Cuánto vale su empresa
Emprendedores

Cuánto vale su empresa

La valuación de una compañía es un ejercicio que permite definir qué tipo de estrategias crean o destruyen valor. Cuáles son las metodologías más usadas y la experiencia de los empresarios.

 

11 de Octubre 2012




La valuación de empresas es un proceso mediante el cual se busca cuantificar los elementos que constituyen el patrimonio de una empresa, su actividad, su potencialidad o cualquier otra característica que pueda ser valorada. Si bien en la mayoría de los casos se utiliza antes de vender una compañía, su utilidad transciende esta situación: se trata de una herramienta importante de gestión que puede ser aplicada a firmas de todos los tamaños.

"Realizar el modelo económico-financiero con la correspondiente planificación futura y captar posibles escenarios le permite al empresario, primero, saber cuánto vale la compañía y a partir de ahí ver qué tipo de estrategia crea o destruye valor. Es una herramienta importante para la planificación financiera. En general, muchas decisiones se toman sin hacer este ejercicio", advierte Verónica De Luisa, gerente de Finanzas Corporativas de BDO Argentina.

La decisión de encarar una valuación es motivada "normalmente por una venta, reestructuración societaria, transacciones entre partes y casos de empresas que cotizan en bolsa. También para decidir una inversión. Por ejemplo, ver qué pasa si incorporo una línea de negocios determinada, una máquina, qué desembolso implica, cómo se ensambla el proyecto con el resto de la compañía, qué sinergias genera. Contar con la herramienta, permite cuantificar si genera valor a la compañía", apunta Ignacio Aquino, socio de Corporate Finance de PwC Argentina.

Buenas razones

Ante estas necesidades puntuales, son muchas las empresas que encaran el proceso. "Hicimos la valuación de la compañía cuando comenzó el proceso de oferta pública. Surgió como una propuesta nuestra para saber en qué posición estábamos. Requiere un trabajo serio que no se resuelve en un día", cuenta Santiago Perea, gerente General de la firma alimenticia Ovoprot Internacional. El año pasado, la pyme argentina completó el aumento de capital equivalente al 25% de su nuevo patrimonio a través de una Oferta Pública Inicial de acciones (IPO, por sus siglas en inglés) realizada en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires recaudando u$s 6,4 millones como consecuencia de la emisión de 3,3 millones de acciones. Pero ya desde 2005, la firma emite Obligaciones Negociables Pyme y se encuentra incorporada al régimen de oferta pública.

"Nos sirvió para saber dónde estábamos parados. Es un dato básico saber cuánto vale o puede llegar a valer la empresa que uno tiene. Permite saber qué cosas te conviene hacer, qué quita valor, cuáles son tus fortalezas y debilidades", remarca. Ovoprot se dedica al procesamiento industrial y comercialización de huevos con cáscara para la obtención de huevo líquido y pasteurizado en polvo para su posterior comercialización y exportación. Nació en 2002 y en el actual ejercicio obtuvieron una facturación de aproximadamente $ 110 millones. Con 150 empleados, la firma exporta el 60% de su producción.

En la compañía química Meranol, la valuación es utilizada como una herramienta de gestión continua. "Es necesaria para saber la verdadera fortaleza patrimonial y poder enfrentar una demanda crediticia con los mejores argumentos, lo cual permite apalancar proyectos, incrementos de producción, mayor demanda de capital de trabajo. Todo esto siempre respaldado en el valor empresa que es el sustento que necesita el mercado financiero para apoyar a cualquier empresa. Pero también es necesario para salir al mercado financiero bursátil al momento de emitir una ON", sostiene Rodolfo Pérez Wertheim, director de la firma que, el año pasado, emitió una ON por $ 15 millones y para ello actualizaron la valuación en forma interna.

Los resultados de una valoración no siempre son los esperados y Pérez Wertheim cuenta su experiencia: "Es difícil que un industrial que ama sus fierros por ser la fuente de generación de valor, esté avalando fácilmente que una valuación de activos por un método financiero, sea 100% satisfactoria. De cualquier forma, la valuación que debimos hacer para hacer el IPO, demandó que el trabajo lo haga una consultora internacional que aplica por norma un criterio de prudencia extremadamente frío, con su ‘objetividad’ analítica y le falta el componente de compromiso y pasión que tiene el ser empresario. No estamos conformes, si pensamos que la reposición de activos productivos a valor hoy es casi un 60% mayor al valuado, pero hay que comprender que lo hacen con criterio financiero puro, y aplican modelos de amortización que castigan drásticamente el valor de activos y por otro lado los flujos de fondos, tomando factores no relacionados directamente al negocio como ser riesgo país. Ante esta situación está la disyuntiva de no aceptar el valor y con ello correr el riesgo de abortar proyectos de inversión atractivos, y por el otro, aceptar un menor valor al esperado, confiando que el proyecto de inversión que moviliza la decisión de salir a la bolsa, paga en corto plazo y con creces el menor valor al que se arriba por los métodos tradicionales de valuación", analiza.

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Meranol cuenta hoy con 116 empleados, factura unos $ 150 millones, trabajando gran parte de su producción con modelos de fason. Por ello, el valor total de su producción equivale a $ 200 millones. La firma tiene en marcha el proyecto de salida a la bolsa para capitalizar la empresa, con el objetivo de financiar proyectos de inversión que en los próximos años estarán en el orden de los $ 50 millones. "La empresa está culminando la consolidación de un proceso muy violento de crecimiento que multiplicó a la compañía 50 veces, desde que adquirió la unidad industrial de Dock Sud a fines de diciembre de 1994, comprada a Atanor”, dice. El directivo ve oportunidades en el mercado para seguir creciendo, con una política industrial apoyada por el Gobierno, y considera que es el momento de seguir sumando estructuras productivas al proyecto industrial.

Métodos diversos
Existen diferentes metodologías de valuación. Los analistas coinciden en que los métodos conceptualmente correctos son aquellos que tienen en cuenta la posible evolución futura de la compañía y permiten captar el potencial del negocio.
Los dos más reconocidos en el mercado son Flujo de Fondos Descontado (DCF) y Valuación Relativa o por Múltiplos.

"La valuación mediante flujos de fondos descontados sostiene que un activo vale por la capacidad de generar flujos futuros de caja”, dice De Luisa. Por ello, es necesario proyectar los flujos para un horizonte de cinco a 10 años, según el tipo de negocio, de la industria, si es start-up o si se trata de una empresa madura, y a este período explícito de planeamiento adicionarle, luego, un valor terminal. “Es decir, cuánto vale la compañía más allá de esos cinco o 10 años. Estos flujos son descontados a hoy, utilizando el costo promedio ponderado del capital correspondiente a la compañía que estamos valuando. La sumatoria del valor obtenido en el período explícito más el valor obtenido en el valor terminal es igual al valor de la compañía. Esta es la metodología tradicional y que más se utiliza", explica De Luisa.

Por su parte, Aquino sostiene: "Al valuar por flujo de fondos, descontados hacés una proyección económica, financiera y patrimonial de la compañía con un horizonte de planeamiento”. Esto obliga a la compañía a pensar en el largo plazo. Ello implica determinar premisas de crecimiento, planes estratégicos, mercados a cubrir, cómo hacerlo, inversiones necesarias, según el experto. “A partir de esa proyección uno determina el valor de la compañía y puede ser tomado como una herramienta de gestión de eficacia del management al generar valor a una empresa", agrega.

El método de Múltiplos consiste en mirar compañías comparables a la que se está valuando en tamaño, retorno, industria, y ver a cuántas veces EBITDA o Ventas cotiza esa firma. Luego, ese múltiplo de valor se aplica a la compañía que se está valuando. "Esta metodología es muy simple pero lo que resulta complicado es conseguir compañías realmente comparables. Se usa en general como metodología de validación para ver si el rango de valor obtenido mediante DCF es coherente con lo que dice el mercado. Es arriesgado basarse solo en múltiplos de mercado", advierte De Luisa.

Dentro de las otras metodologías, están las de balance o contables, que en realidad no captan todo el potencial del negocio sino que se basan en una foto del pasado. En este caso, se trata de hacer ciertos ajustes al balance y a partir de allí determinar el valor de la compañía. No contemplan variables tales como el valor de los bienes intangibles, el valor de una marca o la capacidad gerencial, entre otras, y en general no sirven para el objetivo final de determinar el valor de mercado de una compañía.

Valuar para ordenar y despegar
Hace unos 20 años, la fabricante de válvulas, guías y tapas de cilindros Edival, inició un proceso de valuación. "Contábamos un posicionamiento muy importante en el mercado internacional y exportábamos el 90% de la producción. Éramos proveedores de grandes holdings de Europa, Estados Unidos y Asia, por lo que teníamos la necesidad de hacer una correcta valuación de la firma ya que las multinacionales buscaban garantías de gestión de nuestra compañía", cuenta Rubén Valsagna, sucesor del fundador de la autopartista de Rafaela, Santa Fe y, por entonces presidente de la compañía, quien lideró el proceso.

De esta forma, la primera valuación, realizada con el apoyo de PwC, fue encarada como una revisión de la compañía, para tomarla como punto de partida de trabajos de gestión interna, con el objeto de volverla apetecible como proveedora de multinacionales. "Fue un período de reordenamiento interno, administrativo y de gestión. La firma llegó a tener 1.000 empleados y una facturación de u$s 38 millones. La valuación se volvió una tarea habitual porque la empresa estaba tan bien ordenada que incluso el management se habituó a trabajar bajo estas normativas", repasa Valsagna.

Finalmente, la compañía se vendió, en 2007, al grupo alemán Mahle, por u$s 44 millones. "Estas tareas fueron el pilar de una gestión exitosa de venta y quedamos muy conformes con el precio", sostiene.
Es que el número que arroja la valuación no siempre coincide con el del mercado. "Tener la valoración de una firma no significa que haya un comprador dispuesto a pagar ese precio. No hay que obviar eso en el proceso de negociación", sostiene Martín Leal, profesor de la carrera Licenciatura en Finanzas de UADE.

Variables que impactan

El valor de una compañía se ve afectado no sólo por variables internas propias del negocio, sino también por variables macroeconómicas. Por ejemplo, la evolución de la inflación y la capacidad de la compañía de trasladar incrementos en costos a precios de venta, la evolución del tipo de cambio futuro y el índice de riesgo país (RP).

Un aumento del riesgo país genera una mayor tasa descuento y por ende esto produce que el precio de los activos caiga. "Hoy, con un RP de casi 900 puntos básicos para Argentina, se están usando tasas de descuento bastante altas. Implica que hay que adicionarle una prima del 9% a lo que se le exigiría a una inversión de igual riesgo en los Estados Unidos. Esto lleva a un costo de alrededor del 17% a 20% nominal en dólares (costo del accionista) dependiendo de la industria en la que se encuentre la empresa", dice De Luisa. "No obstante, la tasa de descuento puede presentar oportunidades para quien tenga una percepción diferente del riesgo país en relación al propio del negocio", agrega.

En cuanto a las variables que suman o quitan valor a una empresa, Aquino enumera: "Entre los elementos que restan valor a una compañía están: ser ineficiente, no hacer un buen uso de las maquinarias, no contar con el personal adecuado ni con un equipo de management con conocimiento de la industria y alineado con los intereses de la firma, o tener una mala estructura de financiamiento. Lo que suma: buen management, buena tecnología, la gente, buen nivel de relacionamiento, acceso al financiamiento, balances auditados, capacidad de generar confianza, diversificar productos y mercados, buenos sistemas de información, contar con información en tiempo y confiable, y contar con herramientas como esta de valuación".



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1 Comentario

Editor80 CMS Reportar Responder

Si de valuacion de empresas se trata, tengo que agradecerle a la Dra Elisa Liste por todo el conocimiento transmitido a mi equipo de trabajo

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