La historia de los emprendedores que crearon su negocio a partir de la prohibición
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La historia de los emprendedores que crearon su negocio a partir de la prohibición

Por Carla Quiroga 31 de Agosto 2016

Andrés Rolando (30) y Pablo Fernández (31) supieron desde el pupitre del Pastalozzi, el colegio alemán en el que juntos cursaron la secundaria, que lo de ellos era el emprendedurismo. No sabían qué pero el “hacer” era los que los motivaba en el día a día y en las charlas de recreo. De hecho, en plena crisis de 2002, se animaron con los primeros esbozos de un proyecto que no prosperó.

Buscar y buscar

Sus ganas de hacer comenzaron tras un viaje en el que visitaron Alemania y descubrieron la pasión de los alemanes por generar viajes de egresados fuera del país. Así fue como surgió la idea de traer contingentes a América latina. No habían terminado el secundario, pero ya cerraban reuniones con agencia de turismo para implementarlos, impulsados por una Argentina con un tipo de cambio que la hacía barata al mundo.

Ese sueño no sobrevivió durante mucho tiempo pero años más tarde, y tras un par de meses de experiencia en Europa como jardineros, bacheros, y bartenders, buscaron ahorros para “emprender algo” y arrancaron con una empresa de gráfica. “Nos trajimos una máquina de Alemania sin saber nada de diseño. Buscábamos profesionalizar a la industria gráfica y a los pocos meses ya estábamos trabajando para la Fundación de Messi, Volkswagen, Adidas y hasta para el Ministerio de Salud”, recuerda Fernández, quien junto a su socio y amigo habían destinado todos sus ahorros al proyecto: $ 27.000. El negocio lo desarrollaron entre 2007 y 2012, pero allí fue donde el aburrimiento y el hambre por nuevos desafíos los impulsó a vender la empresa.

No dejarte pasar, su negocio

En ese momento, decidieron crear Nicky Harrison, el único speakeasy bar que hace honor a su espíritu. “Queríamos generar un espacio que no solo no pareciera un bar de afuera sino que además estuviera realmente oculto detrás de un negocio en funcionamiento. Buscamos llevar el concepto al extremo, por eso desarrollamos adelante un restaurante de sushi y, al fondo, el bar propiamente dicho", relata Rolando y explica: "Al bar sólo se puede acceder diciendo una frase clave tras cenar en el lugar (que sólo tiene capacidad para 40 cubiertos) o con membresía". La propuesta además tiene un desarrollo detrás: Nicky Harrison fue el hijo problemático de una familia inglesa que se asoció con mafiosos para abrir un speakeasy bar en el fondo de un restaurante de pescados en Nueva York.

El secreto fue mantener a rajatabla el concepto, ni aunque esté vacío y nos visiten celebridades o gente influyente permitimos el acceso a quienes no cumplen con las condiciones de ingreso”, relata Fernández y confiesa el secreto mejor guardado para que el proyecto funcione: “En un mundo en el que todo está al alcance de la mano y accesible, creamos algo no accesible, que contradice al clima de la época”.

Hoy, Nicky Harrison está entre los 50 mejores bares del mundo, según Lonely Planet. Pero en esta apuesta porteña no se frenó la pasión de estos amigos por impulsar proyectos innovadores. También abrieron un speakeasy bar en Paraguay, lookeado como un hotel antiguo; y otro en Chile, en donde la propuesta es un hotel boutique, al que sólo se accede pidiendo conocer el número de la habitación, luego de cenar en el afamado restaurante 040, en donde funciona el resto de tragos en la terraza del edificio. 

Pero hay más: ahora trabajan en la apertura del primer club neoyorquino en Palermo, un intermedio entre un bar y un boliche. Se llamará Uptown. Estará en un segundo subsuelo, se ingresará desde la vereda replicando el ingreso a una estación de subte neoyorquina. Para este proyecto que abrirá sus puertas en noviembre, se asociaron con un grupo de inversores. “No nos fue complicado conseguirlos, lo que es difícil es conseguir socios estratégicos que comulguen con nuestra forma de hacer las cosas”, finaliza Rolando con un nuevo sueño en la gatera, un bar en Berlin, una ciudad que alguna vez lo albergó como bartender.

Andrés Rolando, Simone Caporale (el merjor bartender del mundo) y Pablo Fernández


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4 Comentarios

Natalia_De Rosa De Rosa Reportar Responder

Creo que no deberían haber develado lo que había detrás del restaurante de sushi.

Santiago Bermudez Reportar Responder

878, Nicky Harrison y Floreria Atlantico. Grandes Bares.

Santiago Bermudez Reportar Responder

Este bar tiene una gran particularidad. Tiene por detrás una gran mano. Fue pensado y creado por el mismo gran creador de Franks Bar: Alejandro Supital. La nota esta incompleta.

Sergio Alfredo Toloza Reportar Responder

Gracias por elegir su camino en las inversiones e innovar tendencia en el rubro. Convencido por lo leído en el articulo, espero sigan con las apuestas en vuestro país.

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