Seguros de vida y retiro: la esperanza dentro de la industria
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Seguros de vida y retiro: la esperanza dentro de la industria

El segmento tiene un amplio horizonte para crecer y, además, una sintonía sin precedentes en las perspectivas oficiales y privadas. La promesas del Gobierno y los planes del sector. Las claves de un segmento que promete.

Por Melisa Marturano 20 de Agosto 2013




Muchos desafíos y más oportunidades. Tal es el panorama en el que se encuentra la industria de seguros de Vida y de Retiro en el mercado local. La visión es compartida por las compañías líderes, la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN), el Ministerio de Economía y la cámara que agrupa a las aseguradoras, según resaltaron a este medio.

Expertos y dirigentes coinciden en que, si bien el sector está en crecimiento, la Argentina es una sociedad “infraasegurada”, por lo que hablan de la necesidad de estimular una cultura aseguradora que permita lograr mejores resultados.

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Pero, sobre todo, según dicen a este medio, se espera un avance concreto y el anuncio de incentivos fiscales que permitirían eximir de un porcentaje del Impuesto a las Ganancias a quienes cuenten con pólizas de Vida y Retiro, ya que tales números que no se actualizan desde 1991.

La desgravación en Ganancias es el punto que genera más expectativa en relación con el Plan Estratégico del Seguro (Planes) 2012-2020, año en el que, según Juan Bontempo, titular de la SSN, se espera que el mercado asegurador represente el 5% del Producto Bruto Interno (PBI).

El impulso que falta

Entre junio de 2012 y marzo de este año, los seguros de Retiro individual facturaron $ 54,8 millones, mientras que los colectivos alcanzaron los $ 1.151 millones. En tanto, se lograron rendimientos por $ 1.495 millones en seguros de vida individual y $ 7.113 millones en los de vida colectivos. Todos los rubros, según los balances presentados por las compañías, obtuvieron mejoras con respecto al mismo mes de 2012 (el aumento fue de 7,97%, 32%, 20% y 25%, en forma respectiva).

Aún así, las aseguradoras que operan en el sector consideran que todavía queda un “gran potencial” a explotar. “En los últimos nueve años, este tipo de seguros viene creciendo bien, en un promedio de entre 7% y 8%, por encima del PBI. Pero para dar un salto importante, necesitamos incentivos fiscales para que la gente esté dispuesta a diferir consumo actual para aportarlo a su futura jubilación y a la protección de su familia”, considera Gabriel Chaufan, presidente de la Asociación de Aseguradores de Vida y Retiro (Avira).

Ese fue el debate que se generó durante el 6º Seminario Internacional de Seguros de Vida y Retiro, organizado por Avira y realizado el pasado 7 de agosto, en la Ciudad de Buenos Aires. Allí, Bontempo destacó que el mercado asegurador fue, “en 2012, el sector que más creció en el país” y vaticinó que los seguros de Vida y Retiro serán “el rubro que más crecerá”.

El titular de la SSN también se refirió al esperado anuncio con respecto a las medidas de incentivo fiscal que permitan impulsar al sector y dijo que, junto al Ministerio de Economía nacional, se está trabajando para modificar el límite de las deducciones impositivas “para lo cual, se estudian los impactos fiscales y globales en la economía”.

Este aspecto es uno de los más esperados por la industria y se viene debatiendo desde el año pasado en el marco del Planes. La idea del proyecto, presentado por Avira, es que se eleve hasta $7.030 anuales el monto que los asegurados paguen en concepto de seguros de Vida y que, luego, puedan deducir del Impuesto a las Ganancias. Para los seguros de Retiro, el límite propuesto es de $ 7.059. Los montos actuales se mantienen en $996,23 y $1.261,16, respectivamente, con lo cual se espera que, de anunciarse las nuevas medidas fiscales, los niveles de facturación de las compañías en estos rubros crezcan “exponencialmente”. El principal obstáculo es que, con esos topes de deducción impositiva, el Estado perdería entre $ 250 y $ 300 millones en recaudación fiscal.

“Somos muy optimistas porque se viene trabajando mucho para lograrlo. No se puede decir que va a anunciarse este año, pero tampoco podemos decir que eso no va a suceder”, explicó Chaufan a Seguros. De la mano de esas medidas, se está trabajando en un ‘monoproducto’ que todas las compañías ofrecerían de manera uniforme, que se llamará “Hoy para mañana” y recibiría esos beneficios impositivos. “Esto generaría un marco con una fuerte estructura normativa para que los individuos generen un ahorro complementario para su jubilación. Estamos trabajando con la Superintendencia para armarlo técnicamente y creemos que será un gran impulso para el sector”, añade el titular de Avira, aunque tampoco pudo asegurar una fecha de implementación.

Pensar en el futuro

Los seguros de Retiro funcionan como una jubilación complementaria que, al finalizar la etapa productiva activa de los asegurados, permiten contar con un capital que se va conformando mensualmente con el aporte de pequeños montos que pueden arrancar, en promedio, en los $ 300. Cada persona puede armar su plan acorde a su salario y sus capacidades de ahorro para contar con una renta vitalicia al momento de su retiro. “Hoy, para una mujer, teniendo en cuenta las tasas de mortalidad más usuales, se requiere contar con un fondo de $ 170.000 a los 60 años para poder cobrar $ 1.000 por mes. Parece una ‘locura’ en términos de montos, pero la clave es el tiempo, que tiene una potencia fundamental. La idea es empezar a aportar a una edad razonable”, aconseja Eneas Collado, gerente de Seguros de Retiro de San Cristóbal, compañía que lidera el rubro con el 26%. Hoy, el aporte promedio que realizan los clientes de la firma es de $ 538 mensuales.

Las rentas son ajustables por rendimientos de inversiones, dependiendo de la rentabilidad de la aseguradora, que suele oscilar entre el 18% y el 20% anual. Durante la etapa activa del asegurado, se puede reclamar el monto total del fondo aportado, aunque hay una quita del 5% por retiro anticipado.

De todos modos, las compañías consideran que el seguro de Retiro no está incorporado como práctica habitual en la Argentina. “En el modelo económico actual, a la gente le quema la plata en los bolsillos y prefiere consumir antes que ahorrar. La inflación percibida es de entre 25% y 30% y, si nosotros tenemos una rentabilidad de 20%, se ven más atraídos por el consumo, pero no advierten lo necesario que es contar con un ahorro a largo plazo”, evalúa Collado.

En ese sentido, María Inés Guzzi, gerente General de Swiss Medical Group Life, coincide: “Diversos estudios demuestran que la jubilación, bajo el actual sistema previsional y en un futuro no tan lejano, no va a ser suficiente. Por ejemplo, para que el sistema funcione bien, se necesitarían al menos 2,5 aportantes por cada persona retirada. Hoy, en la Argentina, esa relación apenas supera el 1. Asimismo, cuatro de cada 10 jubilaciones actuales corresponden a moratorias, por lo que son otorgadas sin aportes respaldatorios que compensen los nuevos egresos de fondos”. Empero, desde la compañía, se mantienen optimistas y, durante 2013, prevén un crecimiento de 42%, con respecto a 2012.

Paralelamente, se espera que el ‘monoproducto’ que se lanzaría junto a las nuevas medidas fiscales permita que los empleados de menores ingresos accedan a un seguro de Retiro, impulsados por el aporte de sus empleadores, que también necesitarían impulsos fiscales. “Es una práctica de crecimiento permanente para retener el talento en las empresas porque escasea y hay que cuidarlo. Nuestras encuestas arrojan que alrededor del 50% de las 200 empresas de mayor venta tiene plan de pensiones. Las proyecciones de longevidad mundial y el cambio demográfico que está enfrentando el mundo no nos permite distraernos con este tema”, plantea Ana María Weisz, directora de Seguros de Retiro de la consultora de Recursos Humanos Mercer.

Para la especialista, el impacto de esta práctica sería sustancial si se extendiera: “Imaginemos cómo podrían crecer los planes colectivos si el empleador pudiera deducir impuestos como en la mayor parte del mundo, cómo crecería el ahorro individual si las personas obtuvieran un beneficio impositivo”, comenta.

Potencial a explotar

Si bien los seguros de Vida vienen mostrando un crecimiento sostenido, todas las compañías consultadas por Seguros coincidieron en que es el sector que más se necesita impulsar. Chaufan ejemplificó que, distintos accidentes de gravedad que tuvieron gran impacto público en los últimos años, como las tragedias ferroviarias de Once, en 2012, y Castelar, en junio de este año, o la trágica explosión en un edificio en la ciudad de Rosario, la semana pasada, demuestran la necesidad de contar con seguros de Vida y la falta de previsión en la Argentina, donde la facturación es liderada por las pólizas para autos y las ART. “Ante semejantes tragedias, es poco lo que podemos hacer por las vidas, pero sí podemos minimizar los impactos económicos y, entre otros actores, restarle al Estado las cargas que significan”, avaló.

“El principal motor de crecimiento es el aumento de los canales de distribución y el mayor desafío lo presentan los seguros de Vida individual, donde vemos una gran oportunidad, ya que conociendo el valor de estos productos, tenemos un gran camino por recorrer para generar cultura de seguro en nuestra sociedad”, analizó Claudia Mundo, country Manager de MetLife Argentina, firma que muestra un crecimiento sostenido anual del orden del 33%.

En este contexto, resulta fundamental el rol del asesor de seguros para sugerir el plan más adecuado para cada persona. “El productor es el que puede analizar cada caso en particular y acercar propuestas a la medida de cada asegurado. El desa-fío está en trabajar para acercar a cada uno una propuesta que responda a sus necesidades reales de protección. Es importante tener una visión de largo plazo y planificar de manera estratégica para proteger a nuestras familias, bienes y proyectos. El seguro de Vida es un aliado, una herramienta útil de ahorro e inversión”, observa Marcelo Castagna, CEO de Seguros de Vida de Zurich. La empresa, una de las líderes del sector con una facturación de $ 451 millones en 2012, cuenta con distintas líneas de productos. La diversificación del rubro, en la industria, incluye desde planes especiales para mujeres, otros de inversión para distintos proyectos personales futuros y líneas que, por ejemplo, prevén la cobertura educacional de los hijos en caso de que sus padres fallezcan.

En relación con los motivos por los cuales no es común que las personas cuenten con este tipo de pólizas, Luis Chiappy, experto internacional y ex presidente de GAMA Internacional, la Asociación Internacional de Gerentes de Agencias de Seguros, resumió: “El mercado estadounidense es el más avanzado en el mundo, pero aún allí falta desarrollar potencialmente la industria de los seguros de vida. Es un área difícil porque estamos hablando de la muerte de las personas. Se necesita que la industria vaya al asegurado y no viceversa, hay que educar al consumidor sobre la necesidad y los beneficios de este tipo de seguros porque, de todos los activos materiales que puede tener un individuo, el más importante es su vida”.



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