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Los secretos de la Fórmula E, la categoría que vuelve a la Argentina

Logró que 1000 millones la siguieran en todo el mundo. Claves de un fenómeno que supo combinar sustentabilidad y redes sociales.

Por Carolina Potocar 18 de Diciembre 2015

Aunque se descree de su potencia, la Fórmula E está acelerando su crecimiento gracias a razones que exceden su inclusión en la FIA (Federación Internacional del Automóvil).

La competencia de autos eléctricos tuvo su primera edición el año pasado, circuito del que Buenos Aires fue parte en enero. A pesar de su novedad, su formato no pasó desapercibido, y este año la organización del evento y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidieron pasar la fecha al 6 de febrero, confiando en la multiplicación de su nivel de convocatoria. Detrás de esas altas expectativas se esconden dos factores claves: sustentabilidad e interacción digital.

La Fórmula E nació con respaldo. Su creador es Alejandro Agag, ex eurodiputado, empresario y yerno del ex presidente español José María Aznar. En su primera edición, la competencia contó con una inversión de 100 millones de euros y tuvo auspiciantes como Michelin, Qualcomm y Tag Heuer. En su segunda temporada, y a la vez su segundo paso por la Argentina, el E-Prix viene recargado.

“Visa, que auspiciaba normalmente el Mundial de Fútbol y los Juegos olímpicos, fue un auspiciante que se sumó principalmente por el aspecto innovador, tecnológico y verde de la carrera”, dice Agag, en diálogo con Apertura.com.

Para el ex funcionario europeo, la tarjeta de crédito no es la única compañía que ve en los eventos sustentables una veta interesante. “A los auspiciantes les interesa especialmente el aspecto medioambiental”, insiste. Lo mismo piensa su nuevo socio local, Marcelo Fígoli, presidente de la productora de eventos Fénix Entertainment Group, quien motorizará la organización de la segunda edición de la carrera a nivel local.

Además de los 361 mil asistentes que presenciaron alguna de las nueve carreras y los 190 millones de espectadores que las siguieron por televisión, otras 1000 millones de personas tuvieron alcance a lo que estaba pasando en las pistas.

Pero, ¿cómo lo logró? “Queríamos que la carrera sea interactiva y estuviera cerca de la gente, especialmente de los jóvenes”, explica Agag. La competencia permite a los fanáticos votar por sus corredores favoritos a través de su web oficial, su app y las redes sociales, tanto antes de la carrera como durante sus primeros seis minutos. A partir de ese momento entra en juego el Fan Boost: los tres pilotos que recibieron más apoyo se dividen 100 kw extra que pueden usar en su segundo coche –cuando la potencia habilitada para todos los competidores es de 170 kw–. Solamente se puede votar una vez al día a través de cada canal oficial, y los pilotos ganadores no están habilitados a administrar la potencia extra recibida en ráfagas cortas, sino que deben utilizarlo de una sola vez.

Según su creador, el objetivo de estas carreras es convertirse en un “banco de pruebas tecnológico de autos eléctricos, donde las grandes constructoras que desarrollan autos de este tipo prueban sus tecnologías”.

“Queremos que las ciudades estén más limpias y se respire un aire mejor, y eso se va a conseguir cuando todos los autos sean eléctricos”, dice el español. Y agrega: “Lo que quieren las marcas que participan es ganar, y a través de esa ambición por la victoria es que mejora la tecnología y se comienza a aplicar a los autos de calle”.

Entre las novedades de la temporada 2015/2016 del E-Prix se encuentra la posibilidad de cada compañía constructora de automóviles de innovar en su motor. “El año pasado todos los autos eran iguales, todos tenían un motor McLaren”, aclara Agag.

A su vez, también hay varios nombres nuevos en la lista de automotrices participantes: Renault, Peugeot y Mahindra son algunas de ellas, mientras que Jaguar Land Rover ya confirmó su participación en la temporada 2016/2017.

Sobre el futuro del automovilismo, Agag opina: “La Fórmula 1 siempre existirá, aunque los autos que estén en la calle sean eléctricos; las carreras de caballos siguen existiendo y nadie va galopando al aeropuerto”. A modo de conclusión, adelanta: “El día que alguien consiga romper el problema de la discapacidad de las baterías cargaremos los teléfonos celulares una vez al mes, y el auto una vez a la semana”.



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1 Comentario

Leito Dance Reportar Responder

Aca te venden todo como que es maravilloso... me gustaría saber cuanto nos cuesta a los porteños esta competencia... a los organizadores ... pilotos ... y productores segura les significa un buen ingreso...

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