Apple vs. Samsung: el backstage de la batalla judicial

Apple vs. Samsung: el backstage de la batalla judicial

Las dos compañías de tecnología se enfrentan en los tribunales por los derechos de sus invenciones. 

03 de Agosto 2012




El 9 de julio, un juez británico llamado Colin Birss determinó que es muy poco probable que las tablets de Samsung sean confundidas con el iPad de Apple, porque “no son tan cool”. En el usualmente bizarro mundo de las leyes de propiedad intelectual, estas fueron malas noticias para Apple.

Samsung
Las dos compañías, junto a varios otros rivales, están batallando en lo que a veces parece una corte global gratis para todos sobre quién inventó qué en smartphones y tablets.

De hecho, hay una forma para la lucha por la dominación en el mercado en ascenso de US$ 312.000 millones de aparatos móviles: Apple fue a por HTC y otros competidores que ve como representantes de otro enemigo -Android, el sistema operativo que Google le da a los fabricantes. El acercamiento abierto de Google amenaza el discurso de Apple a sus consumidores de que sus ofertas exclusivas, de “jardín tapiado” son diferentes y mejores.

Mientras que todos en el negocio tecnológico quieren ver cancheros, la determinación del juez Birss en el frente del Reino Unido de la Guerra Mundial IP, significó que los productos de la coreana eran lo suficientemente distintivos (no cool) como para no infringir los diseños registrados de Apple. El punto de ese round fue para Samsung.

Este es, sin embargo, un combate maratónico, o quizá una pelea en jaulas. Después de pelear durante los últimos dos años en cuatro continentes, los abogados de Apple y Samsung llevarán por primera vez sus altercados frente a un jurado estadounidense en un juicio que empezó la mañana del lunes pasado en la corte federal en San Jose, California.

Una vez vez que la jueza de los Estados Unidos Lucy Koh, ex litigadora de Silicon Valley, haya seleccionado a los jurados, los profanos arrastrados del jardín trasero de Apple tendrán que sortear las resmas y resmas de ambas compañías con reclamos de que su rival infringió patentes sobre diseño y tecnología. Están en juego miles de millones de dólares en daños potenciales (entre ambos, Samsung y Apple controla casi la mitad del mercado de smartphones; Apple solo tiene más de dos tercios del negocio de tablets).

Por más complicado que pueda sonar, Apple tratará de convencer a los jurados de una idea esencial: Samsung es un copión. “Samsung está en juicio porque tomó la decisión deliberada de copiar el iPhone y iPad de Apple”, declaró la compañía basada en Cupertino (California) en la frase inaugural de su documento clave previo al juicio con la corte. “Por más que lo intente”, añade el documento, “Samsung no puede desviar la atención de sus copias vía las patentes que impuso contra Apple”.

iphoneMiren, respondió Samsung en sus documentos, muchos productos que compiten parecen similares. “En esta demanda”, dijo la coreana, “Apple busca contener la competencia legítima y limitar las opciones del consumidor para mantener sus ganancias históricamente exorbitantes. Los teléfonos con Android fabricados por Samsung y otras compañías -de las cuales Apple demandó seriamente a todas en numerosas cortes del mundo- le ofrecen al consumidor un sistema operativo más flexible y abierto con mayores opciones de productos en una variable de precios como alternativa a los apartos de Apple, con un sistema único, caro y cerrado”.

El juicio podría bajarse hacia si un poco de copia es algo tan malo. Los documentos de Samsung indican que reconocerá que estudia al detalle los productos de su rival. Que algunos teléfonos y tablets de Samsung imitan el look y las características de las versiones de Apple está bastante fuera de discusión.

¿Y qué?, preguntará Samsung. Las innovaciones de Apple están construidas sobre productos anteriores realizados por numerosos rivales, dirá la compañía coreana, y la verdadera genialidad del fallecido Steve Jobs era hacer el marketing de esas innovaciones, no descubrirlas en primer lugar.

El sucesor de Jobs en Apple como CEO, Tim Cook, resumió la réplica de su compañía durante una entrevista en junio en la conferencia All Things D. “Es importante”, dijo Cook, “que Apple no sea el desarrollador del mundo”. Agregó: “Solamente queremos que las otras personas inventen sus propias cosas”.

Iniciada por Apple, esta batalla podría determinarse más por cómo la jueza Koh le explique al jurado las leyes relevantes más que por cualquier lealtad que ellos le tengan a las marcas. Una pregunta crucial es el estándar legal para la violación de patentes de diseño. Apoyándose en varios precedentes, Samsung dijo en su documento pre-juicio que Apple deberá probar que un consumidor común tendría que verse “engañado” al comprar una tablet o teléfono Samsung, creyendo que es de Apple. “La violación requiere una similaridad engañosa”, según la coreana.

Apple, según su documento, sostiene que la juez debería decirle a los jurados que el “engaño” no es necesario. Todo Apple cree que tiene que probar es “sustancialmente similar” -la teoría del copión. Cook, de Apple, y Choi Gee Sung, el ex CEO de Samsung, han tratado y fracasado en arreglar el caso en una mediación ordenada por la corte. Colgando sobre el conflicto está el confuso hecho de que, aparte de sus hostilidades legales, las dos compañías se necesitan fuertemente entre sí -Samsung es uno de los principales proveedores de Apple en chips de memoria flash, pantallas de display y otros componentes.

El ánimo que mueve al litigio, sin embargo, es profundo, especialmente del lado de Apple. En los últimos 18 meses de su vida, Jobs, que murió el 5 de octubre a los 56 años, estaba obsesionado con aplastar a Android. Según su biógrafo autorizado, Walter Isaacson, Jobs juró: “Voy a destruir a Android, porque es un producto robado. Estoy dispuesto a ir una guerra termonuclear por esto”.



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