El hombre que trabaja de vender ideas
Economía Creativa

El hombre que trabaja de vender ideas

Por Florencia Radici 09 de Marzo 2016

La tarjeta personal que Shmuel Ur usó durante varios años en el laboratorio de investigación de IBM en Haifa, Israel, tenía un cargo singular: "IBM Master Inventor". Durante los 16 años que estuvo en la Big Blue, Ur trabajó inventando cosas o, "resolviendo problemas". Luego, decidió convertirse en inventor independiente. Su track record: vendió más de 40 ideas para diferentes firmas, tiene más de 60 publicaciones profesionales, más de 45 patentes otorgadas y superó las 90 aplicaciones. 

En un mano a mano en exclusiva con este medio, en el marco de su visita a la Argentina, donde, entre otros eventos, dio una charla en la Universidad Torcuato Di Tella, Ur explica por qué la innovación es tan importante. Su modelo de negocios: gana dinero vendiendo ideas -o cobra un fee más un porcentaje de lo que se obtenga después por la idea, o trabaja para empresas, donde cobra por hora.

Piensa casi una idea por día y trata de vender una por semana. Su primer invento, en 1993, fue sobre impresión invisible. Lo hizo por su cuenta y es algo que se utiliza de forma habitual en la industria, pero se equivocó cuando vendió la patente y no ganó todo lo que hubiera podido. Uno de sus inventos más reconocidos es, usando el patrón de comportamiento del tango (baile del que es fanático), una guía para ayudar a los ciegos a moverse.

¿Se puede aprender o es algo innato?
Las dos. La mayoría de la gente no lo hace. Pero si uno trata y alguien lo ayuda, se puede convertir en inventor. Si trato de enseñarte, no sé si voy a tener éxito. Pero si no lo intento, seguro no lo vas a lograr. En IBM, entrené a varias personas para ser inventores. Algunas lo lograron, otras no. Así que no lo sé. Es un poco de las dos cosas. Hay que tener la habilidad, pero no sabés si la poseés hasta que lo intentes. 

¿Las empresas promueven la innovación?
Algunas promueven inventar desde adentro, pero la mayoría tiende a comprar los inventos de afuera. Pero, lo más común, es castigar a los inventores -y por castigar me refiero a no tener buenos resultados en la evaluación de performance porque se está "perdiendo" el tiempo en algo que no es exactamente el trabajo. Google es buena en esto, Microsoft también da libertad. 

¿Es difícil vivir de inventar?
Las primeras veces se fracasa. Pero hay que intentarlo. Probablemente la primera vez se fracase, pero la siguiente se haga mejor. Es muy difícil de predecir. Hay que anotar la idea, pagar la patente, que no suele ser muy cara, y también queda bien poner en el CV que uno tiene patents pending. La gente le tiene miedo al fracaso y termina sin hacer nada. 

¿De dónde provendrán los próximos grandes inventos?
Probablemente de la realidad virtual, la nanotecnología y los juegos. Y muchas cosas de la medicina, pero que tiene otro ritmo.

 

El original de esta nota fue publicada por El Cronista Comercial en el suplemento Management.



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1 Comentario

Escobar Santiago Reportar Responder

Soy estudiante de diseño industrial y tengo 3 patentes pendientes, Israel invirtió 500 millones de dolares en innovación gran diferencia con nuestro País que esta sojadizado me perdí la charla ojala la suban a youtube

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