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Galperín: "Llegar al Nasdaq no es una meta, es un hito"

"Vos estás loco”, le dijeron hace 15 años. Hoy, lidera la plataforma de eCommerce líder de la región. Y es el argentino más influyente en Internet, según el ranking que APERTURA publica en exclusiva. Confesiones de un entrepreneur.

Por José Del Rio 12 de Febrero 2014



Su bajo perfil es inversamente proporcional a los resultados globales de su empresa. Da contadas entrevistas y elige cuándo es el mejor momento para hablar. Marcos Galperín conoce el juego.

Recibe puntualmente, se extiende lo justo y necesario en las respuestas y se engancha con el ida y vuelta, en la medida en que los 60 minutos que le dedica a APERTURA le desvían la atención de su celular.

Es el argentino más exitoso en Internet y el fundador, y actual número uno, de MercadoLibre, la empresa de e-Commerce líder de la región. En 1999, arrancó con una idea, por entonces, impensada. La nube era una palabra del léxico climático y la realidad aumentada, un concepto del que pocos avanzados comenzaban a escribir. Su CV acumulaba cucardas como intrapreneur.

En YPF (1994-1997), integró un dream team de jóvenes talentos en el que también aparecía Miguel Galuccio, actual CEO de la petrolera. Galperín se graduó con honores en Wharton, b-School de la Universidad de Pennsylvania (1994). Hizo su MBA en Stanford (1999). Supo que sería un punto de inflexión, también, para su vida. Eran días cash friendly para la Argentina. Los emprendedores locales habían convertido al país en un imán para los vertiginosos dólares puntocom.

galperin IMG UNOEn 2000, The Industry Standard, por entonces, un referente editorial con sede en San Francisco, cuantificó que la mitad de los emprendimientos de América latina eran de la tierra del tango. La posibilidad de comprar, vender, anunciar y pagar por bienes y servicios por Internet se convertiría en el core business del sitio que está entre los 50 con mayores visitas del mundo, en términos de páginas vistas, y es la plataforma de consumo masivo con mayor cantidad de visitantes únicos en los países más importantes en donde opera, según las métricas de ComScore Networks.

Hoy, los números de MercadoLibre hablan por sí mismos: tuvo un crecimiento semestral de más del 35 por ciento y superó los 90 millones de usuarios, según los resultados de nueve meses presentados el 5 de noviembre de 2013. Entre los principales hitos del reporte, aparece un volumen total de productos transaccionados en la plataforma que supera los US$ 5150 millones, un alza de más de 41por ciento. La cantidad de artículos vendidos alcanzó los 60 millones de productos, un 24 por ciento más que el mismo período de 2012. El volumen de pagos a través de MercadoPago excedió los US$ 1750 millones. La primera edición local del ranking de Influyentes en Internet es la excusa perfecta para romper el hielo. Galperín se muestra interesado por cómo y quiénes lo eligieron como el número uno de la influencia en la Web.

¿Cómo se lleva con las redes sociales?
Puse todo tipo de filtros en Facebook: trabajo, amigos, familiares. No me dedico activamente a utilizar las redes sociales. Mi relación empieza como curiosidad tecnológica. Me interesa explorar cada cosa nueva. Estar al día, ver funcionalidades, si es interesante o no e ir utilizando. Uso bastante Twitter para expresar mi opinión, comunicarme con los usuarios y para recibir. Me proponen, hay críticas, ideas, opiniones.

¿Qué pasa cuando la interacción es una usina de críticas?
Escucho las opiniones porque me gusta tener el pulso directo. Es poder hablar con una audiencia sin filtro y me parece valioso. Le doy mucha importancia. Contesto algunos mensajes personalmente. Otros los paso a alguien internamente y los uso de barómetro de qué temas son importantes.

¿Ser influyente en Internet es una causa o una consecuencia?
Veo que hay gente que trabaja mucho para eso y es válido. Como quien trabaja para ser influyente en radio o tele. Algunos, por negocio; otros, por placer y otros, por vocación. A diferencia de otros medios, es mucho más democrático. Todos tienen la misma posibilidad de usar Twitter.

Las razones de una elección “Ejemplo de emprendedor a seguir”. “Por el trabajo que hacen con MercadoLibre”. “Por la compañía que fundó, se convierte en una voz autorizada para anticipar tendencias”. “Creó la empresa de e-Commerce más grande de la región”. “Es uno de los argentinos que más capacidad de influir tiene en la forma en la que usamos Internet hoy y, seguramente, en un futuro”.

Esos fueron los principales argumentos esgrimidos ante el equipo de Damián Fernández Pedemonte, director de la Escuela de Posgrados de Comunicación de la Universidad Austral e investigador del Conicet, al momento de justificar la elección de Galperín como el más influyente en Internet.

Galperin IMG DOS copiaCrear un ecosistema tipo Silicon Valley en América latina era una de sus grandes metas. ¿Qué balance hace de la foto actual?
Se avanzó muchísimo. La diferencia contra cuando nosotros empezamos es dramática. MercadoLibre tiene un rol central, así como Silicon Valley fue un antes y un después de Hewlett-Packard. Obviamente, no me quiero poner a la par. Pero creo que MercadoLibre es como una especie de ancla. Si uno ve lo que generó y la gente que estuvo en la empresa (y que, después, salió y está generando), hay cosas muy valiosas. Existen incubadoras, fondos de capital de riesgo, muy grandes, que, antes, no existían. Hubo muchos inversores a los que les fue muy bien en MercadoLibre y, ahora, buscan a la próxima. Se crea como un ecosistema. Una cosa alimenta a la otra.

¿Habla de un efecto cascada?
El hecho de que hayamos salido a bolsa, y muchos inversores nos conozcan y hayan ganado dinero, es muy positivo para la industria de entrepreneurs. Súper positivo porque, al final del día, los inversores buscan ganar dinero, buscan invertir en una empresa, que son tres chicos en un garage con un proyecto, y venderla cuando esa compañía es muy grande.

Llegar al Nasdaq aparece como una ambición de muchos pero algo a lo que pocos llegan...
El problema es que no debería ser una meta. Es un hito. Algo que muestra que uno va por el buen camino. Hay empresas excelentes que, todavía, son privadas y hay empresas de capital abierto que no son excelentes. Entonces, no debería ser un objetivo per sé. Nosotros, un día antes y un día después de salir a la bolsa, no cambiamos en nada como compañía.

Entonces, ¿por qué hay tanto impacto en un IPO?
El de los Estados Unidos es un mercado donde APERTURA sería una revista masiva. Allí, el dentista y el taxista invierten en la bolsa. Es algo que hace la clase media, la gran mayoría. Miran cómo van las acciones, sale en el noticiero de las 7 de la tarde. Entonces, cuando salen a bolsa, muchas empresas lo usan como un evento de marketing. Google, Facebook, Twitter, ven mucho crecimiento en el uso de sus plataformas porque empezaron a estar en las noticias. Eso no pasa en América latina porque es un nicho. La bolsa local no existe. Pero, al ser un nicho, tampoco afecta al negocio salir.

Pero sí da un capital que se puede reinvertir...
Uno puede levantar capital en rondas privadas, con deuda... Infinidad de opciones. Salir a bolsa es la forma más visible.

¿Y ustedes por qué apostaron a esa estrategia?
A los inversores que invierten, digamos, cuando son tres chicos en un garage, les da una forma de vender sus acciones a un mejor precio. Si hay que tratar con un único comprador, la negociación no es tan buena. Uno sale a bolsa; si le va bien, el precio sube. Fue nuestro caso y ellos pueden elegir cuándo vender y cuánto comprar. Da mucha flexibilidad para los inversores de riesgo. Para ellos, sí es un objetivo porque es la forma que tienen, después, de recuperar el dinero que invirtieron.

Un lugar en el mundo Desde la fundación de MercadoLibre, Galperín sabía que los tiempos de crecimiento debían ser lo suficientemente acelerados como para ganar la carrera. Pero, también, consistente, en términos de plan de negocio, para no morir en el intento. En 1999, inició operaciones en Brasil y cerró una rueda de inversión donde gigantes de la talla de JP Morgan, Flatiron Fund y Hicks, Muse & Furst pusieron US$ 7,6 millones. En diciembre de ese año, abrió la filial en Uruguay, país en el que, hoy, el entrepreneur (de 42 años, padre tres hijos) pasa gran parte de sus días.

En 2000, las escalas fueron Colombia, Venezuela, Chile y Ecuador. Luego, una segunda ronda de inversión: US$ 46 millones. En 2001, con la Argentina en pretemporada de su anunciada crisis, eBay adquirió el 19 por ciento. El espaldarazo fundamental. El desarrollo, luego, fue más vertiginoso: Perú, MercadoPago, la adquisición de Lokau.com (plataforma de negocios online brasileña) y, en 2005, la compra de DeRemate.com en Brasil, Colombia, México, Ecuador, Perú, Uruguay y Venezuela, que luego completaría con las operaciones de su rival en la Argentina y Chile. En 2007, MercadoLibre abrió su capital en el Nasdaq de Nueva York, con una valuación inicial de US$ 750 millones.

¿Qué nuevos países mira para desembarcar?
MercadoLibre es una marca muy fuerte en toda América latina. La idea es seguir profundizando eso. Tenemos muchísimos competidores. Hay en categorías verticales específicas (autos, inmuebles, servicios). Tenemos en provincias o regiones específicas, de clasificados gratuitos, de market places. La verdad, hay mucha competencia. Eso hace fascinantes a nuestra industria y a nuestro negocio.

¿Nuevas adquisiciones o la idea es crecer en forma orgánica?
Las dos cosas. Nuestro crecimiento orgánico es muy fuerte y, además, fuimos aumentando servicios, como Mercado Pago, Mercado Envíos, verticales. Seguiremos haciendo eso.

¿Qué es lo que viene ahora?
En Pagos, seguimos trabajando muchísimo. La historia de MercadoPago es fascinante: tiene un crecimiento impresionante, tanto dentro de MercadoLibre como fuera. Mercado Envíos, hoy, sólo funciona dentro de MercadoLibre pero, probablemente, también lo abramos. Somos una empresa de tecnología que ayuda a hacer comercio electrónico. De lo que se vende en la plataforma, el 95 por ciento es a precio fijo y el 80, nuevo. Principalmente, venden empresas que eran pequeñas y medianas y, cada vez más, lo hacen compañías grandes y marcas. Estamos muy enfocados en todo lo que sea envíos y logística, y en el desarrollo de los verticales.

El hecho de que hayamos salido a bolsa, y muchos inversores nos conozcan y hayan ganado dinero, es muy positivo para la industria de entrepreneurs.

¿La clave diferencial es lo que no se ve?
Tenemos una muy buena tecnología, tenemos un producto para autos completamente distinto. Y, en 2013, lanzamos la plataforma inmuebles. Tiene mapas y herramientas especificas. Crecimos de 30.000 inmuebles publicados a más de 1,1 millón. También, estamos muy enfocados en traer grandes marcas. Es un lugar donde hay muchos compradores y vendedores y los grandes retailers se beneficiarían.

¿Cómo funciona el negocio con el retailer?
Es una comisión por venta. Igual que cualquier otro vendedor. Obviamente, si tienen una marca especial, le damos un lugar muy cuidado. Es otra área en la que estamos súper enfocados. Y en móviles: más del 10 por ciento de las transacciones viene de teléfonos, sin contar tabletas, creciendo mes a mes.

¿Cuál es el techo?
Cambiará el paradigma. Hoy, es la computadora, la tableta, el celular, los televisores. Y, creo, serán todos los objetos inanimados: auto, heladera. Con ponerle un procesador y un sensor, se convierte todo en una computadora; hoy, el procesamiento fuerte se hace en la nube. Entonces, lo que uno necesita es correr apps. Llegará un momento que será digital. Habrá una mezcla entre lo offline y lo online. Uno pasará por un local y, si encuentra la persiana baja, podrá ver la vidriera en la tablet. En los Estados Unidos, ya es así. Elegís y chau.

El consumo se convirtió en el pilar para varias economías de América latina. ¿Eso ayudó a cumplir sus objetivos?
Como el e-Commerce es, todavía, un porcentaje chico de retail, más que nada, nosotros crecemos parejo en todos lados. Depende más de la banda ancha, de los precios de paquetes, de la penetración de smartphones, del costo de acceder a ellos y, muchas veces, de innovaciones que, ni siquiera, pasan en América latina: salen el iPhone, Android, las tabletas. En 2012, 23 millones de personas utilizaron MercadoLibre (17 millones de compradores y 6 millones de vendedores). En 2013, con el crecimiento de los primeros nueve meses, deberíamos estar cerca de las 30 millones. Apuntamos a 100 millones de personas usando el sitio en un año calendario. Pero hay 500 millones en la región. Ese es nuestro objetivo final.

¿No es una misión imposible?
Hace 14 años, decíamos exactamente lo mismo. La gente nos decía: “Están locos. En América latina, un 50 por ciento de la población nunca tendrá una computadora, banda ancha. Esa gente nunca se digitalizará”. ¿Qué está pasando? Se democratizó muchísimo, se amplió muchísimo nuestro mercado.

Si bien el contexto varió, Galperín asegura que la mística en su empresa es la misma. “MercadoLibre cambió mucho y no cambió nada”, justifica. “Hay algo que claramente no extraño de cuando empecé: el pánico de morirme mañana. Y de que hay 20, 30, 50 personas que tenían trabajos buenos y que los abandonaron para seguir tu idea y que uno, realmente, no sabe si en dos meses se queda sin dinero. Ese estrés me sacó años de vida”, recuerda.

Y agrega: “Realmente, sentís una presión en tus hombros muy fea. La gran mayoría de la gente, cuando empecé, me decía: ‘Nadie en América latina le comprará algo que no vio ni tocó a alguien que no conoce. Nunca’. Yo, en cambio, estaba seguro. Hoy, MercadoLibre es grande, es rentable, tiene mucho capital en el banco, una marca muy fuerte. Todo eso es una ventaja enorme y el techo está muy pero muy lejos”.

Argumentos le sobran: el e-Commerce es, todavía, menos del 5 por ciento del retail y, en los Estados Unidos, que es mucho más sofisticado y mucho más avanzado, es el 10. “Entonces, seguirá creciendo muchísimo, hasta que llegará un momento en el que no se contará más qué es retail y qué e-Commerce porque se mezclará todo”, concluye el mercader 3.0, quien confía en que, todavía, hay margen para ser 100 veces más grande. Pero que nunca se olvida de los tiempos más complicados. Aquellos en pleno 2001 y en los que parte de su equipo de confianza lo vio llorar por las dificultades que atravesaban. Dificultades que revirtieron, al lograr el ansiado azul de su balance. Balance de la empresa a la que, hoy, cuida como si fuera su cuarto hijo. 365 x 24. Todos los días. Con la misma pasión de cuando veía cómo daba sus primeros pasos.


La edición original de este artículo se publicó por primera vez en el número 241 de la revista Apertura. 



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