Cómo evitar que la política arruine la mesa navideña
Economía Creativa

Cómo evitar que la política arruine la mesa navideña

El cambio de ciclo trae consigo nuevos puntos de vista que, en la fiesta de fin de año, pueden tomar otro tono.  Por Joaquín Garau 21 de Diciembre 2015

Desde cómo le jugó River al Barcelona hasta los problemas de Moria Casán con la justicia paraguaya, pasando por el escándalo Pampita-Vicuña-China Suárez, la mesa de Navidad se abre a múltiples temas a tratar, aunque al final un clásico de los últimos doce años aflorará y dividirá las aguas: la política argentina.

El desafío es uno solo: transitar la noche hasta que se sirva el pan dulce sin que los intercambios políticos suban de tono. “En la mesa de navidad se ve a la sociedad argentina, porque cuesta el diálogo. Y detrás de defender a un partido o política se encuentra el hecho de defender a su propia persona”, asegura Beatriz Goldberg, psicóloga y autora, entre otros, de Dime cómo te llevas con tu dinero y te diré quién eres

Mientras tanto, Claudia Gómez Prieto, Secretaria Académica de la Facultad de Psicología y Psicopedagogía de la Universidad Católica Argentina (UCA), asegura que “la primera cuestión es volver a tomar la discusión como lo que es. Padres con hijos, entre hermanos o pareja de novios con posiciones políticas diferentes pueden discutir. Pero es una pelea cuando en lugar de confrontar ideas se confrontan los vínculos, o quién es más inteligente o quién mejor posicionado o tiene una mejor mirada sobre la realidad”.

Al respecto, el filósofo y politólogo Marcos Novaro explica: “La política en la Argentina frecuentemente fue motivo de mucha crispación, en gran medida por ese espíritu de que la crisis o los momentos de cambios de ciclo se vinculan con fracasos o resignaciones”

Y aclara que “hay una vinculación de lo hedonista con la falta de racionalidad. Eso tiene que ver con el modo en que se discute política en la Argentina”.

De fondo, las últimas medidas económicas del presidente Mauricio Macri marcan la agenda que los medios de comunicación tratan día a día. Y eso se lleva a la mesa de fin de año. “Es imposible eludir el tema económico. Detrás de eso hay una visión de vida que entra en juego. Por ejemplo, si mandás a tu hijo a una escuela pública o privada, si tal familiar se merece el trabajo que tiene, quién tuvo mejor suerte económica”, retrata Goldberg, quien dice que “hay que poder escuchar al otro, pero sin matarlo, porque sin diálogo no podés aprender lo que otro te dice”.

Al respecto coincide Gómez Prieto. “Cualquier tema puede correr el velo de algo que ya había. En una discusión, muchas personas que participan esperan a que el otro termine de hablar para tener su propio diálogo. Eso tiene que ver con el tema de la propia seguridad de las personas, de un aspecto más narcisista, que uno vale a partir de esas demostraciones, que tener razón es más importante que cualquier cosa”, señala la psicóloga de la UCA, quien también dicta la materia Psicología Clínica de adultos, gereontes y familia.

Para Novaro, este debate recalcitrante es algo propio de la Argentina, ya que en otros países, como Estados Unidos, también hay divisiones políticas dentro de una familia, como demócratas y republicanos, pero todo tiene otro tono. “Pero la costumbre no es pelearse. Hay una distancia más pragmática que los argentinos no tenemos. Y eso es parte de la educación: las cosas pueden funcionar aunque no me gusten”, cuenta.

Eludir el tema podría entenderse como una solución, aunque es un parche endeble. “Lo que podemos proponer es hablar de este tema otro día. Usar el humor siempre ayuda”, dice Gómez Prieto, y aclara: “Hay que tener en claro que nos queremos y que aunque discutimos el cariño no está puesto en juego acá. Y estaría bueno que un día, alejado de las fiestas y sin mezclarlo, hablemos de ese tema”. Y suma, como un consejo: “Si van a tratar un tema ríspido, que sea breve”.

Cepo al dólar, retenciones, subsidios e Impuesto a las Ganancias son las espadas con las que unos y otros debatirán en la mesa de fin de año. Para Goldberg, detrás de eso hay otra cosa. “Hay algunos que agreden a lo económico, a Macri o a quien sea, y detrás está si vos sos de derecha, de izquierda, o tenés plata”, considera la psicóloga.

Para finalizar, Novaro propone que, además de tomarse la política de “manera pragmática” hay que verla “con ironía” y no por eso “caer en el cinismo”.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos

Notas Relacionadas