Las siete claves para invertir, por Damián Lopo
Emprendedores

Las siete claves para invertir, por Damián Lopo

Desarrolló emprendimientos que iban desde sitios de e-commerce hasta centros de esquí. Sus consejos a la hora de sentarse a hablar con un inversor. A qué le llama "Factor X".  

30 de Agosto 2013




Damián Lopo será jurado en Tanque de Tiburones, el reality show de emprendedores que buscarán conseguir el dinero para sus ideas. Antes de pararse bajos las luces de los estudios de televisión, supo ser emprendedor. Hoy es un mix entre entrepreneur e inversor porque, como él mismo dice en diálogo con Apertura.com, “si sos un emprendedor que se hace, cuando hacés dinero te vas a recorrer el mundo; si naciste emprendedor, cuando vendés una empresa ya tenés hecha la Sociedad Anónima del siguiente proyecto”.

Los emprendimientos de Lopo no pueden ser contados con los dedos de la mano. Si se usan los de los pies, alcanzan. Porque, entre otras, armó el sistema de franquicias de Pizza Banana, la cadena de locales de comida; Neotribu, sitio de compras agrupadas, muy usuales estos días, pero el suyo nacido durante la fiebre de las .com; invirtió en real estate y gestionó Madero Walk, un proyecto para construir locales flotantes en Puerto Madero. “Fui a la Corporación Puerto Madero, presenté un proyecto de construcción sobre el agua y ganamos la licitación. Así empezamos a construir esa idea pero la vendimos antes de terminarla a Vizora, la desarrolladora del Banco Macro”, cuenta Lopo, quien al instante dice que tras ello compraron el centro de esquí Cerro Bayo, hoy valuado en US$ 15 millones. Pero no solo de emprender vive el hombre. También da clases en la Universidad de San Andrés. Fue allí donde tomó contacto por primera vez con su futuro proyecto: Good People, un emprendimiento que fabrica y vende tablas para hacer deportes extremos.

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A la TV.
De brazos cruzados, y con 20 años en el ruedo emprendedor, Lopo será jurado en Tanque de Tiburones. 

Sin embargo, como él mismo dice, un producto puede ser muy atractivo a la vista, pero los inversores siempre quieren conocer los números detrás. “Hice el máster en Finanzas porque detecté que los inversores te hacen mil preguntas sobre finanzas”, relata y explica: “Podés tener un producto o servicio muy bueno, pero cuando vas al inversor te va a hacer preguntas de números: cuál es la tasa de descuento, proyecciones financieras, etc. Y si no tenés las respuestas, no te va a invertir. La charla de producto se lleva un 20 por ciento de toda la conversación”. Y si el emprendedor no es bueno con los números no es excusa para Lopo. “Alguien de tu equipo lo tiene que saber”, argumenta.

¿Qué cuestiones mira en una empresa antes de invertir?

Te las digo como listita. La originalidad de la propuesta; si existe la necesidad que viene a suplir el emprendimiento o si la estás creando (si la estás creando te va a salir más caro porque vas a tener que evangelizar a los clientes sobre que es necesario que cuenten con el nuevo producto). Hay que ver el mercado y su tendencia: si el mercado está creciendo o es incipiente. Tiene que tener un mercado local amplio o nicho global. Además, el modelo de negocios debe ser claro: hay gente que te viene con cosas que no sabés dónde ganás plata ni cómo salgo del negocio –si es por facturación, por segunda ronda de inversión-. También es importante el equipo de trabajo pero sobre todo la capacidad de ejecución, es decir, que corras la idea y se pueda ejecutar. Es necesario contar con los antecedentes del emprendedor: si está probando o ya probó y le fue mal; y si hay barreras de entrada. Y por último la valuación.

¿Cómo sabe que el producto o servicio que brinda puede tener buena repercusión en el mercado?

El que diga que sabe está mintiendo. Ahora está de moda lanzar el Mínimo Producto Viable (MPV) y que el mercado te lo vaya corrigiendo. En realidad, no hay forma de saberlo, pero la lista anterior me hace ver que si las tengo todas correctas, es probable que me vaya bien. Sin embargo, nunca tenés la certeza de que el producto vaya a tener acogida. En el negocio hay factores que yo llamo X, es decir, que no dependen del plan de negocios. Dependen de la gente, de la moda.

¿Qué errores cometió y tiene en cuenta a la hora de apostar por una empresa?

Uf. Exceso de confianza en el emprendedor, porque hay veces que perdés la objetividad por afecto. Uno muy cometido es que hay un momento en que ya está tu participación en el negocio, te tenés que ir, ya está. A veces le das manija a algo que no funciona y hacés cada vez más grande la pérdida. La regla de oro es no enamorarse de los proyectos.

¿En qué medida tiene en cuenta el capital humano?

La realidad es que es muy importante. Porque las ideas pueden sonar muy bien, pero el emprendedor es la cultura y el corazón de la empresa (aunque suene a una frase muy hecha). El tipo tiene que ir todos los días a las 8 de la mañana para que salir adelante; y muchas veces es el emprendedor el que te saca adelante el negocio. En la gente busco tres cosas: capacidad (tiene que ser igual o más inteligente que yo); honestidad (que me diga todo, lo bueno y lo malo); y proactividad (que me venga a sorprender todo el tiempo). Cualquiera que falta, hace ruido.

Cuando vas a ver al inversor te hace preguntas de números. Y si no tenés las respuestas, no te va a invertir.
 

A la hora de invertir, ¿Destina un monto grande en un solo emprendimiento o pequeñas cantidades en muchos proyectos?

Yo diversifico bastante y la regla es que las apuestas más fuertes son en los rubros que más conozco y que tengan menor volatilidad (con activos de valor); y las apuestas más chicas, son las de mayor riesgo y mayor retorno. No pondría US$ 10 millones en una empresa de Internet que está naciendo. En mi caso, siempre tengo porcentaje de todo lo que hago, porque yo proyecto los negocios y me quedo a gerenciarlos hasta que se vendan o se fusionen.

¿Cuándo es buen momento para salir del proyecto?
No hay una respuesta correcta o incorrecta; ahí entran cuestiones personales del emprendedor. Responde a un análisis completo: adentro va el ciclo de vida del proyecto, el nivel de aporte mío al emprendimiento (quizás no tenga nada más que hacer), el análisis del país y del mercado (¿se está apagando?). Además, hay que comprar con el rumor y vender con la noticia (hay que hacer una empresa cuando nadie sabe sobre ella, y cuando se pone de moda, hay que venderla).

¿Qué regla de oro tiene siempre a mano?
Soy muy de decir frases. Si le preguntás a mí asistente, te va a decir que las escuchó todas. Algunas son: el que no arriesga no gana, esa está tatuada en todos lados; nunca negociar antes de agregar; no entrar ni muy tarde ni muy temprano. A veces la mejor inversión es la que no se hace (si no estás seguro, lo mejor es no hacerlo porque algo te hace ruido, porque la intuición juega). Los negocios son como ómnibus, siempre viene otro después (esa frase es de Richard Branson). Honestidad brutal, no hay lugar para hablar light. Sin sacrificio no hay resultado. Perseverancia, talento y suerte. Y diferenciar lo importante de lo urgente. Tengo más, eh.



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