Quién es Jordan Belfort, el verdadero
Economía Creativa

Quién es Jordan Belfort, el verdadero "Lobo de Wall Street"

Presumía haber ganado US$ 12 millones en 3 minutos. Antes de caer preso 22 meses vivió una vida de excesos, que incluyó cocaína y excentricidades. 

02 de Enero 2014

Lo quiso todo y lo quiso rápido. Dónde si no podía ser esta historia que en Wall Street, cuna de los negocios y las oportunidades. Porque quien no las encuentra las inventa, y eso hizo Jordan Belfort, ambicioso corredor de bolsa y chico malo de las finanzas. Supo ser el número uno y, después, terminó preso y devolviendo US$ 100 millones. Un hombre de esas características llamó la atención del director Martin Scorsese, quien convocó a Leonardo Di Caprio para darle vida en la ficción.

Todo comenzó cuando tenía 24 años y fundó la firma bursátil Stratton Oakmont, a mitad de los 90. Era el niño estrella y una amenaza del micro mundo broker. Infló el precio de participaciones en empresas que todavía no cotizaban y se las vendió a sus clientes en paquetes que incluían acciones de compañías reconocidas. No sólo eso: vendía bonos basura con altas tasa de rendimiento e igual riesgo.

Su nivel de ambición fue tan pero tan grande que ganó US$ 12 millones en 3 minutos, presumía de haber ganador US$ 50 millones en un año y su capacidad para generar dinero despertó el interés del FBI –que lo investigó- y de la mafia, que mandó a observadores a que aprendieran cómo era el negocio. Pero la furia del lobo por más y más no se aprende.



“Mis modelos fueron el personaje de Michael Douglas en Wall Street, Gordon Gekko, y el personaje de Richard Gere en Mujer Bonita”, contó Belfort en una entrevista al diario inglés The Telegraph. Y como yuppie lo tuvo todo: una Ferrari blanca porque una vez vio a Don Johnson manejando una en la serie Miami Vice; gastó US$ 700 mil en un hotel y encalló su barco –con un hidroavión y un helicóptero a bordo- en las costas del Mediterráneo, pese a que el capitán le advirtió que una tormenta se avecinaba.

Básicamente, hacía lo que quería: consumía drogas sin parar –llegó a aterrizar un helicóptero con un ojo tapado debido a su nivel de consumo-, destrozó la Ferrari y hasta organizó “lanzamientos de enanos”.

“Fui un chico muy inteligente y un gran vendedor… tenía todo dado para ganar dinero”, dijo en aquél momento. Mientras tanto, tras comprobarse sus estafas, terminó 22 meses en prisión (los cumplió en 2005) y escribió dos libros: El lobo de Wall Street (en 2008, y en el cual está basada la película) y Catching the wolf of Wall Street (en 2011). Su inestable vida lo llevó a divorciarse de su esposa Nadine, quien se quedó con sus dos hijos.

wolf_crop_1388694640882.jpgEl lobo. Con una carrera vertiginosa, mordió el polvo y terminó 22 meses en prisión. Foto: Prensa Paramount. 

Una de sus frases más emblemáticas explica su voracidad por ganar más y más, y por la cual se ganó el nombre de Lobo en Wall Street. “Nadie cuelga el teléfono hasta que el cliente compra o muere”, aseguró Belfort, quien ahora brinda conferencias y dejó su nivel de vida al límite para residir en un departamento de tres ambientes, lejos de la ostentación.

No es la primera vez, sin embargo, que Leonardo Di Caprio se mete en la piel de un estafador. En 2002, y bajo la dirección de Steven Spielberg, filmó "Atrápame si puedes", filme protagonizado junto a Tom Hanks, en el que interpreta la historia -verdadera- de Frank Abagnale Jr., un joven de 19 años que se hizo pasar por piloto de avión, pediatra y abogado y falsificó centenares de cheques, convirtiéndose en una amenaza para los bancos. 



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