Mario Quintana: “Bajar el costo del capital es primordial”
Economía

Mario Quintana: “Bajar el costo del capital es primordial”

El coordinador económico del Gabinete y cofundador del fondo Pegasus habló en exclusiva con Apertura.com. Cómo proyecta la inversión que llegará y qué rol pueden cumplir sus pares tradicionales: los emprendedores.

Por Flavio Cannilla 13 de Septiembre 2016

Mario Quintana (48) es hoy considerado uno de los hombres más influyentes del Gobierno. Como vicejefes de Gabinete tiene la demandante tarea de coordinar las acciones de las varias cabezas que presenta el Gabinete del presidente Macri. Cofundador del fondo Pegasus y creador de la cadena de retail Farmacity, fue una de las figuras claves para destrabar y agilizar el acuerdo con los holdouts, en abril. Apertura.com lo encontró en los largos pasillos del CCK, donde se lo vio charlando animadamente con Facundo Gómez Minujín, head de JP Morgan Argentina, y Luis Caputo, del equipo del ministro Alfonso Prat-Gay. En diálogo con este medio, Quintana sostuvo que las inversiones ya arrancaron pero que tardan en hacerse tangibles. Su pasado cómo emprendedor sin capital.

¿Cómo evalúan el primer día de este MiniDavos?
Creo que este evento es un hito muy importante de reinsertar a nuestro país en el mundo. Creoq eu la visita de empresas de más de 60 países, representadas, en muchos casos, por los presidentes por los CEOs o líderes globales es una muestra cabal del entusiasmo que empieza a generar nuestro país en el mundo inversor. He tenido conversar con varios y transmiten un entusiasmo que emociona.

Emocionan pero parecería que algo están esperando.
No, no lo veo así. Creo que siempre, cuando uno ve los grandes procesos de cambio, la reacción de la inversión siempre arranca por los productos más líquidos. Llegar a los productos más tangibles siempre le lleva más tiempo. Usted piense que del default salimos en el mes de abril. Desde esa fecha a agosto, se colocaron casi US$ 32.000 millones entre deuda del Estado, deuda de las provincias y de las corporaciones. Eso significa que el mundo inversor ya llegó a la Argentina o como dicen algunos, la lluvia de dólares. ¿Por qué se da esa dinámica? Porque la decisión de comprar un bono se toma muy rápido y la acción de construir un puente o una central energética lleva más tiempo. Pero todos esos proyectos ya arrancaron, ya están. No es que se está especulando para esperar un hito. Ya arrancó y pronto se va a estar viendo en las calles.

La Argentina tiene una experiencia reciente no demasiada positiva con anuncios y la llegada de capitales. ¿Porque se espera con esa comunicación tan positiva?
Nosotros vamos comunicando las obras a medida que se confirman en el inicio de su proceso de concreción. Nosotros no queremos cometer la imprudencia de comunicar obras que después no se ejecutan. No queremos que la ansiedad nos haga anticipar comunicación. En el caso de las empresas privadas, muchos anuncios han sido hechos. Inclusive, cuando alguna repartición de nuestro gobierno sumó esos anuncios, que también eran más de US$ 30.000 millones, se decía: “son cosas que no ocurren”. Aquel que conoce el funcionamiento de una empresa, en la cual se toma una decisión de un plan de inversión, hasta que empieza el proceso de ejecución pasan semanas o meses; depende del proyecto. Eso no significa que eso esté ocurriendo. Yo creo que este proceso de inversión ya arrancó y como todos los procesos económicos no se le puede poner una fecha cierta. Son procesos que se mueven en el tiempo.

De sus charlas con los representantes internacionales de empresas, ¿qué le piden ellos para hacer su apuesta más clara o, incluso, apostar más?
Ellos ya están apostando. La verdad es que todos los que yo hablé, todos lo están haciendo. Ellos lo que dicen es que valoran el liderazgo que impuso el presidente Macri para la nueva Argentina. Y sobre ese rumbo apuestan. Muchas veces el que está más cerca en la trinchera solo puede ver el árbol y no el bosque y por eso duda, pero muchos otros que están aquí ya están apostando.

La inflación parece confirmar la tendencia a la baja, los mercados internacionales volvieron a aceptar al país entre los suyos. Lo más duro parece haberse hecho, más allá de la cuestión de las tarifas. Hacia el 2017, ¿qué ven como retos y qué como oportunidades?
El primer reto al que nos convocó el Presidente es acabar con la pobreza en la Argentina. En ese sentido, todo lo que se hizo, que fue asentar las bases para la inversión y la creación de empleo es un primer paso, pero el camino es largo. Nosotros sabemos que, en el primer semestre de este año, las medidas correctivas iban a generar dolor en el bolsillo de muchas familias argentinas. Por eso, pusimos todas las medidas paliativas para cuidar a los que menos tienen. Pero reconocemos   este desafío de superar décadas de pobreza cronificada, que generó 14 millones de hermanos viviendo en condiciones que no tienen que ser en un país que tiene las riquezas como las que tiene la Argentina, que están esperando que todo el entusiasmo se vuelque a la creación de empleo. Obviamente esa es nuestra meta, por eso tenemos el Plan de Productivo Nacional, que busca atacar en ocho ejes transversales para dejar atrás los años de volatilidad y convertirse en una economía competitiva y productiva, donde la generación de empleo no sea a costa de salarios bajos sino a costa de triunfar en el mundo.

Siendo usted un emprendedor de primera hora. ¿Qué más se puede hacer para que el emprendedorismo derrame en la economías?
Nosotros necesitamos facilitarle la vida a los emprendedores. Por eso, la Ley de Emprendedorismo que mandamos al Congreso. Esperamos que el Congreso apruebe raudamente porque lo que más necesitamos es hacerle el capital más disponible a los emprendedores. Yo fui un emprendedor sin capital, porque no traía capital de familia y trabajé mucho para lograr los fondos necesarios para realizar los emprendimientos. Es en ese sentido que digo que bajar el costo del capital es primordial y, justamente, es también el primero entre los ejes mencionados. Creo que mucho hemos hecho unificando el mercado cambiario, saliendo del default, atacando la inflación. Pero no con el ojo en las grandes corporaciones. Ellas tienen acceso al capital, si bien hoy lo tienen más barato y eso también es bueno. Pero esto es fundamentalmente para las familias, para que puedan acceder a un crédito hipotecario y para los emprendedores que tienen ideas, que tienen ganas, motivación y talento pero no plata; para que puedan convertir ese sueño en una empresa. Eso para mí es una eslabón esencial de la nueva Argentina, de primera prioridad.

¿Habrá una segunda versión del Foro?
Terminemos primero este. No seas tan ansioso (ríe).



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