El sueño de una Argentina emprendedora

16 de Noviembre 2012




Durante gran parte de nuestras vidas los emprendedores soñamos. Soñamos con crear un proyecto propio, con crecer más allá de nuestras fronteras, con desarrollar una idea que genere impacto en la sociedad. Todos soñamos con aportar algo que cambie la realidad en la que vivimos.

Pero tenemos otra particularidad: nos sentimos parte de un colectivo. Poseemos un fuerte sentido de pertenencia que nos vincula de un modo especial. Es natural, transitamos los mismos caminos y por eso, los emprendedores también soñamos en conjunto. Es un sueño unánime, una Argentina emprendedora.

Un país que apalanque y desarrolle su economía estratégicamente a partir de emprendimientos. En donde los emprendedores tengan éxito 'gracias a' y no 'a pesar del' contexto. Una Argentina que sea capaz de seducir a talentos de todo el mundo. En definitiva, una Argentina que logre generar las bases de un ecosistema que permita emprender más y mejor. Un sueño que está en plena construcción.

El excelente nivel de las actividades de la Semana Global del Emprendedor 2012 -del 12 al 18 de noviembre- que solamente durante el 'Día del emprendedor Porteño' espera reunir a más de 2.500 personas en diferentes cursos y tallares, es una muestra patente de que esta construcción se ha consolidado y tiende a expandirse.

Es que el rol de los emprendedores en los últimos años se ha resignificado aquí y en el mundo. Es innegable que la economía ha modificado sus paradigmas y ha encontrando en el emprendedurismo un nuevo motor. En los últimos 10 años, el 90% de los nuevos puestos de trabajo en los Estados Unidos y el 80% de los de China fueron generados a partir de emprendedores. En Latinoamérica se estima que el 88% del empleo nace a partir de las pymes. En Europa casi el 97% de todas las empresas existentes son pequeñas o medianas.

A pesar de ello, es necesario seguir afianzando el camino hacia una Argentina emprendedora a través del fortalecimiento y el desarrollo de herramientas para emprender mejor. Hoy, el el 47% de los emprendedores que inician proyectos en el país lo hacen por necesidad y no por convicción. Dato que, entre otras cosas, sirve para explicar por qué somos uno de los 10 países en el mundo con mayor tasa de emprendedurismo y a la vez uno de los últimos en tasa de éxito de esos emprendimientos. Emprendemos mucho, pero mal.

Nuestro mayor desafío debe ser transformar esta realidad. Para lograrlo, necesitamos un cambio cultural que permita que cada vez más personas se sumen a las iniciativas emprendedoras; que incentive una mayor articulación entre el Estado, instituciones académicas, empresarios, ONGs y medios de comunicación, para crear y apoyar políticas comunes. Un cambio en el cual el emprendedor tome la iniciativa y sea quien lidere el proceso.

Para eso, los emprendedores debemos trascender las barreras de nuestro entorno más próximo y comprometernos con el rol social que comenzaremos a ocupar. Un rol más activo que ayude a acelerar las condiciones para que el sueño conjunto de una Argentina Emprendedora se transforme en realidad. Para que iniciativas como la Semana del Emprendedor tengan cada vez más repercusión. En definitiva, para que podamos soñar todavía mucho más.


La edición original de este artículo se publicó por primera vez en el suplemento PYME de El Cronista (15.11.2012).



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