Los vicepresidentes que más dolores de cabeza le dieron a la Casa Rosada
Economía

Los vicepresidentes que más dolores de cabeza le dieron a la Casa Rosada

En los últimos 60 años, los segundos en la línea de sucesión tuvieron gran protagonismo. Renuncias, problemas con la Justicia y deseos de otros caminos políticos. 30 de Mayo 2014

En la historia argentina, los vicepresidentes fueron dolores de cabeza para los presidentes. Renuncias o escándalos políticos los alejaron de la Casa Rosada y dejaron a sus compañeros de fórmula con un gran peso encima.

Frondizi, Gómez y las Fuerzas Armadas
Uno de los primeros casos se dio en noviembre de 1958, cuando Alejandro Gómez, vicepresidente de Arturo Frondizi, pegó el portazo. Los rumores en torno a la renuncia hablaron de un acercamiento de Gómez con las fuerzas armadas, que en aquél entonces habían protagonizado una serie de levantamientos ante el gobierno democrático. Gómez escribió en su biografía, "Un siglo... una vida, de la soberanía a la dependencia",  que “divergencias fundamentales con Frondizi" precipitaron su salida. En 1962, las fuerzas armadas terminaron con el gobierno frondizista y José María Guido, presidente del Senado, ocupó su lugar. Gómez falleció en 2005, a los 96 años.

Duhalde y el sillón bonaerense
Otro vicepresidente que pegó el portazo fue Eduardo Duhalde. Duhalde llegó a la vicepresidencia en 1989, con Carlos Menem como cabeza de fórmula. Pero luego de dos años ejerciendo el cargo, renunció para presentarse como candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires.  

undefined

Caminos distintos. Eduardo Duhalde dejó la vicepresidencia y fue tras la gobernación. Foto: Archivo Apertura.

Duhalde logró su cometido y llegó al sillón bonaerense. Estuvo entre 1991 y 1995 y luego logró la reelección. Se despidió en 1999 de esa función.

La Alianza y “Chacho” Álvarez
Con el gobierno de Menem finalizado, la fórmula ganadora fue Fernando De la Rúa-Carlos Álvarez. El 6 de octubre de 2000, la Alianza, la unión política que los había llevado a la presidencia, sufrió su primer resquebrajamiento: Carlos “Chacho” Álvarez dejó la vicepresidencia. La causa de su renuncia se debió, según se dijo en aquél entonces, por los cambios de Gabinete que había dispuesto De la Rúa. 

Álvarez estaba en desacuerdo con la permanencia de Fernando de Santibañes, jefe de la SIDE, y Alberto Flamarique, secretario general de la Presidencia. Ambos estaban en la mira por los supuestos sobornos del Senado. Flamarique renunció 24 horas después de haber sido nombrado. Santibañes continuó en su puesto. “Aquí no hay crisis”, aseguró De la Rúa en Cadena Nacional. Álvarez disparó: “Estoy convencido de que estamos en una crisis terminal en la forma de hacer política, del vínculo entre la política y la gente”.

Cristina y el “no positivo”
El paso de las filas de la Unión Cívica Radical (UCR) al kirchnerismo le valió, al ex gobernador de Mendoza, Julio Cobos, la expulsión del partido. Cobos formaba parte de los llamados “Radicales K”, hombres de la UCR que adherían a la gestión de los Kirchner.

Para su primera candidatura a presidenta, Cristina Fernández de Kirchner estuvo acompañada en la fórmula por Julio Cobos.

undefined

Internas del poder. Lo que empezó bien, terminó mal tras el "no positivo". Foto: Archivo Apertura.

La relación se desarrolló sin sobresaltos hasta que, durante la crisis del campo, en 2009, el mendocino votó en contra del gobierno en el desempate en el Senado.

Si bien Cobos cumplió su mandato, su relación con Néstor Kirchner y con la presidenta jamás volvió a ser la misma. Hoy la política lo encuentra dentro de UNEN, espacio en el que convive, entre otros, con sus ex aliados radicales.

Boudou y Ciccone
El 5 de mayo de 2008, Amado Boudou llegó a la dirección ejecutiva de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). Oriundo de Mar del Plata, su suerte política cambió radicalmente y pasó al ministerio de Economía en poco tiempo. Luego, en 2011, Cristina lo eligió como compañero para su reelección.

undefined

El elegido. Boudou fue catapultado de ministro a vicepresidente. Foto: Télam.

Con gran respaldo en las urnas -54 por ciento del electorado- la fórmula Fernández-Boudou se impuso y comenzó el tercer período del kirchnerismo –segundo de Cristina- al frente de la Casa Rosada.

Sin embargo, los problemas no tardaron en aparecer y el rol de Boudou en la quiebra de la empresa Ciccone Calcográfica se tradujeron en dolores de cabeza para la presidenta. Su presunta relación con los ex dueños, la posible participación de su amigo José María Núñez Carmona y la llamada a indagatoria por parte del juez Ariel Lijo le valieron la entrada al grupo de vicepresidentes que, queriéndolo o no, generaron ruido en el ámbito político. 



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos

Notas Relacionadas