En Silicon Valley, el hardware está de moda de nuevo

En Silicon Valley, el hardware está de moda de nuevo

 Las compañías volvieron a poner el ojo sobre la terminación y el diseño de sus productos. El caso Apple.

25 de Julio 2012




Desde mediados de los ’90, Liam Casey, CEO de PCH International, ha ayudado a las compañías tecnológicas con la peor tarea de Silicon Valley: construir hardware. Desde hace muchos años se considera un trabajo de costado -sucio, complicado, con bajos márgenes, por debajo de la dignidad de las compañías de software. Mucho mejor escribir unos pocos algoritmos brillantes y luego juntar ganancias al venderlos una y otra vez. PCH se especializó en ayudar a los fabricantes de gadgets a tercerizar lo mayor posible, encontrando fabricantes internacionales baratos, transmitiendo cadenas de suministro y negociando contratos de transporte de carga área.

Casey últimamente notó una apreciación renovada por las tuercas y los tornillos. Silicon Valley está interesado en el hardware de nuevo, y Casey está cabalgando sobre la tendencia. A principios de año, PCH compró una pequeña consultora de ingeniería en San Francisco llamada Lime Lab. Planea contratar 30 expertos de desarrollo de producto hacia fines de año, de China, para ayudar a los clientes a diseñar y construir sus productos. “El hardware es el nuevo software”, dice Casey, que agrega que la unidad tiene contratos cerrados por US$ 10 millones.

El 18 de junio, Microsoft reveló un par de tabletas caseras Surface, un movimiento que pone a la compañía en competencia directa con sus tradicionales socios de PC. En lugar de pavonearse sobre las aplicaciones del aparato, los ejecutivos de Microsoft se entusiasmaron sobre su terminación de magnesio, su soporte y una cubierta inteligente que funciona también como teclado. Menos de dos semanas después, Google anunció que había trabajado con el fabricante de laptop Asustek Computer para construir su propia tablet, la Nexus 7. De repente es difícil encontrar una gran compañía tecnológica que trafique solo en bits. Amazon ha estado haciendo Kindles desde 2007. Oracle compró al fabricante de servidores Sun Microsystems en 2009 para envolver sus bases de datos en hierro.

Silicon Valley - AppleDurante décadas, la sabiduría aceptada en el Valle era que la mejor manera de hacerse rico era construyendo software. Al enganchar al mundo con Windows y Office -y tercerizar el negocio de bajo margen de construcción, venta y servicio de computación del hardware- Microsoft creó un negocio extraordinariamente rentable y se convirtió en la compañía de tecnología más valorada del mundo. Oracle siguió el mismo libro en el mundo de centros de datos, igual que Google en búsqueda web. IBM prosperó luego de venderle su unidad de PC a Lenovo, de China, en 2004, permitiéndole enfocarse en aplicaciones corporativas y actuaciones de consultoría. Dell se convirtió en el modelo para los fabricantes de hardware, que innovó sobre todo al descubrir cómo vender aparatos commodity de forma más barata que los otros.

“Todos pensaron que podían hacer que otra persona hiciera el trabajo duro”, dice Hartmut Esslinger, el fundador de Frog Design que ayudó a crear la primera computadora Apple Macintosh. La idea de que un proceso de diseño y producción de 20 meses pudiera ser manejado al asignar un par de ingenieros para encontrar una fábrica china “era demasiado fácil y seductor”, dice. “Ahora se están dando cuenta de que sus socios de hardware no tienen la visión de crear algo holístico. Mientras tanto, Apple se está comiendo su desayuno, almuerzo y cena”.

El fenomenal éxito de Apple durante la última década ha traído al hardware de vuelta a la moda. Al controlar todos los aspectos de un producto -el equipo físico, el software y un servicio online que conecta todo- crea productos que los clientes están dispuestos a pagar con un premium para poseer. Horace Dediu, que maneja la firma de análisis de patrimonio Asymco, estima que Microsoft gana unos US$ 78 de margen operativo en cada PC vendida. Apple, mientras tanto, tiene US$ 195 de ganancia por cada iPad. En 2011, Apple ganó más que Microsoft (US$ 26.000 millones en ganancias netas, versus US$ 23.000 millones) por primera vez desde 1990.

Se ha vuelto mucho menos doloroso construir gadgets, incluso para el hombre pequeño. Marc Barros, co-fundador del fabricante de cámaras Contour, dice que los retailers como Best Buy pueden comerse hasta US$ 70 en un aparato de US$ 200. En la era de social media y e-commerce, él puede venderle directamente a los consumidores. Si los inversores profesionales no arriesgan su dinero en un startup de hardware, los emprendedores se pueden volcar a Kickstarter u otro sitio de crowdfunding y salir con millones. Y un ecosistema de proveedores de servicio de hardware están ayudando a hacer más eficientes las operaciones; Barros está en conversaciones con PCH International y espera reducir su “costo sin ganancia” (como depósitos y envíos) de 15 por ciento a 5 por ciento en el precio de venta.

Las descripciones como una compañía de software o una compañía de hardware tienen cada vez menos significado. “No es que las líneas estén un poco más borrosas ahora”, dice Steve Perlman, un entrepreneur serial cuya última compañía es un servicio de gaming online llamado OnLive. “Esencialmente se borraron”. En el pasado, los brillantes que escribían códigos tendían a ganar los mayores paquetes de pago en el Valle. Ahora incluso Facebook, el chico de poster de la era de social media, está pagando muchos dólares para contratar diseñadores de productos, posiblemente para construir un teléfono, según un ejecutivo que compite con la red social por talento y pidió no ser identificado porque los planes de Facebook no son públicos.

El renovado interés en hardware incluso está estimulando un boom de fabricación de costado. Este mes, Tesla Motors comenzó a lanzar sus sedanes Modelo S, que se producen en una fábrica de Fremont (California), no lejos de donde se cerró en los ’90 una planta de manufactura de Apple. A principios de año, Advanced Micro Devices (AMD) gastó US$ 330 millones para adquirir SeaMicro, un startup que diseña y construye servidores especializados en Silicon Valley. Google, también, está fabricando su nuevo aparato de entretenimiento Nexus Q en el área de la Bahía.

El hardware es tan importante en algunas industrias -especialmente en aquellas que lidian con consumo de medios- que podría ser la diferencia entre la vida y la muerte. El e-reader Nook le dio a Barnes & Noble una posibilidad de pelea, mientras que Borders, su rival sin gadget, entró en bancarrota en 2011. Dice Perlman: “En algunos negocios, o uno hace el hardware o no sobrevive”.



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1 Comentario

Editor80 CMS Reportar Responder

HARDWARE QUE EN ARGENTINA NO VAMOS A VER SI NO ES INGRESADO DE CONTRABANDO.

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