieros informáticos decidieron ir en contra de todo lo que recomendaban los libros y unirse en un mismo emprendimiento. Hoy, su empresa de desarrollo de software, para la que no invirtieron más que su tiempo y sus computadoras, factura U$s 2 millones al año y emplea a 100 personas –45 por ciento de las cuales proviene del ITBA, la casa de estudios de los founders–, números que pretenden duplicar año a año por los próximos 3 o 4 años.

En enero, la startup que rompe récords en su industria por el porcentaje de mujeres que emplea –35 por ciento– y es consultada por gigantes como MercadoLibre e IBM sobre innovación, abrió su primera sucursal en los Estados Unidos, en Miami. Bermúdez Baglietto, del equipo fundador, y Luciana Reznik, actual CEO de la empresa, hablaron con Apertura.com sobre el camino que los llevó de cruzarse en clase a cruzarse en la oficina.

¿Cómo fue el momento en el que decidieron pasar de ser compañeros de clase a ser colegas en una misma empresa?

Santiago Bermúdez Baglietto: Los del grupo fundador no éramos estrictamente compañeros, éramos de tres camadas diferentes, pero sí habíamos trabajado juntos en la facultad. Cada uno venía emprendiendo en cosas diferentes,  pero en un momento nos dimos cuenta que para crear una empresa y emprender con socios teníamos que tener muchas cosas en común, desde valores hasta la visualización de la empresa a futuro y de nuestros futuros personales. Cuando nació Wolox pensamos primero en el equipo y después en qué hacer, en vez de hacerlo a la inversa como en nuestros emprendimientos anteriores. Nos juntamos por primera vez el 10 de abril de 2011, y empezamos a trabajar en lo que somos hoy recién en septiembre de 2011.

Luciana Reznik, CEO de Wolox.

¿Cómo decidieron qué vender?

SBB: Nos dimos cuenta de que en el ecosistema emprendedor local faltaba mucha tecnología. Nos habían ofrecido varias veces a muchos de nosotros hacer de Director de Tecnología o CTO en otros emprendimientos a los que les estaba yendo bien, un servicio que nos pagaban con un sueldo y acciones de cada emprendimiento. Entonces, lo que decidimos fue hacer eso pero a gran escala, como empresa. Esa decisión al principio fue estar en el medio de hacer productos y servicios, porque era algo así como ‘desarrollamos software pero también, a través de nuestros clientes, hacemos productos innovadores’. Más tarde, en marzo de 2012, entramos a Baitec, un programa de incubación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. El programa nos asignó mentores que nos asesoraron en lo humano, lo financiero, lo legal y lo relativo al marketing y la comunicación.

¿Cómo hicieron para diferenciarse del resto de las desarrolladoras de software locales?

SBB: Fuimos súper innovadores en nuestro modelo de negocios, en esto de cobrar nuestros servicios a emprendedores parte con dinero y parte con equity, con acciones, y creo que tratamos de transmitir eso a todo. Somos muy de ir al filo. Si vamos a fallar, queremos fallar rápido, así no gastamos tiempo y dinero. Nos regimos bajo un presupuesto anual, que eso no lo hace nadie, pero a la vez, el presupuesto es muy agresivo. También tenemos un modelo de CEO rotativo.

¿Cómo funciona eso?

Luciana Reznik: Es mi caso. Yo me sumé a la empresa hace dos años y medio, a principios de 2014. Creo que mi llegada tardía habla de esta apertura y de que cada uno genere la carrera que quiere generar. Dónde está cada uno depende mucho más de uno. La figura del CEO en Wolox es la de un líder dentro del directorio;  yo sigo dirigiendo un área, no solamente soy CEO. Y no sólo ese puesto es rotativo, sino que las direcciones también lo son. En algún punto, cualquiera o muchos de nosotros podría ser CEO.

SBB: Si el CEO es siempre la misma persona, la empresa se vuelve muy personalista y el sesgo se vuelve muy grande, pero si vas cambiando entre los distintos directores de áreas, lo que vas a lograr es que haya momentos donde el sesgo sea ligeramente más comercial, otros donde sea ligeramente más operacional, y así. Acá somos todos iguales, es una meritocracia y el que sube, sube por su mérito y no por haber sido fundador o haber entrado primero. Para nosotros es imposible que una sola persona reúna en sí todas las aristas que se necesita dominar para dirigir una empresa y más cuando es una startup, cuando no sos nada y no te conoce nadie.

¿Cómo se hace para ganar visibilidad en esa primera etapa?

LR: Nuestro timing fue muy bueno. Wolox nació al mismo tiempo que Buenos Aires creció como polo emprendedor de manera gigante.

SBB: Hasta ese momento siempre éramos los mismo 100 en todos los eventos, y después del 2011/2012, eso se empezó a expandir. fue un golpe de suerte. También adoptamos una metodología de creación de emprendimientos que se llama Lean Startup, y fuimos de los más rápidos en adoptarla en Argentina, entonces nos llamaban para dar charlas de eso en todos lados, y después fuimos de los primeros en incursionar en Internet de las Cosas en la Argentina, y eso también hizo que estuviésemos presentes en un montón de lugares dando charlas.

Santiago Bermúdez Baglietto, founder de Wolox.

Hoy, además de tener visibilidad, la mitad de sus clientes es de Estados Unidos. ¿Cómo se consiguen clientes en el exterior?

LR: A través de referrals, que sontanto clientes con los que trabajamos nosotros que quedaron muy contentos y nos refirieron a otros, como personas que conocimos en el ecosistema emprendedor, que viven viajando y que nos van recomendando. Ahora estamos empezando a estar presentes con oficinas comerciales para llevarlo al siguiente nivel. La gente a nosotros nos compra un intangible enorme, la mayoría no tiene idea de lo que hacemos, entonces eso se basa sí o sí en el boca en boca, porque tenés que confiar mucho en la persona a la que le dejás a cargo la tecnología de tu empresa.

Este año abrieron su primera oficina fuera del país en Miami, ¿por qué?

LR: Sólo con los referrals no podíamos crecer al ritmo que queríamos, y Miami se está posicionando como un centro innovador interesante en Estados Unidos. Hay un nivel de inversión tremendo del gobierno, y nos da la sensación de que el ecosistema está en un estado similar al que había acá cuando nació Wolox, en el cual era fácil posicionarme como el primer player. Está bueno porque los costos son más bajos y hay muchos fondos de inversiones o emprendedores que tienen su hub para América latina en Miami. Probablemente el año que viene vamos a estar abriendo en San Francisco. Hicimos un análisis y sentimos que el siguiente paso es ese.

Y después de San Francisco, ¿qué viene?

SBB: Queremos abrir oficinas operativas en el interior, en Córdoba, Tucumán, Rosario, Tandil, Bahía Blanca, para reclutar talento.

LR: Por primera vez nos estamos planteando buscar inversión externa para bancar los proyectos que tenemos y para crecer más rápido. Y hoy tenemos 750 metros cuadrados de oficina, pero necesitamos expandirnos urgente.



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