Buz Sawyer, de Hyper Island:
Economía Creativa

Buz Sawyer, de Hyper Island: "Si no fallás, no estás experimentando"

El director de Educación de la escuela sueca plantea que es necesario cambiar la mentalidad en la gestión empresaria para enfrentar los desafíos del nuevo escenario digital. Por Esteban Lafuente 05 de Febrero 2015

 


“Para las empresas y los individuos, hoy el cambio es motivado fundamentalmente por el mundo digital y conectado en el que vivimos”, plantea en diálogo con Apertura.com Buz Sawyer, director de Educación de Hyper Island, la escuela de creatividad digital nacida en Suecia que hoy se convirtió en una institución referente global en materia de innovación.

El desarrollo de nuevas plataformas y redes sociales; los cambios en la gestión de empresas, desde grandes corporaciones hasta pequeña start ups; y los nuevos hábitos de los consumidores son algunos de los temas que atrapan a Sawyer, quien trabajó durante más de tres décadas en agencias como Wieden + Kennedy, BBDO Nueva York y Cheil y hoy se encuentra enfocado en el universo formativo.

Buz Sawyer Hyper IslandDixit. "El fracaso es una fuerza positiva", planteó Buz Sawyer, director de Educación de Hyper Island.

De paso por Buenos Aires, donde llegó para presentar la primera Master Class que Hyper Island dará en el país entre el 11 y el 13 de marzo, recibió a Apertura.com para un exclusivo mano a mano donde compartió su visión sobre innovación y el futuro de la gestión empresaria en el contexto conectado.

-¿Cómo define este escenario de cambios?
-Creo que vivimos en un mundo red, donde todo está conectado. Eso tiene un impacto dramático en la forma en que todos trabajamos y hacemos negocios. No se trata de algo tecnológico. La tecnología está y es lo que permite todo lo demás. Se trata, finamente, de cómo las personas viven su vida, que es totalmente distinto a lo que era años atrás, y debemos prepararnos para eso, con prácticas distintas a las que teníamos hace tiempo.

-¿Qué implicancias tiene ese cambio? ¿Dónde lo advierte?
-Lo que vemos aquí en América latina, que es cierto en todo el mundo pero acá es particularmente relevante, es que las compañías, los individuos y las agencias de publicidad están en apuros por los cambios que vienen en el comportamiento de los consumidores, estimulados por el entorno digital. Aquí es donde Hyper Island intenta trabajar, para brindar herramientas para que cada empresa pueda prosperar e incorpore la innovación en la forma en que operan. Intentar ver cómo se empieza a ver el mundo desde la mirada del consumidor y no desde un enfoque industrial. Ese es un gran cambio dentro de las compañías, y mucho de eso tiene que ver con una adaptación cultural.

-¿Cómo observa el rol de los ejecutivos y el management en este contexto?
-Pienso que muchos profesionales están realmente aterrados. El cambio es algo muy atemorizante, y muchas empresas, y esto es algo que veo en cada compañía que visito, es que en algún lugar saben que tienen que cambiar, pero tienen resistencia a eso. Hay como una especie de ‘Estamos contentos de hacer las cosas como las venimos haciendo’. Y yo les contesto ‘Ok, está perfecto, quieren ser como Eastman Kodak’. Ellos dijeron ‘A la mierd... con todo lo digital. Nosotros hacemos mucha plata vendiendo papel fotográfico y películas, y queremos seguir haciendo esto, no vamos a cambiar’. Es interesante. Mi papá era uno de los ejecutivos de Kodak que tomó esa decisión, así que es una historia bastante personal esto de ver gente que no asume cambios. Parte de lo que hacemos en Hyper Island es hacer que la gente se de cuenta que es un tema realmente grande, y que ellos tienen que ser parte de este nuevo contexto y dejar atrás ese miedo. Nosotros les damos herramientas para empezar a pensar hacia adelante.
 

-¿Cómo es el camino para implementar este cambio de enfoque?
-Es más fácil decirlo que hacerlo. Crecí en agencias de publicidad, y en aquella época las empresas le decían al consumidor qué hacer. Hoy el consumidor está a cargo, tienen acceso a todo con su teléfono y otros dispositivos, con Internet y demás. En este contexto, las marcas no están más al mando, y por esa situación las empresas tienen que operar de otra manera. No es solo la gente de marketing, es también el área de finanzas, las personas de investigación y desarrollo. Toda la organización, básicamente, tiene que asumir un enfoque distinto de su actividad. Eso es difícil para muchas compañías, porque les gusta el confort natural del modo en que se realizaron las cosas. Integración, colaboración y co-creación son las claves, pero requieren un mindset completamente diferente en las compañías. Todavía hay ejecutivos que piensan ‘Esta es mi área’, pero para ser exitoso hay que tener un enfoque más abierto.

-¿Es distinta la situación para las start ups?
-Es mucho más fácil para ellos, porque no tienen legados. Así es como trabajan en el Silicon Valley y otros lugares. Es todo experimentación, de un modo veloz y de aprendizaje de cada fracaso. En Hyper Island ayudamos a las personas a asumir la noción de fracaso. Si no fallás, no estás experimentando, y si no estás experimentando, no vas a ir para adelante. Es entender que el fracaso es una fuerza positiva.

-¿Cómo impacta este escenario en el día a día de la gestión?
-Es uno de los puntos más críticos para cualquier compañía. Si el CEO no está teniendo este tipo de conversaciones, hay un problema, pero creo que muchos lo están haciendo. El desafío para muchas grandes empresas es cómo rearmar el avión mientras está en el aire. No es posible correrse del core business, cualquiera sea, pero el tema es buscar nuevas formas de hacerlo. Hay un montón de empresas que están experimentando en nuevas áreas y mirando las cosas desde distintas perspectivas. Y muchas lo tienen que hacer porque si no su actividad se puede terminar. El caso de Kodak es otra vez un ejemplo. Su slogan hablaba de crear y compartir memorias. Era brillante, pero si hubieran estado verdaderamente en esa idea hubieran apostado por lo digital. Yo diría que Kodak no estaba verdaderamente en el negocio de crear memorias, sino en el negocio de fabricar productos fotosintéticos a gran escala. Eran realmente buenos. Hicieron mucha plata. Pero tenían que cambiar.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos

Notas Relacionadas