Los emprendedores que hacen bates de béisbol en Chaco y Formosa y los venden a Estados Unidos
Emprendedores

Los emprendedores que hacen bates de béisbol en Chaco y Formosa y los venden a Estados Unidos

Una cooperativa con base en el noreste produce, a partir de la madera de guayaibí, bates de béisbol que prometen revolucionar el mercado. 

Por Ezequiel Chabay 10 de Marzo 2016

Hasta hace poco, el Nordeste Argentino escondía entre sus matas y selvas un tesoro capaz de transformar las actuales condiciones de un negocio que en los Estados Unidos mueve cerca de U$S 234 millones al año. Hay que tocar madera para creerlo, porque en estas latitudes crece un árbol que podría revolucionar el béisbol, segundo deporte en popularidad entre los norteamericanos, aunque primero en ventas de tickets y audiencia televisiva.

El cordobés Luis Cabrera es la cara visible de una cooperativa con base en Pirané, provincia de Formosa, y Tres Isletas, en el Chaco, que produce desde 2010 bates de béisbol con guayaibí, una madera autóctona más densa, flexible y durable que el fresno y el maplem con los que actualmente se manufacturan los elementos de este deporte. Southbat, el bate del sur, es el nombre fantasía de este producto del que se abastecen la selección argentina y los equipos locales.

El béisbol, en todas sus categorías, requiere anualmente unos 12 millones de bates, dado el desgaste y constante quiebre de estos productos. Con posiciones tomadas en Brasil, Chile, Bolivia, Aruba, Puerto Rico e Italia, Southbat comenzará una audaz campaña en los Estados Unidos y Canadá, donde anualmente se consumen cerca de 7,8 millones de bates. El negocio, eminentemente exportador, podría alcanzar u$s 1,5 millón en 2016.

Cabrera lidera la Cooperativa de Trabajo Valorar, que en 2010 inició operaciones en un aserradero de Formosa, tras evaluar con un estudio de mercado la viabilidad del negocio. Desde entonces, los 18 socios depositaron más de $ 10 millones para montar la empresa, con fábrica incluida, investigación, adquisición de maquinarias y viajes de promoción por los Estados Unidos y otros destinos. “Comenzamos con un fideicomiso para resguardar la inversión; luego empezamos a viajar, a contactar clientes, y continuamos con la investigación y mejora del producto”, cuenta desde Luis Cabrera desde Córdoba.

El primer año de Southbat no fue fácil. Más allá de transferir el conocimiento de un deporte totalmente ignoto para sus operarios, las primeras visitas a territorio norteamericano resultaron dolorosas. “No nos fue bien, porque los bates no tenían el balance adecuado”, recuerda Cabrera. “Recurrimos a tornos de control numérico y a la ayuda de ingenieros de Córdoba. Jugadores locales y de República Dominicana probaron el bate durante meses y así logramos establecer las condiciones y comenzar a cortar y producir en cantidad”, cuenta el empresario.

El 2011 fue el año de la producción masiva, que en la actualidad llega a los 2.000 bates por mes. En 2012 incorporaron a un agente comercial en los Estados Unidos, y en 2014 decidieron abrirse de la empresa a la que habían otorgado la exclusividad de la comercialización. En enero de 2016 lanzarán Ryve, su compañía de distribución de productos deportivos, anclada en la venta directa o comercialización multinivel.

Con la asesoría del español Miguel Ángel Vega, radicado en ese país, Southbat buscará conformar una red de agentes comerciales independientes, poniendo el foco en padres de jugadores de ligas infantiles, coachs, pequeños comerciantes y propietarios de batting cages o jaulas de entrenamiento, esas estructuras que permiten a los jugadores practicar  el bateo sin la necesidad de un pitcher y un gran campo que luego se debe recorrer para levantar las bolas impactadas.

Para el 2016, la compañía quiere aumentar la producción, al menos, hasta 3.000 bates al mes, y tal vez elevar su stock a 4.000 unidades mensuales. También tramitan la aprobación de la Major League Baseball (MLB) para desembarcar en el ámbito profesional. Según revelaron a este medio, cada bate tiene un costo de u$s 24 al salir de fábrica. Los distribuidores extranjeros los reciben a u$s 33, y en el país, el consumidor final puede conseguirlos en tiendas por $ 800. En la Argentina venden cerca de 200 bates por mes.

Con la mayor producción, aumentarán los desperdicios de madera. Para dar mayor sustentabilidad al negocio, la cooperativa lanzó la marca Arwood, con la que venden materiales didácticos para la primera infancia. Ya lograron contratos con el Ministerio de Educación de la Nación y esperan cerrar acuerdos con entes gubernamentales de Perú, México y España para alcanzar una facturación de unos $ 20 millones en esta unidad de la empresa.

¿Por qué puede resultar un negocio millonario? Cabrera responde: “Visitando clubes, nos damos cuenta de que el jugador que prueba el bate, lo elige. Los nuestros son más durables, y al romperse, no estallan en mil pedazos, como ocurre con los tradicionales, por lo que evitan lastimar a los jugadores y al público”. De allí que el lema de Soutbath sea “El secreto está en la madera”.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

2 Comentarios

Jero Bello Reportar Responder

Soy productor de radio Metro 95.1. Quisiera realizar una breve telefónica con algun representante de este emprendimiento para conocer su historia. Gracias, cordial saludo!

Rut Susana Reportar Responder

No leí en ningún lado del artículo donde diga que cantidad de hectáreas una para reforestación y conseguir la madera no de los bosques naturales, y que hacen para preservar el medio natural.

Videos

Notas Relacionadas