La llegada de los drones
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La llegada de los drones

Equipos voladores manejados a distancia ya surcan los cielos del mundo con fines de todo tipo. Qué esperar.

 

15 de Abril 2013




Hay dos maneras de verlo. Una más cándida, relacionada con el entretenimiento y los servicios, y otra mucho más compleja, que se acerca a la industria bélica y la invasión a la privacidad. Pero ambos enfoques son clave para entender una tecnología polémica que vuelve a acercar la ciencia ficción a la realidad: los drones. Drone es el nombre coloquial dado a los vehículos aéreos no tripulados (VANT en inglés).

Así dicho, uno puede pensar en un símil de los autos a radiocontrol, pero navegando los cielos. Y, si bien es cierto que esa es su base más cercana al mundo del hobby, hoy comienza a ser simple y económico sumarle una cámara o armas a estos aparatos. Allí el tema empieza a ponerse escabroso e impredecible.

Aunque en los últimos dos años, con su participación en la inteligencia pre asesinato de Osama Bin Laden y el uso como bombarderos por parte del ejército israelí en el conflicto con Gaza a fines de 2012, los drones se destacaron, estos son usados por aficionados y por ejércitos como el estadounidense desde hace más de 10 años. Luego del atentado del 11 de septiembre de 2001, el crecimiento en su adopción fue exponencial. Hoy se calcula que hay más de 10.000 drones militares en uso por el ejército estadounidense.

Sin embargo, en los últimos años, surgieron varios start ups que quieren generar masa crítica para bajar los costos de drones que hoy se pueden conseguir por US$ 30.000. Quizás parece mucho dinero, pero frente a otras opciones para tareas similares, helicópteros por ejemplo, los costos son relativamente bajos y, si el mercado se libera y no se regula, en un futuro no muy lejano los drones podrían ser usados masivamente por personas sin ninguna relación con instituciones policiales o militares. Los drones, como suele suceder con las “nuevas” tecnologías, tienen tantos detractores como defensores. Un recorrido por las posibles aplicaciones.

Tres usos polémicos

• El bélico: National Geographic dice que hay más de 50 países con drones militares. Muchos de ellos tienen peso en el tablero mundial: China, Estados Unidos, Irán e Israel tienen sus propios fabricantes. De hecho, el último país los usó en sus ataques a Gaza, donde suelen ser reconocidos por un zumbido mecánico similar al de un enjambre de abejas, y Hamas los capturó como trofeos de guerra.

• Privacidad: las cámaras en las calles son criticadas, pero siempre está claro que no van más allá de su rango de visión. ¿Qué pasará con la drones que podrán mirar nuestro patio a un precio infinitamente menor?

• Existen drones autónomos que no necesitan de un humano que los comande ya que están dotados de inteligencia artificial. Uno de los cuestionamientos más fuertes: su posible uso en guerras y la polémica en caso de errores al elegir el blanco.

Tres usos positivos

• Para saber dónde comenzó un fuego en la montaña con los drones se puede sobrevolar el terreno con transmisión en vivo en video.

• Ayudarán a encontrar personas perdidas en amplios terrenos ya que estos drones pueden contar con sensores de calor.

• A distancia, se podrán analizar patrones de siembra, embotellamientos, construcciones. Más allá de las implicancias sociales, políticas y bélicas, también hay una pata normativa: son pocos los territorios que permiten el tránsito aéreo de drones. Barack Obama propuso que los Estados Unidos permita surcar los cielos a estos robots en todo su territorio para septiembre de 2015.



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