El emprendedor que a los 41 años salió de la zona de confort y hoy factura $ 70 millones
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El emprendedor que a los 41 años salió de la zona de confort y hoy factura $ 70 millones

Por Joaquín Garau 09 de Septiembre 2016

Pablo Campos tenía 41 años y era Director de Desarrollo de Mc Donald’s para América latina. Había entrado en la empresa 17 años atrás, cuando comenzó como gerente de uno de los primeros locales de Arcos Dorados en el país.

Sin embargo, tenía una espina que no se podía sacar. “Siempre tuve en mi cabeza el proyecto de hacer algo propio. No quería llegar a mi jubilación como empleado”, dice Campos.

Gracias a su trabajo había viajado por América latina viendo un sinfín de restaurantes y nuevos productos relacionados con la gastronomía. Así fue como renunció para crear Croque Madame, un restaurante –luego devenido en cadena- que hoy factura $ 70 millones al año. Pero esta historia, que ahora es exitosa, empezó con miedo.

Campos tenía una idea clara de qué quería hacer, pero estaba atado a la comodidad de su cargo. “Lo que no me dejaba crecer era la zona de confort: tenía cargo, carrera y buen sueldo. Y tenía miedo, porque estoy casado, tengo dos hijos y temía que no pudiera sostener a mi familia como lo venía haciendo, pero por otro lado me tenía fe porque con buena calidad, buen servicio y lugares lindos (que es algo que apunto) pensaba que podía lograrlo”, asegura.

La situación que vivía McDonald’s en ese momento lo empujó a tomar la decisión. “Había crecido mucho desde su llegada al país y se estancó. Entonces dije: “Tengo 41 años, llegué al techo”. Y ahí hice eclosión”, recuerda.

Su experiencia en esos años en la famosa cadena lo habían llevado a desarrollar unidades de negocio como Mc Café, Mc Kosher y Mc Delivery, y hasta a contratar al conocido chef Pablo Massey para darle su impronta. En ese camino, entabló una buena relación con una de las proveedoras de McCafé. Ella fue clave en su nuevo emprendimiento. “Le dije: ‘Si consigo local, lo hacemos’. Y así fue como empecé”, recuerda.

Sus primeros tiempos emprendiendo tuvieron detrás un gran bagaje de aquello aprendido en McDonald’s.

“En los últimos tiempos había asesorado como freelance a distintos restaurantes, y descubrí que quizás, en un tostado, una hoja de lechuga te hacía la diferencia en la decoración”, cuenta Campos y asegura: “Si bien esto es diferente, de Mc Donald’s traje el aprendizaje del servicio y de la organización. Me sirvieron los altos estándares que maneja la cadena, que apunta a que ningún cliente se vaya insatisfecho”, cuenta.

Con esa impronta, armó sus locales con un dejo a las viejas casas de las abuelas y un estilo francés acorde a su menú.

En ese sentido, su primera carta fue creada por cuatro chefs que le armaran una carta variada. Sin embargo, los problemas siempre asoman. “Encontré trabas burocráticas, mucho trámite impositivo, que lo fui aprendiendo con el día a día; porque una cosa es ser empleado y que la empresa te arregle todo y otra distinta es acá, donde yo soy todo, y esas son las cuestiones que más me aburren, pero con el tiempo aprendí”, describe su trabajo.

Su estrategia para expandirse consistió en dos aristas: franquicias y estar en los principales museos. “Las franquicias me ayudaron a que la marca se hiciera conocida, pero cuando me las empezaron a solicitar no tenía nada armado. Recién ahí empecé a armarlo a raíz de los pedidos y la primera franquicia se la di a un gerente de una sucursal. Con ese di el puntapié inicial y desde ahí armé manuales de servicio, de cocina, etc. Y hoy crezco con eso, porque ahora no quiero tener tantos locales propios”, cuenta Campos. En ese trabajo de expansión, llegó a tener cuatro locales propios, luego cerró dos y, ahora, volvió a tener tres.

Mientras tanto, busca estar en las cercanías de museos, como el Museo Nacional de Arte Decorativo, por ejemplo. Sin embargo, su plan va hacia el trato cara a cara con el cliente. “El cliente busca sentirse cálido, como que está en su casa; le gusta conocernos, saludarnos, que les den la mesa de siempre”, dice.

Hoy, a los 54 años, y con el diario del lunes, cuenta que sigue teniendo buen trato con sus ex compañeros de McDonald’s y aclara, sobre la posibilidad de volver. “No, valoro muchísimo todo lo vivido, pero estoy en otra etapa”, asegura.



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6 Comentarios

Ines Josefina Lucero Reportar Responder

me encanta disfrutar , de personajes que por su luz propia alcanzan este éxito, felicitaciones al compatriota campos y por la hermosa nota.

Hernan Sala Reportar Responder

Tuve la fortuna de tener a Pablo como jefe, gran calidez humana además de sus obvias aptitudes profesionales!

FlacoHernan Reportar Responder

Creo que debe ser fácil salir de la "zona de confort" cuando fuiste gerente y Director de desarrollo de Mc D durante 17 años.... Cuánto ganaba por mes?? Ya debe estar hecho... asi yo también salgo de la zona de confort (frase que odio).

Andres Calens Reportar

Por más que le haya ido muy bien durante mucho tiempo, si invirtió guita y no tiene retorno, no es difícil que no pueda mantener su ritmo de vida...

Queki Lombo Reportar Responder

Si el tipo es un empresario como va a volver a ser empleado Si el tipo es un empresario como va a volver a ser un empleado.!!!

Gustavo Gonzalez Reportar

Tenes razon.Tenes razon.!!!

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