El emprendimiento que convierte las fotos de tu Instagram en un libro de recuerdos
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El emprendimiento que convierte las fotos de tu Instagram en un libro de recuerdos

Casi por error, Matías Spaini pasó de gerenciar hoteles a emprender con éxito en el rubro de la fotografía. Su historia.

Por Carolina Potocar 16 de Mayo 2016

Había ocupado cargos gerenciales en el negocio hotelero por más de 5 años, y a sus 33 ya no tenía, dentro de la compañía para la que trabajaba, más escalones que subir. Por eso, fue después de la exitosa apertura del City Center Rosario que decidió seguir el consejo de un familiar y comenzar a imprimir arte como emprendimiento. En el marco de ese proyecto, la compra desmedida de un papel de muy alta calidad lo llevó a imprimir libros fotográficos de primer nivel, un producto que al que Matías Spaini no le veía lugar en el mercado. Ese error fue el que le permitió facturar $ 2,5 millones en 2015 y proyectar una facturación de $ 3,6 millones para este año.  

“La fotografía siempre había sido mi hobby preferido, pero sabía que no era bueno haciendo fotos”, reconoce Matías Spaini, gerente y propietario de Fine Art Books, en diálogo con Apertura.com. En 2010, el contador público graduado en la Universidad de Morón había llegado al pico de su carrera profesional en AccorHotels, el grupo hotelero francés con presencia en 94 países –entre ellos, Argentina. En ese momento, un miembro de su familia que importaba plotters lo tentó con la posibilidad de imprimir fotos de arte, y así nació Fine Art Cuisine.

Spaini tocó timbres y puertas, envió e-mails e hizo muchas llamadas hasta que, después de 3 años, consiguió la cantidad necesaria de clientes para hacerse de su primer sueldo. “Para abrir mi negocio invertí $ 350 mil que tenia ahorrados de mi carrera hotelera, y a esos sumé $ 100 mil que conseguí gracias a la venta de muchas de mis pertenencias. Al año y medio dejé de poner plata, pero todavía no cobraba. Mi mujer y la bicicleta financiera fueron los que me ayudaron a mantenerme en pie; había proveedores que me esperaban 15 días, y eso no pasa siempre”, recuerda el emprendedor.

El contacto con fotógrafos y una situación financiera más cómoda –mezclada con la necesidad de diversificar sus servicios– hicieron que Fine Art Cuisine se convirtiera en Fine Art Books. “Dividimos la empresa en dos: una parte atendía al público artista y otra a los fotógrafos de sociales que querían libros de mejor calidad”, cuenta Spaini, aunque luego reconoce que además de las tendencias que insinuaba el mercado, detrás de su decisión hubo algo de suerte. “En el país, el papel al que se llama mate es en realidad un satín. Yo había visto que un proveedor de Estados Unidos vendía un mate bueno y que se podía traer, y en vez de probar, compré una caja enorme de 500 hojas. Fue una inconsciencia, una argentineada típica”, revela.

Matías Spaini, gerente de Fine Art Books.

“Había costado una fortuna y estaba seguro de que a nadie le iba a gustar, pero empezamos a generar libros porque algo teníamos que hacer; pensé que iba a terminar haciendo avioncitos”, confiesa el ex hotelero. Entre esa camada de nuevos productos aparecieron los fotolibros con imágenes tomadas de Instagram. “Hicimos una prueba de los Instabooks para el HSBC, un año en que el banco estuvo presente en la Feria Masticar. Después de ese experimento, muchos clientes nos pedían tener su propio fotolibro con las fotos de sus viajes subidas a sus cuentas de Instagram”, relata Spaini.

Cinco años después de haberse iniciado como emprendedor, el contador reconoce que “el hambre te hace más inteligente”, y que para hacerse conocido en un mercado hay que “tocar cuánta puerta exista” y trabajar “a prueba y error”. Hoy, vende fotolibros que van desde los $ 990 hasta los más de $ 7.000.

“Creo que lo mejor de emprender es llevar a la realidad tus ideas, con tus aciertos y errores. Yo de todo lo que pienso, el 90 por ciento falla, pero el otro 10 por ciento me paga ese 90 y hasta me hace ganar”, asegura Spaini. Y añade: “No se puede ser emprendedor sin ser algo inconsciente, porque si vos medís el riesgo, en muchos casos no das ni medio paso”. Del mismo modo, el emprendedor aconseja rodearse de gente que ayude a mantener los pies sobre la tierra, y resalta que “el único jefe es el cliente”. “Yo, que trabajaba en relación de dependencia, pasé de tener un solo jefe a tener cientos”, concluye.

Fine Art Books trabaja para Coca Cola, Peugeot, Havas Media y La Dolfina, entre otras marcas, y además cuenta con otros 60 clientes activos por mes, cifra que este año planea aumentar, por lo menos, en un 50 por ciento.

 

- Años de fundación: septiembre de 2010.

- Inversion inicial: $ 350 mil + $ 100 mil de capital de trabajo.

- Facturación anual 2015: $ 2,5 millones.

- Facturación estimada 2016: $ 3,6 millones.

- Cantidad de empleados: 4.



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1 Comentario

Esteban Gorupicz Reportar Responder

Factura miles de millones?

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