Cómo funciona Voces Vitales, un programa para mujeres profesionales
Emprendedores

Cómo funciona Voces Vitales, un programa para mujeres profesionales

Desde hace cuatro años se lleva adelante el encuentro donde se trabaja en duplas durante tres días con el objetivo de que las participantes más jóvenes adquieran nuevos conocimientos de parte de sus tutoras. Cómo es la experiencia. 

04 de Julio 2012




Hay dos partes: mentoras y mentees, o también llamadas maestras y aprendices. Por sobre todo está Voces Vitales (VV), una fundación que llegó a la Argentina en 2009 y une a mujeres profesionales y con experiencia con otras que están dando sus primeros pasos en el mundo de los negocios. Todo bajo un sistema de tres días de tutoría donde ambas conviven y aprenden mutuamente.   

Voces Vitales, en la residencia de la Embajadora de USA en la ArgentinaUna de las duplas que trabajó juntas este año fue la de Irene Wasilevsky, responsable de Desarrollo y Pymes de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y mentora, y Regina Martínez Rieke, asesora financiera de Arpenta y emprendedora en su Tucumán natal. Ambas decidieron hablar con Apertura.com para contar cómo fue la experiencia. 

“Lo bueno de esto es que se vayan encontrando como cosas nuevas que antes no esperaban. Yo en mi posición abarco muchos temas diversos. A veces la sorpresa es ver que trabajamos en otras áreas de capital que el otro no conoce, lo bueno es ver las cosas nuevas”, asegura Irene. Mientras tanto, Regina recuerda cómo fue el encuentro con su mentora. “Me impactó mucho el primer contacto que tuvimos, donde ya noté la frescura y espontaneidad que la caracterizan. Irene me resaltó que de esta actividad íbamos a aprender ambas, lo que significo todo un desafío para mí, porque pensé: ‘¿Qué puedo ofrecerle yo a ella?’.

La experiencia consistió en pasar todo el tiempo juntas, como si fueran una. Así, Regina siguió a Irene a su trabajo, reuniones e incluso a las aulas de la Bolsa, donde brinda cursos de finanzas para PyMEs.

“Me gustó la combinación entre lo profesional y su esencia, la forma en que se paraba a dar una clase, muy espontánea, fresca, femenina. Sin dejar de ser muy profesional, compatibilizó las dos cosas”, asegura Regina.

A la hora de aprender, sin embargo, el conocimiento no es unidireccional, sino que cada una se llevó algo de la experiencia. “Aprendí la visión emprendedora de Regina. Sobre todo en chicas que buscan mentoreo, se da el hecho de que tienen un empuje que quizás uno mira desde el otro lado. Uno desde adentro pierde esa mirada de afuera, más fresca”, resalta Irene. Mientras que Regina, por su parte, aclara: “Tuve la suerte de conocer mujeres extraordinarias, con una gran pasión por lo que hacen y con ganas de hacer ‘escuchar’ su voz. Esto genera un círculo virtuoso que produce una retroalimentación de ideas que te llevan a crecer en red. Creo que el flujo de aprendizaje no solo va desde la mentora a la 'aprendiz', sino que se da entre ambas”.

El hecho de tener una profesora con los conocimientos que da el mundo real no suele estar presente en la vida de todos los profesionales. “Nunca fui mentee, ni estuve en programas así, pero tuve mentores a lo largo de mi vida que me guiaron, por eso es importante seguir trabajando en ese sentido”, detalla Irene y Regina coincide en los beneficios de la oportunidad: “Creo que es una experiencia única, principalmente para mujeres del interior, el darnos la chance de compartir y aprender distintos estilos de liderazgo”.

VVOtra voz que dijo presente en VV fue la de Marta Harff, conocida por haber desarrollado una marca de perfumes que llevó su nombre y por estar, actualmente, en un proyecto similar pero diferente, según ella misma comenta. “Hay varias reglas de oro, una de ellas es: ‘lo que no se muestra, no se vende’. Si sos un artista y querés tener tu obra guardada, no lo vas a vender”, analiza y agrega otro consejo: “Poné el nombre al producto pero no a tu empresa, ponele otro nombre para que no sea tan cargado. Porque la empresa no tiene por qué llevar comercialmente su nombre. Y ponete en los zapatos del cliente: si es turista, por la edad, por el perfil, qué está buscando y cómo se lo mostrás. Otra de las cosas que le dije a ella es que darle información a la gente es darle algo”.

La presencia únicamente de mujeres no es casual. Tanto mentora como mentee coinciden que el mundo de los negocios es, a priori, territorio masculino. “Quizás los hombres tienen más posiciones de trabajo. Por eso, Voces Vitales impulsa a las mujeres que tienen que estar en los lugares de toma de liderazgo, pero no a cualquier precio”, dice Irene. Por su parte, Regina coincide: “Las decisiones hoy en día las toman los hombres, pero en VV existe una complementariedad, porque no es una organización feminista ni es ‘uno contra el otro’, sino uno con el otro”.

A su vez, Harff destaca el rol de la mujer: “Creo que las mujeres, aunque no tengamos una historia amplia en emprendimientos, tenemos, en esta época, la gran oportunidad. Estamos más capacitadas que los hombres para hacer emprendimientos”.

El emprendedurismo no queda de lado. Para nada. Tal es así que tanto Irene como Regina están vinculadas de una u otra forma a los negocios propios. Irene, con el asesoramiento a empresas que da en la Bolsa, y Regina por el hecho de tener en Tucumán un emprendimiento de moda. “El proyecto se llama Godan (en malayo significa “tentación”). La idea era hacer algo difícil desde el nombre, que apunta a cubrir la necesidad de consumo de las mujeres ABC 1”, cuenta Regina y concluye: “Empezamos con ferias y ahora tenemos un showroom en Barrio Norte en San Miguel de Tucumán y analizamos poner un local a la calle. El showroom acá no es muy común. Tener un ambiente para hacerlo es totalmente innovador para la provincia”.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos

Notas Relacionadas