La historia de Key Biscayne, la marca de ropa que parece de afuera pero es argentina
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La historia de Key Biscayne, la marca de ropa que parece de afuera pero es argentina

Dos amigos la crearon en 1996 y hoy tienen más de 20 locales en todo el país. El secreto: “Vender un concepto”.  Por Joaquín Garau 16 de Diciembre 2015

Nicolás Cuño y Martín Lief tienen, desde hace 20 años, dónde ir a vestirse gratis. Corría 1996 cuando estos dos amigos, provenientes de familias con trayectoria en indumentaria, decidieron dejar de producir ropa para terceros y embarcarse en un proyecto que a priori suena a importado, pero que es made in Argentina: Key Biscayne.

“La idea original era que pareciera de afuera. Y toda la gente que entra a los locales piensa que lo es”, explica Nicólas Cuño en diálogo con Apertura.com. A su lado está Lief, socio y amigo. El primer local lo abrieron en Paso Alcorta. “Fuimos aprendiendo a los golpes, cuando recorríamos el camino”, comenta Lief. “Fuimos viendo cómo trabajaban otras empresas en otros países”, asegura.

Y si bien empezar es difícil y les ha llevado horas de la madrugada para que una colección quede como la soñaban, consideran que la clave es eso mismo: comenzar. “Parte de empezar es equivocarte. Hay que empezar sea como sea. Y en ese salir bien o mal está aprender”, dice Cuño.

Martín Lief y Nicolás Cuño.

Sin embargo, no es el único consejo para los emprendedores que sueñan con hilos y puntadas. “Si podés hacer la ropa que a vos te gusta es fundamental. No hay nada más lindo que venga alguien y te elogie la ropa, que te diga lo bien vestido que estás”, agrega Lief. Su socio piensa lo mismo: “Es como un cocinero que cocina lo que no le gusta; no le puede poner el amor al producto. Si hacés algo que te encanta, esa vibra se transmite”.

Con el cambio de Gobierno, muchos emprendedores de la indumentaria temían por una apertura a los mercados internacionales de la moda, que podía traducirse en ropa importada más barata en los locales, y así perjudicar a la industria nacional. Cuño explica que, de hacerse con cuidado ese proceso, más que una amenaza es una oportunidad. “Para nosotros es un oportunidad que se abra el mercado para mejorar lo que hacemos, porque hay un limitante de géneros y demás. Si este Gobierno hace las cosas con cuidado, podemos sumar cosas que acá no hay”, considera.

“El mismo país te da distintas dificultades que te enseñan a manejarte en los momentos más difíciles”, rememora su socio.

Hay equipo. Con el paso del tiempo, el equipo creció. Hoy son un grupo de 170 empleados y 20 locales, entre propios y franquicias. Pero, ¿cómo saber si una colección va a gustar? ¿es posible tomarle el timing del dress code a los clientes?

“El tiempo te enseña a aprender sobre el gusto de la gente”, destaca Lief. “Cuando viajás, ves ropa de otros países, cómo se lookean en la calle, en el mundo; ves cosas nuevas y después lo que le proponés al público lo acepta”, suma el emprendedor.

De todas formas, por más que Key Biscayne sea una marca exitosa –Grupo IRSA la nombró como “la mejor marca de indumentaria masculina de la argentina 2015”- sus fundadores ven como un error dormirse en esa fama. “Estamos en un constante mejorar lo que hicimos. Vemos una colección y hablamos con el equipo para ver qué funcionó, qué no. Es escuchar mucho y hacer de la manera que a uno le gusta”, cuenta Cuño.

El éxito les da, sin embargo, la posibilidad de poder elegir qué productos vender y cuáles no. “No haríamos productos que van a explotar en ventas pero no nos gustan. Podemos resignar eso”, dice Lief. “A veces, cuando algo se vende mucho, lo dejás de hacer porque lo quemás”, explica su socio, quien agrega al pasar el secreto de la marca: “Se vende el concepto de “’te vestís en Key Biskayne’”.

Finalmente, están los planes a futuro. La idea de los emprendedores es desembarcar, de acá a los próximos tres años, puntos de venta en Chile, Uruguay y México. El punto más alto es Europa. Mientras tanto, disfrutan de su actualidad.



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1 Comentario

Pablo Bavaro Reportar Responder

Me encanta la ropa, compro mucho ya desde hace unos 10 años. Lo unico que veo es los elevados precios de las ultimas dos temporadas, botas de $ 5.000, 350 USD.

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